Los riesgos del populismo

James Roberts: "Los españoles deberían pensárselo dos veces antes de votar por Podemos"

Libre Mercado entrevista al reconocido economista estadounidense James Roberts, especializado en analizar la libertad económica a nivel global.

James Roberts, el pasado martes 10 de marzo en Madrid | David Mudarra, Fundación Faes

Libre Mercado se reunió esta semana en el Hotel Wellington de Madrid con uno de los principales expertos en el análisis de la libertad económica a nivel mundial. El estadounidense James M. Roberts se incorporó a la Fundación Heritage en 2007, tras haber pasado por las oficinas diplomáticas del Departamento de Estado.

A lo largo de 25 años, representó a su país en negociaciones comerciales de toda índole. Además, formó parte de las embajadas estadounidenses en Francia, México, Panamá y Portugal. En el sector privado, fue analista financiero de Ford. Roberts ha visitado España de la mano de la Fundación Faes para hablar sobre el Índice de Libertad Económica 2015.

¿Está Estados Unidos en un proceso de recuperación económica o solamente territorios como Texas están levantando el vuelo?

Efectivamente, estamos ante un escenario desigual porque hay Estados como Texas que sí están creciendo y dejando atrás la crisis, pero en el resto del país la situación sigue muy estancada. El fracking ha sido un estímulo para ciertas regiones, pero esto no tiene nada que ver con Obama...

Si dependiese de la Casa Blanca, el fracking estaría prohibido. Así lo reivindican los lunáticos ambientalistas de extrema izquierda con los que Obama simpatiza. De hecho, Washington se ha opuesto a que se desarrolle la ampliación del oleoducto de Keystone, una infraestructura esencial para que EEUU siga viviendo un boom energético.

Entonces, la revolución que ha supuesto el fracking ocurre a pesar del gobierno...

Quizá para algunos la política energética adecuada es la de la Edad Media, quizá aún se creen que el capitalismo puede funcionar con velas... El caso es que muchos de estos ambientalistas han hecho una gran fortuna gracias a la economía de mercado, y, mientras nos dicen lo que tenemos que hacer, viajan por todo el mundo en su avión privado. Desde la Fundación Heritage, defendemos lo contrario: la energía barata es una gran contribución a la libertad económica, por eso el fracking ha sido tan beneficioso.

Otro aspecto que despierta dudas a la hora de ponderar la recuperación económica es la política monetaria de la Reserva Federal.

Hemos visto una expansión crediticia sin precedentes. ¡La FED acumula en su balanza cuatro billones de dólares! Estas soluciones no sirven para mejorar nada a largo plazo, porque solamente posponen los ajustes que se acabarán realizando en cualquier caso. Por eso hay que decirle al Banco Central Europeo que su programa de expansión cuantitativa no hará que desaparezca la necesidad de reducir el tamaño del Estado y volver a la estabilidad fiscal. Una economía crece cuando hay oportunidades de enriquecimiento para los empresarios y los trabajadores, no a base de imprimir dinero.

Parece que Estados Unidos ha dejado de ser la economía capitalista de referencia. El índice de libertad económica de Heritage ya no incluye al país norteamericano en su top diez. ¿Hay un declive liberal?

Hace años advertimos de este deterioro y seguimos viendo que el rumbo no ha cambiado. Obama tiene una mentalidad totalitaria, quiere controlarlo todo desde el gobierno. Por suerte, hay límites institucionales que frenan los tentáculos de Washington y eso permite ser optimistas de cara al futuro. El caso es que, en un futuro, será imprescindible que EEUU vuelva a apostar por liberalizar su economía, especialmente en ámbitos como la sanidad y la educación, donde necesitamos más competencia y menos intervención pública.

Aún así, seguimos siendo una economía muy dinámica, que genera muchas oportunidades para el desarrollo, millones de personas quieren emigrar a EEUU año tras año... Pero, sin duda, hemos empeorado en los últimos años.

Sus vecinos del Norte lo tienen mucho mejor: Canadá sigue mejorando sus resultados en materia de libertad económica y ya ocupa el sexto puesto del índice.

La herencia anglosajona beneficia a Canadá, Australia, Nueva Zelanda... En lo tocante a la protección de los derechos de propiedad y al establecimientos de límites al alcance del gobierno. En países como Canadá el gobierno no busca estimular la economía con "burbujas" como la inmobiliaria. Además, bajo un gobierno de derechas, llevan años ajustando el gasto y los impuestos. No es un modelo perfecto, pero están en la dirección adecuada, al contrario de Estados Unidos.

¿Qué me dice de Europa? Las llamadas políticas de "austeridad" están recibiendo muchas críticas, pero evidentemente hay diferentes tipos de austeridad: la pública, que baja el gasto y los impuestos, y la privada, que mantiene el gasto mediante subidas de la presión fiscal. ¿Cuál tiene mejor resultado?

En el seno de la Fundación Heritage, mi compañero Salim Furth ha estudiado las diferentes medidas de ajuste que se han venido aplicando en Europa durante los últimos años. La conclusión es clara: apostar por la austeridad pública tiene un resultado mucho más positivo que cargar el ajuste por la vía de extraer más recursos a familias y empresas.

España ha caído al puesto 49 del índice de libertad económica, frente al número 31 que alcanzábamos antes de la crisis.

El gobierno de España puede estar orgulloso de que, a pesar de que el país ha sufrido una de las crisis más graves del último siglo, las cosas empiezan a mejorar. Dicho esto, es legítimo expresar cierta preocupación de cara al futuro. Es necesario que se tomen nuevas medidas, porque España necesita más reformas para recuperar los niveles de libertad económica que se registraban hace algunos años.

En América Latina, los estudios comparados de Heritage muestran que países como Argentina sufren un progresivo deterioro socioeconómico como consecuencia de sus políticas intervencionistas. Para Chile, la situación es totalmente distinta: hablamos de un modelo liberal que sí rinde buenos resultados. ¿Es ésta la prueba del algodón?

El peronismo es prácticamente un estilo mafioso de gobierno, que solamente beneficia a quienes se acercan al partido. Argentina y Chile son países ricos en recursos naturales, pero un país es cada vez más pobre y otro es cada vez más próspero. ¿Por qué? Porque en Chile se defiende un modelo económico basado en el mercado y las instituciones democráticas, mientras que Argentina sigue el camino del populismo y del marxismo, opción fracasada que también está hundiendo a otros países latinoamericanos como Venezuela.

En España, las encuestas electorales otorgan una intención de voto del 20% a Podemos, un partido afín al bolivarianismo latinoamericano. ¿Qué le parece este terromoto político?

Desde la perspectiva de alguien que viene de visita, parece una locura que estas opciones tengan tanto respaldo. Basta con fijarse en los resultados del chavismo para entender que el socialismo crea miseria allí donde se aplica. Venezuela tiene una economía destrozada, su capacidad exportadora ya es casi nula, la escasez va a más, la hiperinflación empobrece a los ciudadanos... Los españoles deberían pensárselo dos veces antes de votar por este tipo de partidos, de hecho deberían darse cuenta de que esta nueva fuerza política no es más que una organización comunista como las de antaño.

¿En qué espejos deberíamos mirarnos?

Hay muchas economías que, tras abandonar la Unión Soviética, han mostrado un notable entusiasmo por desarrollar un modelo capitalista. Es el caso de Polonia o de los países bálticos. También en Colombia, Filipinas o Taiwán vemos un cambio a mejor en los últimos años. Son las nuevas promesas emergentes y tienen una base de crecimiento mucho más sólida que la de China, Rusia, Brasil o India.

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