Rebelión conservadora contra las subidas de impuestos de Cameron

Destacados miembros del partido conservador exigen que el Gobierno baje tributos para relanzar la economía británica.

Relacionado

Desde su llegada al poder, la coalición de conservadores y liberal-demócratas que gobierna Reino Unido ha sido identificada de forma generalizada como una administración afín a las tesis de la austeridad presupuestaria y la promoción de la economía de mercado. Sin embargo, las medidas de consolidación fiscal que está tomando el gabinete de David Cameron se alejan a menudo de estos principios.

Empecemos evaluando el panorama general del ajuste. Por cada tres libras de nuevos ingresos tributarios, el gobierno británico solamente ha recortado una libra de los presupuestos. El gasto público se mantiene cerca del 50% del PIB y la presión fiscal subió del 40,3% al 42,2% del PIB entre 2011 y 2012.

299 subidas de impuestos frente a 119 rebajas 

Un detallado informe de la Alianza de Contribuyentes británica ha estudiado todas las modificaciones del panorama impositivo que ha tomado el gobierno de Cameron desde su llegada al poder. El saldo final es esclarecedor: aunque sí se aprobaron 119 rebajas en determinadas figuras fiscales, el Ejecutivo ha aumentado hasta 299 impuestos diferentes.

El estudio, que también incorpora deducciones y provisiones similares, recuerda que el propio gobierno espera aumentar su recaudación a lo largo de los próximos años, pasando de £513.000 a £633.000 millones entre 2013-2014 y 2015-2016. Esto significaría un aumento del 23% o, descontando la cifra oficial de inflación que maneja el Banco de Inglaterra, un aumento del 15%.

El estudio también concreta en qué gravámenes se han centrado las subidas de impuestos:

  • Las tasas aéreas han vivido 12 aumentos durante la presente legislatura.
  • Los impuestos al alcohol han vivido 25 modificaciones al alza y 4 a la baja, un para un saldo neto de 21 diferentes subidas.
  • Los impuestos medioambientales han aumentado 17 veces frente a una única reducción.
  • Los impuestos a las empresas han crecido de 31 formas diferentes, solamente compensados por 20 rebajas.
  • Los impuestos al juego han sido revisados al alza en 14 ocasiones, mientras que las reducciones se quedaron en ocho.
  • Las cotizaciones sociales han experimentado 17 subidas de impuestos y 10 rebajas tributarias.
  • El IVA ha experimentado 55 revisiones al alza y apenas cinco a la baja.

La derecha británica, cada vez más fracturada

Debido a las sucesivas subidas de la presión fiscal descritas anteriormente, el ministro de Economía, George Osborne, se enfrenta a una creciente presión dentro del Partido Conservador. Importantes legisladores han exigido al hombre de confianza de Cameron que "despierte y baje los impuestos" para evitar el hundimiento del gobierno y relanzar la economía de las islas.

Las críticas también han llegado del alcalde de Londres, Boris Johnson, que ha pedido al gobierno de conservadores y liberal-demócratas diferentes rebajas tributarias, entre las que quizá la más destacable es la de reducir el tipo máximo del Impuesto sobre la Renta al 40%. Muchos conservadores ven a Johnson como la principal alternativa al liderazgo de Cameron, por lo que estas críticas no son precisamente baladís.

Las quejas no llegan solamente de la bancada conservadora. En los últimos años, el lento pero progresivo auge del UK Independence Party ha restado más y más votos a la derecha británica. Esta formación política debe su popularidad a sus recurrentes campañas euroescépticas. En los últimos años ha ampliado su base de apoyos mezclando propuestas económicas de corte liberal y medidas sociales de inspiración conservadora.

En declaraciones al Telegraph, el líder del UKIP, Nigel Farage, ha explicado que "el verdadero problema de los conservadores no somos nosotros sino ellos mismos". Según Farage, "los votantes conservadores británicos no están interesados en el matrimonio homosexual o en las energías renovables sino en un partido que defienda la creación de riqueza, los impuestos bajos y el emprendimiento".

El primer ministro británico, David Cameron | Archivo

En Libre Mercado

    Lo más popular