Para recibir la ayuda del BCE

España tendrá que pedir un rescate con estrictas condiciones

El BCE anuncia que volverá a comprar deuda pública en el mercado secundario, pero pone como condición pedir antes el rescate.

Libre Mercado

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunció este jueves el nuevo programa que pondrá en marcha la entidad para comprar bonos soberanos en el mercado secundario, denominado Monetary Outright Transactions (OMT).

Sin embargo, ha recalcado, como ya hizo el pasado agosto, que la activación de los fondos de rescate europeos será la condición necesaria para que el BCE compre deuda pública en los mercados, de modo que el país beneficiario tendrá que solicitar antes asistencia financiera a la UE.

"Hoy hemos decidido las modalidades para las acciones monetarias en el mercado secundario en los Estados miembros de la eurozona", señaló Draghi en la conferencia de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, en donde la entidad monetaria decisión mantener los tipos de interés en el 0,75%. "Tenemos que estar en la posición de poder salvaguardar los mecanismos de transmisión en todos los países del euro", agregó. La compra de bonos permitirá a la eurozona "solucionar severas distorsiones en los mercados de bonos soberanos", que, según él, se basan principalmente en "miedos infundados" por parte de los inversores sobre la irreversibilidad del euro. En este sentido, insistió nuevamente en que "el euro es irreversible".

Draghi aseguró que, para que el BCE pueda actuar en el mercado secundario (comprar bonos ya emitidos) la institución monetaria contará con cortafuegos para evitar escenarios "destructivos" y posibles riesgos a la estabilidad de los precios. El programa se ajusta "estrictamente a nuestro mandato" de velar por la estabilidad de los precios, al tiempo que subrayó que la entidad que preside actúa de manera "independiente".

Sin embargo, para que el BCE pueda actuar, los políticos tendrán que avanzar con "gran determinación" en la consolidación fiscal, las reformas estructurales y la creación de instituciones europeas. Por ello, señaló que la condición "necesaria" para que el BCE compre bonos es que los gobiernos beneficiarios se adhieran de forma "estricta y efectiva" a las condiciones que establecen los fondos de rescate, tanto el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF, por sus siglas en inglés), de carácter temporal, y su sucesor, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM).

Las características del nuevo plan de compras

Las condiciones específicas del nuevo plan de compras son las siguientes:

1. Pedir asistencia a los fondos europeos:

La entidad monetaria condiciona la compra de deuda soberana a los programas de ajuste macroeconómico completo o preventivo (ECCL por sus siglas en inglés) de los fondos de rescate temporal y permanente (EFSF y ESM).

La condición necesaria para que el BCE actúe en el mercado de deuda secundario es que los gobiernos acepten las "condiciones estrictas y efectivas" que van unidas a un programa de los fondos europeos de rescate, mecanismos que intervendrían en el mercado primario. El programa también se podría aplicar a países que están actualmente bajo un programa de rescate (Grecia, Irlanda y Portugal) cuando recuperen el acceso a los mercados de bonos.

2. Compras ilimitadas:

El nuevo programa de compra de deuda "no tiene un volumen máximo" y se llevará a cabo hasta que se logre el objetivo de reducir las primas de riesgo.

3. Deuda a corto plazo:

Las compras se centrarán en la compra de bonos con vencimiento de entre 1 y 3 años.

4. Esterilización:

Las compras se esterilizarán completamente. Es decir, el BCE no inyectará dinero extra al sistema monetario, ya que la compra de bonos (préstamos) se neutraliza retirando del sistema la misma cuantía inyectada (aumento de depósitos en el BCE).

5. Evaluación permanente:

El BCE evaluará hasta qué punto se justifica una intervención y tendrá la capacidad de decidir con "plena discreción" el inicio del programa de compra de bonos, su continuación e incluso su suspensión si el país beneficiario no cumple las condiciones. La entidad buscará la colaboración del Fondo Monetario Internacional (FMI) para dicha supervisión.

6. El BCE podría asumir pérdidas:

La entidad monetaria renuncia a su estatus de acreedor preferente en el nuevo programa de compra de deuda soberana en relación con los acreedores privados. Es decir, abandona la prioridad de cobro en estos bonos y, por tanto, sufrirá pérdidas como cualquier otro acreedor en caso de impago soberano.

7. Transparencia:

El BCE publicará semanalmente el volumen de compra de deuda soberana de países de la zona del euro con problemas y un desglose por países mensualmente.

Alemania votó en contra

Con la puesta en marcha de este nuevo programa de compras, el BCE da por finalizado el plan vigente hasta ahora -activado en mayo de 2010- y la cartera de bonos adquiridos por la entidad se mantendrá hasta vencimiento.

Por otro lado, Draghi afirmó que hubo un voto en contra del nuevo programa de compra de deuda -las votaciones son secretas-. El presidente del Bundesbank y miembro del BCE, Jens Weidmann, rechazó el plan. En los últimos días, Weidmann ha alertado en diversas ocasiones sobre los riesgos que conlleva seguir comprando deuda periférica.

Pese a todo, Draghi insistió en que el nuevo programa de compras va a funcionar, ya que tiene un elemento de condicionalidad que vincula la intervención con el programa de reformas de cada país. Por último, lanzó un mensaje al presidente Mariano Rajoy: "Está en manos del Gobierno español solicitar ayuda" total o parcial para que la entidad compre deuda soberana española con el fin de que baje la prima de riesgo.

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