CiU

Menos con Mas y Mas

Advertía ya hace unas semanas que el gobierno catalán no expondría sus cartas antes del 20N y que, pese a las protestas de la oposición en el Parlament, retrasaría la presentación de los presupuestos de 2012 hasta pasadas las elecciones generales celebradas el 20N. Lo había hecho ya hace unos meses, cuando retrasó la presentación de los presupuestos de 2011 hasta pasadas las elecciones municipales del 22M, y no era difícil adivinar que el gobierno de los "mejores" repetiría en esta ocasión la jugada. No sé si las nuevas medidas del taimado gobierno catalán habrán sorprendido a los votantes de CiU o si éstos las habrán recibido con alborozo a modo de anticipo del sorteo de Navidad. De lo que tengo pocas dudas es del escaso entusiasmo que han suscitado las nuevas medidas en la inmensa mayoría de los ciudadanos (y muy especialmente en los pensionistas) que, a partir de ahora, tendrán que pagar un euro por cada receta médica y abonar 2,4 céntimos por litro de combustible cuando llenen los depósitos de sus vehículos, así como en los funcionarios que van a ver de nuevo recortados sus salarios.

Me parece legítimo que CiU se presente a las elecciones con un programa que contemple la eliminación del impuesto de sucesiones para los más ricos, el recorte de los salarios de los funcionarios, el desmembramiento del Institut Catalá de la Salut y los servicios sanitarios que presta –despidiendo personal y cerrando centros de atención primaria y quirófanos–, la reducción el gasto educativo y el aumento de las tasas (escolares o sobre el consumo ) o la creación de nuevas tasas (sobre las recetas médicas). Me parece legítimo, digo, si quien lo hace utiliza como eslogan de campaña "Menos con Mas" y como logo un rostro muy enfadado. Pero resulta inmoral hacerlo ocultando las medidas que se planean adoptar, retrasando con grave irresponsabilidad y falsas excusas la presentación de los presupuestos de 2011 y 2012 hasta pasadas las elecciones, y presentándolos finalmente con nocturnidad en vísperas de vacaciones.

¿Pero no iba el gobierno de los "mejores" a hacer "Mas con menos" como rezaba su engañosa propaganda electoral? ¿Qué queda de la sonrisa de su logo de campaña más allá de la incongruente cara de satisfacción del consejero Mas-Colell al hacer entrega del lapicero con los presupuestos de 2012 a la presidenta del Parlament? Se pueden diseñar reformas para mejorar el funcionamiento de los servicios públicos y hacer un uso más eficiente de los mismos; para controlar con rigor los gastos de los organismos dependientes de la Generalitat y los sobrecostes en la adjudicación y ejecución de obras públicas, incluidas las consiguientes "mordidas" recibidas por los partidos; para reducir las disparatadas comisiones pagadas a los patrióticos bancos y cajas por colocar la deuda de la Generalitat; para recortar el dinero público inyectado en instituciones, empresas y organismos superfluos creados con el fin de equiparar la Generalitat con el Estado español y alimentar a los adeptos al régimen nacionalista con subvenciones y prebendas; etc. Lo que no puede hacerse es engañar a los ciudadanos como ha hecho CiU antes de las elecciones (28N en 2010, y 22M y 20N en 2011) ocultando los recortes que tenía intención de realizar en servicios esenciales para los grupos más desfavorecidos y hasta para la clase media catalana y sobre cuyas espaldas el gobierno nacionalista de Mas y Mas pretende hacer recaer el peso del ajuste.

Clemente Polo es catedrático de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Autónoma de Barcelona. Escribe regularmente en su blog.

Acceda a los 2 comentarios guardadosClick aquí