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El agujero del déficit eléctrico

La ausencia total de política energética está abocando nuestro sistema eléctrico al colapso.

GEES
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Hace unos días, la Comisión Nacional de la Energía publicó su informe sobre los resultados de la liquidación provisional número 11 en el sector eléctrico, con datos hasta el 30 de noviembre de 2012. Este informe tiene por objeto analizar los resultados de las liquidaciones de los costes regulados del sistema eléctrico, es decir, la parte del recibo de la luz que está directamente controlada por el Gobierno.

Las malas previsiones del Gobierno se ponen de manifiesto en este informe con una evidencia pasmosa. A los errores de cálculo hay que unir unas reformas que se han mostrado inútiles por apuntar hacia donde no debían, dejando indemnes a aquellos que actúan como sumidero incontrolado de dinero público.

Primero se echó la culpa del déficit de tarifa al funcionamiento mezquino del mercado. Los que esto argumentaban aún no han explicado cómo es posible que en España tengamos unos precios de mercado de los más baratos de Europa y, sin embargo, paguemos una de las electricidades más caras del continente. Luego cargaron contra el transporte y la distribución de electricidad. El Gobierno, haciéndose eco de estas corrientes de pensamiento intervencionistas y equivocadas, le dio a la manivela legislativa y recortó estas dos partidas en 1.30 0 millones de euros. Pese a ello, el problema del déficit ha seguido agravándose por una sencilla razón: la raíz del problema no es el mercado, ni el transporte ni la distribución.

Las primas al régimen especial (fundamentalmente, renovables y cogeneración) ascendían ya en noviembre a 8.012 millones de euros, cuando en el mismo periodo de 2011 sumaban 6.535 millones y ya eran una barbaridad. El Gobierno no ha atajado el problema fundamental del sector eléctrico, las ingentes cantidades de dinero público que se despilfarran en este tipo de primas, que no cesan de aumentar año tras año, mientras se cierran centrales eficientes que operaban sin ningún tipo de ayuda pública.

Las primas al régimen especial se sitúan ya un 25% por encima de lo previsto por el propio Gobierno y un 23% por encima del año pasado. Esta cifra aumentará todavía más merced a la nueva burbuja del sector renovable, la energía termosolar. Burbuja que este Gobierno no ha pinchado y que nos costará a los españoles miles de millones de euros cada año en ayudas públicas Mientras tanto, el déficit de tarifa para el 2012 ya supera los 4.000 millones de euros, y aún faltan tres liquidaciones para cerrar el año. El déficit supera en un 115% las estimaciones hechas por el señor Soria tras las medidas tomadas por su ministerio el pasado abril.

Pero el problema, según Soria, está solucionado y el déficit, controlado.

La ausencia total de política energética está abocando nuestro sistema eléctrico al colapso. Subvencionamos energías caras e ineficientes a base de exprimir las eficientes hasta el punto de hacerlas inviables económicamente y provocar el cierre de las empresas que trabajan con ellas. Subvencionamos estas energías caras con el pretexto del medioambiente y simultáneamente subvencionamos el carbón nacional, probablemente el más nocivo para el medioambiente que pueda existir. Al mismo tiempo, batimos récords históricos de importaciones de gas procedentes de Argelia y nos ponemos directamente en manos de los ataques de Al Qaeda en el Magreb Islámico.

Estamos desplegando una política energética brillante, podría calificarse incluso de sublime.

© GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

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