Por el rescate bancario

El déficit público de España crece un 7% interanual hasta septiembre

Bajo el mandato del PP, el sector público gasta un 24,5% más de lo que ingresa, un descuadre casi idéntico al de Zapatero en 2011.

Mariano Rajoy | Efe

A lo largo de la última semana, el Gobierno ha cambiado radicalmente su discurso oficial en materia de déficit. El objetivo del 6,3% del PIB fijado por Bruselas, que antes era "irrenunciable", se ha convertido ahora en una meta difícil e improbable de alcanzar. Moncloa admite ya abiertamente que, con suerte, el conjunto del sector público cerrará 2012 con un agujero próximo al 7% -sin incluir las ayudas a la banca- y, además, se quedará muy lejos del 4,5% comprometido para 2013 -se baraja un 6%-, pese a la histórica subida de impuestos que viene aplicando el PP desde que alcanzó el poder. Y es que, entre otros factores, los datos de ejecución presupuestaria muestran que el desequilibrio fiscal no es de falta de ingresos sino de exceso de gasto.

El conjunto de las administraciones públicas acumuló un déficit de 65.311 millones de euros hasta el tercer trimestre del año, lo cual equivale al 8,26% del PIB registrado hasta septiembre, muy por encima del límite del 6,3% que debería alcanzar España a cierre de ejercicio. En términos absolutos, el déficit debería bajar de los 100.440 millones de euros registrados en 2011 (9,4% del PIB) a 76.556 millones en 2012 (6,3%), pero en septiembre el agujero superaba ya los 65.000 millones, restando todavía el último trimestre, de forma que el déficit rondará el 8% de mantenerse la actual tendencia.

De hecho, el actual agujero de 65.311 millones de euros supera en cerca de 4.000 el déficit público que registraba España hasta el tercer trimestre de 2011 (61.183 millones), aún bajo el mandato de Zapatero. Dicho de otro modo, Rajoy no sólo no está logrando reducir la brecha fiscal sino que ésta ha crecido un 7% interanual, al menos hasta septiembre.

Pese a ello, hay que tener en cuenta dos factores: en primer lugar, Hacienda ha contabilizado como déficit 9.963 millones de euros derivados del rescate bancario, tal y como exigían las autoridades comunitarias, pese a las reiteradas negativas que durante meses lanzó el Ejecutivo a este respecto; y en segundo término, el Gobierno confía en que las nuevas subidas fiscales aprobadas el pasado verano -entre ellas, el aumento del IVA a partir de septiembre- permitan elevar la recaudación en los últimos meses del año. Aún así, sin tener en cuenta las ayudas bancarias, el déficit se situaría en 55.348 millones hasta septiembre, una reducción del 9,5% interanual.

Además, los datos acumulados hasta el tercer trimestre apenas arrojan diferencias con respecto al descuadre fiscal registrado en 2011. Así, el sector público (Gobierno, CCAA, Corporaciones Locales y Seguridad Social) gastó un total de 331.893 millones de euros hasta septiembre frente a unos ingresos de 266.582 millones. Es decir, las administraciones siguieron gastando un 24,5% más de lo que ingresaron en los nueve primeros meses del año, tan sólo dos puntos menos que la senda seguida por Zapatero durante el mismo período del pasado año (26,5%).

Ingresos de las AAPP hasta septiembre

Gasto público y déficit de las AAPP hasta septiembre

Curiosamente, el mayor desajuste recae en el Gobierno central (55.479 millones), ya que gastó 137.083 millones frente a unos ingresos de 81.604 millones. Es decir, Montoro gastó hasta septiembre un 68% más de lo que ingresó vía impuestos; en el caso de las CCAA, con un déficit de 9.790 millones, gastaron 141.626 millones frente a unos ingresos de 131.836 (7,4% más de lo que recaudaron); las Corporaciones Locales presentan superávit hasta septiembre (1.984 millones); mientras que la Seguridad Social alcanzó unos números rojos de 2.026 millones.

El problema está en el gasto

De este modo, los datos muestran que, hasta la fecha, Rajoy está fracasando en su estrategia para reducir el déficit, ya que mantiene una senda muy similar a la de su antecesor en el cargo. El PP, al igual que antes el PSOE, sube impuestos para tratar de recaudar más, sin que ello impida cerrar la abultada brecha fiscal del sector público español. No en vano, ¿cómo es posible haber pasado de un superávit de 23.000 millones en 2007 a un déficit de más de 100.000 millones en 2011?

La respuesta está en la divergente evolución entre ingresos y gastos: el sector público ingresó 433.000 millones en 2007, en pleno auge de la burbuja, mientras que en 2011 apenas rozó los 380.000 millones, un descenso del 12% (53.000 millones menos), pese a las reiteradas subidas fiscales; por el contrario, el gasto público total se situó en 413.000 millones en 2007, mientras que este importe se disparó hasta los 480.000 millones en 2011, un aumento del 16% (casi 70.000 millones más). La austeridad pública en España sigue siendo un mito.

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