Aunque prohíbe su importación

China compra un millón de patos para hacer foie gras

Empresas como Euralis van a abrir nuevas granjas en el país asiático para responder al creciente apetito de los chinos por esta delicatessen.

Que Francia es un referente en el sector del lujo no sorprenderá a nadie. Las empresas del país vecino controlan a grandes firmas de moda y diseño como Louis Vuitton, Balenciaga, Gucci, Dior o la española Loewe. A esto se suma el sólido posicionamiento internacional de su industria vinícola o la pujanza de bebidas premium como Dom Pérignon, Hennessy o Moët & Chandon.

Para países emergentes como China, el consumo de estos productos se ha convertido en una manifestación pública de la nueva riqueza creada desde que el gigante asiático empezó a desmarcarse del modelo comunista y comenzó a liberalizar algunos sectores de su economía. Esto ha permitido que Francia dispare sus exportaciones a este apetecible mercado.

El apetito chino por el lujo francés tiene, eso sí, un nuevo objetivo: el foie gras. El contrabando y los viajes a Europa han creado una enorme expectación en torno al hígado de pato cebado, convertido en un alimento cada vez más deseado por los chinos.

China prohibe su importación

El "boom" no ha podido desarrollarse con fuerza por las restricciones comerciales impuestas desde Pekín. A pesar del interés de los consumidores y de las presiones ejercidas desde París, el gobierno chino no permite la importación de foie gras.

Ante esta situación, las empresas del sector han decidido dar un giro de 180 grados y cambiar de estrategia. Euralis, la compañía líder en producción de foie gras, acaba de anunciar que disparará su producción en China.

El objetivo de Euralis es comprar al menos un millón de patos y ocas a lo largo del próximo lustro. Antes de que termine el primer semestre de 2015, las granjas en las que se empezará a desarrollar la producción habrán empezado su funcionamiento.

Se espera que, a corto plazo, la producción china de foie gras suba de poco más de una tonelada a más de 250. Semejante crecimiento irá a más conforme Euralis desarrolle su proyecto y otras empresas que también están por la labor vayan concretando sus propias acciones.

Aunque grupos animalistas han financiado grandes campañas contra el foie gras, cuatro de cada cinco franceses consideran que es "obligatorio" servirlo en cenas y encuentros de postín. A esto se suma ahora el creciente apetito chino por esta delicatessen del país vecino.

| Corbis

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