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Individualismo socialista

Francisco Aranda

O no queremos convertirnos en individuos libres o nos produce pánico depender de nosotros mismos. (Volver)
carneroc dijo el día 3 de Septiembre de 2012 a las 19:18:14:

Muy cierto. En todo caso, lo cierto es que por diversos motivos cada vez más personas no tienen religión ni patria ni familia... Ninguna red de apoyo, ningún colchón... Y ya desde la Revolución industrial, tierra cultivable tampoco. ¿Cómo andar tan confiado por la vida entonces? ¿No será mucho pedirles que sean liberales?

berdonio dijo el día 2 de Septiembre de 2012 a las 21:30:48:

Amagi24:

Perdone, pero usted oyó campanas y no sabe dónde o tergiversa torticeramente. Confunde y malinterpreta a Hayek en lo fundamental, con disparates como que “su individualismo reduce lo existente a individuos particulares” o “el hombre hayekiano sería un átomo social ahistórico”. Hayek en modo alguno niega la dimensión social del ser humano, bien al contrario su “individualismo” la afirma presentando al hombre como un ser social por naturaleza, condición previa negada por el contractualismo constructivista que quiere hacer surgir el Estado de un pacto entre individuos carentes de vínculo anterior (el “contrato social” no “.impide establecer una causalidad directa entre individuo y mercado”, como usted dice, sino más bien entre individuo y sociedad, apelando a un inexistente conflicto). Es este circuito realimentado entre individuo y sociedad, cimiento del orden espontáneo, el que hace imposible eliminar la autonomía individual.

El individualismo socialista, en cambio, pretende desarraigar al ser humano de su adaptativa inserción social sometiéndolo a una arrogante razón individual, la mente soberana del planificador de turno, capaz de moldear y reconstruir la sociedad, y el universo entero, a su gusto por medio de puras ideas.

A eso se refería Hayek al denostar la actitud patológica que denominaba “abuso de la razón”, “vicio filosófico que impele a quien lo padece hacia el constructivismo social”. Que a la búsqueda de la mayor eficacia de la razón, considerando sus límites y reconociendo que nos beneficiamos de procesos de los que nos somos plenamente conscientes, usted lo califique de “irracionalismo” no deja de ser poco más que una mera argucia.

Amagi24 dijo el día 1 de Septiembre de 2012 a las 01:31:12:

Tengo mis dudas sobre la distinción entre el individualismo “verdadero” y el “falso” de Hayek (que, en el fondo, intenta depurar el liberalismo del “contrato social” que impide establecer una causalidad directa entre individuo y mercado.) La dicotomía verdadero-falso es más de proposiciones lógicas, mejor sería verdadero-aparente ya que se refiere a “la verdad” como “veritas sermonis” lo que es propio de muchos discursos nominalistas como el de Hayek (su individualismo reduce lo existente a individuos particulares), creo que “sus verdades” no pueden ser de hecho.

La definición de individuo de Hayek, más abstracta que real, parece olvidarse de la persona (es decir, la dualidad individual y social del ser humano) que aparece matizada. El hombre hayekiano sería un átomo social ahistórico que se “individualiza” por oposición a diversas realidades (la sociedad, la religión, la nación, el estado). Hayek olvida que en el conflicto individuo-sociedad (ni las asociaciones de tipo anarquizante que defiende anularían unas relaciones de poder que excluye de su análisis) se producen significados sociales que no pueden reducirse a la mera agregación de individuos.

Para Hayek el verdadero individualismo es "irracionalista" ya que los individuos al actuar (externamente) producirían el orden social espontánea e inconscientemente, mientras que el falso individualismo sería “racionalista”, producto de la fe en una “Razón con mayúscula” con pretensiones de totalidad colectivista (aunque no explica bien ese paso). Identifica equivocadamente este individualismo con un esencialismo (criticable desde el liberalismo) olvidando que el "falso” individualismo (por ejemplo, el del liberalismo social y democrático de Stuart Mill) no se opone a los intereses individuales sino que trata de integrarlos en los sociales al considerar que sería complicado constituir un orden social estable sobre la única base de la soberanía individual.

Saludos.

loboe dijo el día 31 de Agosto de 2012 a las 12:06:06:

Absolutamente de acuerdo con la entradilla; efectivamente y a pesar de que constantemente estamos clamando por la libertad, la realidad es que nos produce pánico depender de nosotros mismos. Lo que por otra parte, no tiene nada de extraño si se conoce un poco la naturaleza humana.

Ejemplos se podrían poner muchos, pero recuerdo especialmente, la confidencia que hace años me confió un amigo de que tras la muerte de su padre, en cuyo negocio familiar trabajaba y del que se hizo cargo tras el fallecimiento de aquel siendo ya un hombre hecho y derecho, pasó largo tiempo con una sensación tal de desamparo, que sentía pánico de salir a la calle. El fenómeno no es nuevo y es bien conocido por los que se han incorporado a la vida después de largos periodos en instituciones que velaban -y pensaban- por ellos. Por ejemplo, militares; miembros de órdenes religiosas, o viudas (algunas de las de antes).

La realidad es que la vida es dura y pensar mucho más, así que no es de extrañar que ese impulso primigenio de volver a la seguridad y confort del claustro materno, sea compensado en parte por la seguridad real o ficticia, que ofrecen papá Estado y la Religión, cuando nuestros padres ya no pueden cumplir con su cometido natural. El problema aparece desde luego, cuando las esperanzas se depositan en esa casta especial de individuos cuya principal habilidad consiste en parasitar y vivir a expensas de los cretinos que confían en ellos, a los que como estamos viendo, el Soma termina saliendo intolerablemente caro.

Salu2.

1MA dijo el día 30 de Agosto de 2012 a las 22:36:47:

El Estado franquista era mucho más pequeño que el actual.

Sin ir más lejos, 700.000 funcionarios frente a los más de 3.000.000 actuales.

Además, la mayor parte eran funcionarios por oposición pura y dura,mientras que ahora un profesor de matemáticas lo es, no porque sepa matemáticas, sino porque lleva más tiempo en el puesto enseñando lo que en el examen de oposición ha demostrado no saber.

Los municipios es otra historia, en realidad en el Reino Unido se ocupan de muchas cosas, desde el housing, hasta las guarderías. En España no tenemos un grave problema con el déficit desde los municipios. El problema está en la administración autonómica y en la general del estado.

Una sociedad civil fuerte, y un Estado liberal, implica también igualdad de oportunidades y unos servicios a los más desfavorecidos que en ESpaña simplemente no existen.

En Estados Unidos hay unos servicios para los más pobres, sea asistencia sanitaria, sea alojamiento, sea enseñanza, que en España todavía no se han conseguido.

En los últimos 35 años, España no ha conocido ni una sola vez el pleno empleo, al contrario, hemos conocido niveles de desempleo y de exclusión social intolerables.

Por lo tanto tenemos que deducir, por la fuerza de los hechos, que el problema en España está en el desarrollo del Estado Autonómico, y en mi opinión, en el secuestro del Estado por una Casta corrupta que ha reformado la Constitución de manera inconstitucional haciéndola irreconocible, ante la colaboración de los medios de comunicación.

Por ejemplo, la reforma del CGPJ de los ochenta, o la inconstitucional prórroga del mandato de los miembros del TC de zetaparo.

O las leyes de privilegios, aborrecidas dentro de cualquier Estado de Derecho, como es el caso de elevar la edad de jubilación para todo el mundo y reducirla a dos legislaturas para la Casta política, o llevar los impuestos más allá de la confiscación, prohibida en la Constitución, para luego excluirse la propia Casta mediante la ayuda para residencia en Madrid,libre de impuestos, aún teniendo vivienda en Madrid,o excluirse la propia Casta política, periodística y empresarial de pagar impuestos inventándose un instrumento como las SICAV.

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