Pagarían los acreedores

La alternativa privada al rescate público de Bankia: capitalizar deuda

La entidad podría convertir en acciones 23.500 millones de deuda privada. Sus acreedores serían los nuevos propietarios.

Libre mercado

¿Había alternativa al rescate público de Bankia? No, según el presidente del Gobierno. Mariano Rajoy aseguró el lunes que la alternativa a la inyección de dinero público en Banco Financiero y de Ahorro BFA-Bankia "era no hacer nada, dejarla quebrar", lo que hubiera afectado a todo el sector.

Rajoy hizo esta afirmación durante una rueda de prensa celebrada después del Comité Ejecutivo Nacional del PP, en la que indicó, además, que todo el dinero inyectado en Bankia se recuperará cuando el Estado venda la entidad, una vez saneada y recapitalizada. "Siendo como es la primera entidad financiera española", se va a vender y esa inversión se recuperará, insistió.

BFA-Bankia solicitó al Estado una inyección extra de 19.000 millones de euros, que se sumará a los 4.465 ya concedidos, para completar su saneamiento. En total, 23.500 millones, aupándose así como el mayor rescate financiero de la historia de España. Sin embargo, a diferencia de lo que señala Rajoy, sí había alternativa, según el Instituto Juan de Mariana (IJM). En una nota remitida este martes, la entidad indica que "en el actual sistema monetario las consecuencias de dejar quebrar un banco de la magnitud de BFA-Bankia podrían ser devastadoras para la economía, no sólo española sino también europea".

Así pues, si bien había que evitar su quiebra, "la solución adoptada por el Ejecutivo del Partido Popular no sólo plantea dudas muy importantes en cuanto a su justicia (privatiza beneficios y socializa pérdidas) sino también en cuanto a su adecuación para hacer frente a la crítica situación en la que se encuentra la economía española". Y es que, no sólo "existen bancos demasiado grandes para quebrar", también hay "bancos demasiado grandes para ser rescatados". En concreto, el IJM critica el rescate público por varias razones:

  • Las pérdidas de unos pocos inversores privados se trasladan a los hombros de todos los contribuyentes.
  • El Estado español debe acudir al mercado de deuda a captar un volumen de capital que equivale a la mitad de todo el ajuste presupuestario para este año.
  • Esta provisión de fondos públicos para BFA-Bankia podría terminar computando como déficit según los criterios de Eurostat y, por tanto, empañaría cualquier intento de reducción del déficit para el corriente ejercicio.
  • Si el conjunto de la economía española adolece de un problema de exceso de deuda, la solución al mismo no vendrá de un todavía mayor endeudamiento público.

Pero, entonces, ¿existía alternativa? Sí, según el IJM. "Convertir algunos pasivos [deuda] de Bankia en fondos propios de la entidad. O, como han explicando diversos economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI) recientemente, se trataría de sustituir la recapitalización estatal (bail-out) por la recapitalización interna de la entidad (bail-in)".

La idea consiste en convertir forzosamente deuda en acciones. Tras reducir a cero el valor de la actual serie de acciones ordinarias de BFA-Bankia, los 23.500 millones que pretende inyectar el Gobierno podrían aflorar a través de la capitalización de la siguiente deuda privada de la entidad, explica el organismo:

  • El 100% de los 15.000 millones de euros en deuda subordinada.
  • El 30% de los alrededor de 21.500 millones de euros en bonos que vencen entre 2017 y 2050.
  • El 10% de los cerca de 19.000 millones de euros en bonos que vencen entre 2014 y 2017.

El IJM considera que, aunque otros tipos de canje de deuda por acciones son posibles, el propuesto afectaría "especialmente a los inversores que han asumido un mayor riesgo (acreedores subordinados) y a aquéllos que han extendido crédito a un mayor plazo", es decir, los acreedores cuya inversión guardaba un perfil más similar al de los accionistas.

De este modo, la capitalización de deuda privada permitiría recapitalizar igualmente Bankia -es lo que hizo el Frob convirtiendo su préstamo en acciones- "sin que los contribuyentes aporten un solo euro y sin que se socave la credibilidad de las finanzas públicas". Las ventajas de esta conversión forzosa de deuda en acciones son "muy superiores a las de una recapitalización pública", añade la entidad:

  • Las pérdidas se concentran en aquellos stakeholders con una mayor responsabilidad y vinculación con el banco (acreedores en lugar de contribuyentes).
  • La economía española sanea la situación de su banca reduciendo su endeudamiento agregado y no incrementándolo.
  • Las maltrechas finanzas del Estado no sufren un golpe adicional y acaso definitivo.
  • Y BFA-Bankia queda saneada y en manos privadas -sus antiguos acreedores se convierten en los nuevos propietarios-, evitando así su nacionalización y su deficiente y politizada gestión pública.

En definitiva, existen otras alternativas a la quiebra desordenada de Bankia que no pasan por la nacionalización y recapitalización pública de la entidad.

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