El presidente de la asociación, Manuel Sánchez Vicario, ha asegurado que esta iniciativa interesa a las multinacionales, que controlan el mercado del norte de Europa donde no hay industria nacional y que "pretenden un precio alto para que baje el consumo del tabaco de los países Mediterráneos". Las grandes perjudicadas serían las marcas nacionales frabricadas en el sur de Europa, como Altadis (con fabricación en España y Francia), Cita (España) o ATI (Italia).
Sánchez Vicario ha indicado que en España donde ahora un paquete de "Marlboro" cuesta 385 pesetas y uno de "Fortuna" 295 pesetas, la subida impositiva situaría el precio de "Fortuna" a muy poca distancia de "Marlboro", "y con las estrategias de márketing de las multinacionales la gente fumaría sus marcas". A su juicio, el Ejecutivo español, del que recordó su denuncia en Bruselas a Philip Morris y JT Reynols por contrabando, debe oponerse a esta armonización fiscal "pues sería erróneo cargarse una industria nacional, con los puestos de trabajo que genera".
No obstante, Sánchez Vicario ha afirmado que su asociación cree que esta pretensión de la Comisión Europea no prosperará, al tiempo que ha recordado que esta cuestión lleva diez años tratándose y tiene que ser aprobada por unanimidad en el Consejo de Ministros y ratificada posteriormente por el Parlamento Europeo. Sánchez Vicario cree que si se llega a producir dicho incremento habría un tiempo de adaptación de cuatro años, con lo que el aumento sería de unas 20 pesetas anuales y el consumidor no notaría un gran impacto.