Los datos que tumban el mantra de la "precariedad de los nuevos contratos"

Las ofertas de contratación son hoy más generosas que en 2012, tras la aprobación de la reforma laboral.

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La aprobación de la reforma laboral de 2012 tumbó años de hiperregulación en los que el mercado de trabajo seguía respondiendo, en gran medida, a los viejos esquemas regulatorios del franquismo. Pasar del intervencionismo a un mayor grado de libertad ha favorecido que la tasa de paro haya bajado del 26% al 21%, con dos años de creación de empleo que han dado la razón a quienes pedían una reforma basada en aumentar la flexibilidad y reducir la rigidez.

En 2014, los críticos de la reforma laboral afirmaban que no creaba empleo. En 2015, ya empezaron a admitir que sí ha tenido éxito a la hora de reducir el paro, pero asumieron un nuevo mantra según el cual los nuevos contratos ofrecidos a quienes salen de las listas del paro son "precarios".

Este mensaje contrasta con los datos que han recogido la escuela de negocios ESADE y el portal de búsqueda de empleo InfoJobs para su Informe Anual sobre el Estado del Mercado Laboral en España. El estudio calcula la evolución del salario ofrecido en las nuevas ofertas de empleo y desmonta la tesis de que la reforma laboral de 2012 ha degradado los sueldos:

  • Para quienes entran al mercado con un contrato de becario o de prácticas, la paga anual media cayó de 12.361 a 10.349 euros entre 2010 y 2012. Sin embargo, entre 2012 y 2015 solamente ha sufrido un leve descenso, hasta los 10.252 euros. De hecho, estas ofertas "tocaron fondo" en 2013, cuando ofrecían sueldos de 10.011 euros anuales, y llevan dos años consecutivos de aumentos.

  • A nivel empleado, los salarios ofrecidos han experimentado una lenta senda ascendente entre 2010 y 2015, pasando de 21.311 a 22.206 euros a lo largo de los cinco años observados.

  • Entre los trabajadores considerados especialistas, el ingreso que ofrecían las empresas en 2010 era de 27.989 euros anuales. Desde entonces, esta cifra ha ido creciendo levemente, hasta llegar a los 29.269 euros por ejercicio.

  • Para los mandos intermedios, el sueldo medio en 2010 y 2012 se movía por debajo de los 32.000 euros, mientras que en 2015 alcanzaba los 33.253 euros.

  • Entre los nuevos contratados con rango de dirección o gerencia, el ingreso medio que ofrecían las empresas era de 45.746 euros en 2010, 42.927 euros en 2012 y 43.991 euros en 2015.

  • Por último, entrar en un consejo directivo suponía en 2010 un sueldo medio de 44.141 euros, frente a los 55.969 euros de 2012 y los 62.441 euros de 2015.

Refutación de un mito de uso común

Entre los becarios o contratados para un periodo de prácticas sí observamos una leve caída en los sueldos ofrecidos, que pasaron de 10.349 a 10.252 euros entre 2012 y 2015. Sin embargo, en 2014 y 2015 se dieron sucesivos aumentos de los montos propuestos a los candidatos.

Además, entre 2010 y 2012 se dio un descenso muy superior, pasando 12.361 a 10.349 euros. Para el resto de niveles profesionales, las ofertas de contratación son hoy más generosas que en 2012, por lo que tampoco ahí se confirma la tesis de los críticos con la reforma laboral.

¿Y qué hay de los salarios que ganan quienes están ya en el mercado de trabajo? Si analizamos al colectivo de entre 16 y 24 años, el informe de ESADE e InfoJobs detecta que el 44% gana un sueldo mensual de menos de 1.000 euros brutos. Sin embargo, entre los jóvenes de 25 a 34 años este porcentaje cae al 16%, alcanzando porcentajes de entre el 8% y el 12% en los tramos de edad que van de 35 a 65 años.

Por tanto, solamente los más jóvenes (16 a 24 años) pueden decir que un nivel significativo de los ocupados está ganando menos de 1.000 euros brutos al mes, algo que además resulta totalmente lógico para el tipo de empleos que suelen darse en estas circunstancias.

El 'mordisco fiscal' de Hacienda

Si acudimos a la calculadora de impuestos del think tank Civismo, nos encontramos con que un sueldo neto de 900 euros acarrea un coste laboral total de 1.300 euros. De hecho, si consideramos el caso de un trabajador que percibe el salario mínimo, vemos que la empresa debe pagar más de 1.100 euros para que dicho empleado cobre menos de 700 euros al final de mes.

La diferencia entre lo que paga la empresa y lo que cobra el trabajador es el mordisco fiscal de Hacienda, que tiene una especial incidencia entre los trabajadores de menos renta, a menudo jóvenes que entran en el mercado con menos experiencia.

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