Menú

Enrique Barrasa: "Para nosotros en Extremadura los inversores son clientes"

Extremadura quiere convertirse en una región atractiva para invertir, para empresas y emprendedores, su director de Acción Exterior nos cuenta cómo.

0
Extremadura quiere convertirse en una región atractiva para invertir, para empresas y emprendedores, su director de Acción Exterior nos cuenta cómo.

Enrique Barrasa es el director general de Inversión y Acción Exterior de la Junta de Extremadura, es un hombre joven que explica con pasión y convencimiento su trabajo y con el que nos reunimos para conocer qué está cambiando en la economía extremeña y lo mucho que tiene que ver su departamento en ese cambio.

Su dirección general, nos explica Barrasa, se estructura en dos partes: un equipo directamente dedicado a la captación de inversiones y otro destinado a la "representación institucional del gobierno de Extremadura frente a terceros países", además de una tercera pata, dedicada por entero a las relaciones con el vecino Portugal.

¿La acción exterior de una comunidad autónoma? El concepto levanta no pocas suspicacias y, precisamente, por eso Barrasa se esfuerza en explicarlo y dejar bien claros algunos puntos que el gobierno de José Antonio Monago tiene muy presentes: "La lealtad institucional, la unidad de acción y la coordinación, son nuestros tres principios en materia de acción exterior", aclara.

De hecho, el departamento está pensado sobre todo para que esa acción exterior "esté muy unida a la captación de inversión", además de ámbitos como "el turismo y la exportación", que son los intereses de la comunidad autónoma "más allá de las fronteras de España".

Austeridad

Otro punto que destaca Enrique Barrasa es la "austeridad" y racionalidad con la que se enfoca la cuestión: "Una de las primeras medidas fue cerrar la oficina que teníamos en Lisboa, el anterior gobierno adquirió un edificio por tres millones de euros en la zona de las embajadas y lo dotó de unos recursos excesivos, así que lo cerramos e integramos una persona que trabaja en la embajada".

Así, ahora la comunidad extremeña sólo tiene una representación abierta, en Bruselas, y trabaja desde algunas embajadas y con "acuerdos con instituciones como el Instituto Cervantes, la Casa de América o el ICEX". Además, se mantiene "una pequeña red comercial propia", pero formada por "profesionales freelance que dan servicio a las empresas extremeñas". Es decir, que "no son oficinas de representación política" como recalca Barrasa.

De hecho, "tampoco la oficina de Bruselas es de representación política, es de trabajo" se esfuerza en dejar claro nuestro interlocutor, "con técnicos que nos ayudan en nuestras relaciones con el Consejo, con el Parlamento y sobre todo con el Comité de las Regiones", el órgano en el que Extremadura tiene una representación institucional.

Una acción exterior que está llevando a Extremadura a mantener relaciones con estados como Israel, China o varios de Iberoamérica, pero "siempre desde la mesura, la austeridad, la coordinación con el Gobierno de España y, por supuesto, la lealtad institucional", insiste Enrique Barrasa. Un primer resultado de estas relaciones fueron las jornadas sobre el sistema de start up israelíes celebradas hace unas semanas.

Invertir en Extremadura

Sin embargo, probablemente lo más interesante es el cambio que está pilotando el gobierno extremeño para ubicar su comunidad como un punto destacado en el mapa de los lugares en los que invertir.

Enrique Barrasa nos explica algunas de las razones que los inversores deben tener en cuenta a la hora de decidirse por Extremadura: "Tenemos una ubicación estratégica que entendemos que es muy relevante, con un ámbito de influencia directa en torno a 16 o 17 millones de consumidores", además de en el centro de ejes como los que unen "Madrid y Lisboa" y "Sevilla y Oporto". La región tiene además buenas comunicaciones, "que se van a mejorar" y acceso a los principales puertos portugueses, por lo que es "un buen hub logístico".

"Todo facilidades"

Pero quizá lo más destacado, o lo más diferenciador, es el trato que las empresas y los inversores reciben de la administración regional, tal y como nos explica Enrique Barrasa: "Para nosotros en Extremadura los inversores son clientes, tratamos a una empresa como si fuese un cliente".

Esto se traduce en algunos aspectos prácticos: "Los inversores y las empresas tienen un único interlocutor en la administración y un seguimiento personalizado de su proyecto", lo que se traduce es que la empresa sólo tenga que dirigirse a una única instancia aunque su proyecto implique a varias consejerías. Más aún: "Vigilamos que los tiempos de tramitación sean los mínimos posibles", así cuando una empresa presenta cualquier papel "tratamos de agilizar la gestión proactivamente, nos reunimos con los técnicos y vemos de qué manera esa tramitación puede reducirse todo lo posible".

Además, se acerca al posible inversor "a los posibles colaboradores que pueda necesitar dentro de la comunidad o a socios locales", además de ayudarle en las gestiones que sean necesarias frente a otras administraciones como los ayuntamientos.

Enrique Barrasa cita como ejemplo el caso de Ibermática, una empresa que acaba de anunciar que traslada su factoría de software a la región, y cuyo director general dijo en el acto de presentación que la decisión había pesado, y no poco, que en la relación con la junta "todo han sido facilidades". El resultado es que Ibermática ya ha creado 50 puestos de trabajo en Extremadura y su proyección es que en un par de años puedan ser 200.

El caso de Pepsi

Otro caso de éxito del que Enrique Barrasa se muestra especialmente satisfecho es el de Pepsi, que ha decidido centralizar en Extremadura "la producción de cacahuetes de su línea de snacks para toda Europa", una decisión que supone que la región ha sido elegida como la ubicación idónea en el continente. Después, la Junta ha ayudado a la multinacional a encontrar "socios extremeños idóneos, gente con mucha experiencia" y "ubicaciones adecuadas" para el cultivo y las restantes actividades.

El desembarco de Pepsi no supone sólo la introducción de un nuevo cultivo, que ya cuenta con un millar de hectáreas y que sería algo importante de por sí, sino que ya "cuentan ya con una línea de transformación". El proyecto está todavía en fase de desarrollo pero Barrasa se muestra más que esperanzado de que "toda la cadena de valor estará en Extremadura". Mientras tanto, "ya se está creando maquinaria específica, es decir, que ya se está generando desarrollo tecnológico en la región".

Pepsi e Ibermática son dos de los últimos ejemplos, pero tal y como se puede ver en Invest in Extremadura, la página creada por la Junta como escaparate de todo este proyecto, una importante lista de compañías multinacionales se han instalado ya en Extremadura, tal y como nos cuenta Enrique Barrasa no sin cierto orgullo: "Hay una presencia de compañías industriales internacionales importantes, tenemos mayor players mundiales en varios sectores". Son los pioneros de un cambio que está llevando la región desde el déficit y la economía subsidiada y basada en lo público a convertirse en un lugar ideal para invertir, hacer negocios y generar riqueza.

Temas

En Libre Mercado

    Servicios