Siete claves políticamente incorrectas sobre los 'papeles de Panamá'

Tener dinero en el extranjero es algo perfectamente legal.

Sede de la firma de abogados Mossack Fonseca en la Ciudad de Panamá | Efe
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El pensamiento único domina el debate sobre los papeles de Panamá. Sin embargo, Libre Mercado quiere animar el debate recordando que tener dinero en el extranjero no es ilegal y defendiendo la competencia tributaria entre infiernos y paraísos fiscales.

Además, este diario quiere poner en valor la importancia de las jurisdicciones de impuestos bajos como vehículos para canalizar la inversión extranjera y también pretende reflexionar sobre transparencia financiera y privacidad. Por último, también es preciso mencionar la hipocresía de algunos protagonistas de este escándalo, así como recordar el rol de Venezuela en este y otros casos similares.

1. Tener dinero en el extranjero es legal

La mayoría de las informaciones sobre los llamados Papeles de Panamá presenta la tenencia de sociedades o activos financieros en el extranjero como un proceso opaco de dudosa legalidad. Sin embargo, como ha recordado The Guardian, "tener dinero en el extranjero es algo perfectamente legal".

El diario británico va más allá y añade además que "hay muchas razones para acudir a un vehículo financiero localizado fuera de nuestro país. Por ejemplo, hay empresarios que lo hacen para blindarse ante el crimen, la confiscación, la inestabilidad política, la represión monetaria o la inflación. También hay quienes acuden a este tipo de vehículos de inversión para gestionar mejor su patrimonio, preparar una herencia, etc.".

2. Infiernos fiscales vs paraísos fiscales

El debate sobre los Papeles de Panamá no duda en cargar las tintas contra el trato fiscal favorable que ofrece el país centroamericano. Sin embargo, conviene recordar que cada país es libre de fijar el marco tributario que vea oportuno.

Esto abre la puerta a la existencia de paraísos fiscales en los que los impuestos son bajos, pero también permite que sigan en vigor los llamados infiernos fiscales, en los que el sector privado sufre importantes niveles de exigencia por parte de Hacienda.

Un buen ejemplo de lo segundo lo tenemos en las economías desarrolladas. En 1965, la recaudación media de la OCDE ascendía al 24,8% del PIB; ahora, cincuenta años después, esta cifra ha crecido hasta el 34,2%, un aumento del peso de los impuestos superior al 35%. Por tanto, queda claro que la competencia fiscal entre infiernos y paraísos no se ha traducido en un desplome de los ingresos tributarios de los primeros, tal y como afirman los partidarios de los impuestos altos.

3. Vehículos para canalizar la inversión extranjera

Los datos de la ONU confirman que los paraísos fiscales son vehículos cruciales para canalizar la inversión extranjera directa que llega a nuestras economías.

Si revisamos los datos de la Hacienda norteamericana podemos comprobar que las economías del Caribe que se caracterizan por mantener un marco de impuestos bajos canalizan cientos de miles de millones de dólares hacia EEUU. Algo parecido nos encontramos si revisamos las inversiones que llegan a Europa provenientes de las Islas del Canal.

Y es que, como explicó Libre Mercado, centros financieros internacionales como los que figuran en los llamados papeles de Panamá juegan un rol crucial a la hora de facilitar la inversión extranjera. Un ejemplo descrito por este diario aludía a un hospital en Perú que fue financiado por empresas de EEUU y Alemania a través de una estructura con sede en un paraíso fiscal. Esta fórmula fue escogida para reducir el tipo de interés aplicado el proyecto y para maximizar la seguridad jurídica de la operación.

4. Sobre transparencia financiera

También se habla de los paraísos fiscales como de jurisdicciones que concentran un alto porcentaje de operaciones ilegales pensadas para lavar dinero. El experto tributario Dan J. Mitchell ya desmontó este argumento en 2002, con datos del Departamento de Estado, la OCDE, la CIA o la Hacienda estadounidense. Más recientemente, la Universidad de Basilea identificó un único paraíso fiscal entre los 30 territorios investigados por este tipo de irregularidades.

Si nos fijamos en el secreto bancario que tanto se ha criticado a raíz de los papeles de Panamá, vemos que el Índice de Transparencia Financiera incluye a numerosos paraísos fiscales en el top 30; sin embargo, también nos encontramos en posiciones destacadas a países como EEUU, Líbano, Alemania, Japón, Turquía, China, Reino Unido, Austria, Brasil, Uruguay o Francia.

Por otro lado, aunque se ha intentado presentar a Panamá como un país en el que el imperio de la ley brilla por su ausencia, lo cierto es que la Procuraduría General de la Nación ya ha anunciado que está investigando los presuntos delitos que se derivan de algunos de los documentos filtrados a los medios de comunicación.

5. Venezuela, protagonista

Los líderes de Podemos han aprovechado la publicación de los papeles de Panamá para cargar contra los paraísos fiscales. Basta con revisar las cuentas de Twitter de dirigentes como Pablo Iglesias o Pablo Echenique para comprobar que la formación comunista no duda en hacer campaña con esta polémica. Sin embargo, teniendo en cuenta que la cúpula del partido morado ha tenido importantes vínculos con el chavismo, no está de más recordar el triste papel que juega Venezuela en todo esto.

Y es que 241.000 de los documentos filtrados en los últimos días hablan del país latinoamericano. Entre ellos figura el exjefe de seguridad del palacio presidencial de Miraflores, Adrián José Velásquez Figueroa, o la exjefe de la Oficina Nacional del Tesoro, Claudia Díaz Guillén. No es la primera vez que sucede algo así: jerarcas del chavismo están siendo investigados por blanqueo en el Banco Madrid y también han sido pillados con 12.000 millones de euros en Suiza.

6. Hipocresía

Entre los nombres que aparecen en los papeles de Panamá no faltan figuras y personalidades que defienden en sus países un marco de impuestos altos mientras guardan su dinero en jurisdicciones que abogan por un régimen tributario mucho más atractivo.

Un caso digno de mención es el de Pedro Almodóvar, quien figuró como apoderado de una sociedad con sede en las Islas Vírgenes Británicas y también ha estado en el centro de la polémica en relación con una Sicav.

Evidentemente, siempre que todo se haga con arreglo a las normas vigentes, ambas estrategias de planificación financiera son legales. Sin embargo, llama la atención que Almodóvar apoye públicamente al PSOE, que no duda en agitar la campaña contra los paraísos fiscales cada vez que tiene ocasión.

7. ¿Todo vale?

La documentación de los llamados papeles de Panamá proviene de una filtración no autorizada de documentos privados del despacho de abogados Mossack Fonseca. Al respecto, su director ya ha denunciado ante los medios que se ha violado un derecho humano fundamental como es el de la privacidad. En paralelo, Mossack Fonseca también ha reprochado que los medios "publiquen documentos privados y lo hagan, además, fuera de contexto".

No es la primera vez que se articula una campaña contra los paraísos fiscales con un método tan dudoso. Ya se pudo ver en el caso del informático Hervé Falciani, el informático condenado por la Justicia suiza tras haber filtrado datos confidenciales de los clientes del banco HSBC.

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