Seguridad y rentabilidad

Alternativas a los depósitos bancarios

A pesar de las rebajas en las remuneraciones, todavía hay depósitos que nos permiten aspirar a un 3%.

iahorro.com

¿Qué fue de aquellos superdepósitos que nos ofrecían rentabilidades que ahora amenaza la conocida como Ley Salgado? Con la caída del Euribor, la rentabilidad de los depósitos se encuentra mucho más baja que en meses anteriores. A pesar de las rebajas en las remuneraciones, todavía quedan algunos depósitos que nos permiten aspirar a un 3%. Los depósitos que superan el ansiado 4% TAE sólo están disponibles, en la mayoría de entidades, para inversiones mínimas que superan hasta los 50.000 euros. ¿Es mejor quedarse con estas ofertas de depósitos o existen alternativas con rentabilidades seguras?

La seguridad es uno de los aspectos que marcan la principal diferencia entre los depósitos bancarios y otros productos de inversión. Así, aunque la deuda pública presenta una buena remuneración bajo el riesgo país, podría presentarse como una buena alternativa si optamos por deuda garantizada por España y si nuestra inversión es mayor a los 100.000 euros que el Fondo de Garantía de Depósitos garantiza por entidad y titular.

Por otro lado, podríamos pensar que los bonos autonómicos podrían ofrecernos una buena rentabilidad, aunque cuentan con la sombra del riesgo si la comunidad autónoma se declara en quiebra. En teoría no gozarían de la garantía del Estado, aunque en la práctica podría presentarse una situación bien diferente.

Los pagarés son unos fuertes competidores frente a los depósitos, aunque no cuentan con el beneplácito de los ahorradores de tipo conservador, ya que no están garantizados por el Fondo de Garantía (sólo por el banco emisor) y tampoco garantizan el capital en caso de que retiremos de manera anticipada nuestro dinero. A su favor, hay que decir que las ofertas de pagarés que nos ofrece el mercado actualmente son realmente atractivas.

Y para los que no quieran correr ningún tipo de riesgo y prefieran quedarse con una gratificación algo más modesta, pero constante y segura mes a mes, tan sólo contamos con las cuentas de ahorro o cuentas remuneradas, en las que no tendremos que domiciliar nómina ni recibos y ni tampoco pagar gastos o comisiones. A cambio, contamos con una pequeña remuneración mensual (que en el mejor de los casos llega hasta el 2,5% TAE) y la seguridad de ser un producto garantizado por el FGD.

En conclusión, que no nos ofrezcan gato por liebre. Una cosa son los depósitos bancarios y otra cosa muy distinta son los pagarés, los bonos o la deuda pública. Estos tres pueden ofrecer buena rentabilidades, pero antes de firmar debemos ser conscientes de sus condiciones. Y si no lo tenemos claro, lo mejor es pedir la ayuda de un consultor o asesor independiente.

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