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Alquilar piso en Tokio es una odisea para los extranjeros

Fianzas de hasta cinco meses, una comisión de regalo al propietario o la falta de muebles son algunos de los problemas para alquilar en Japón.

Fianzas de hasta cinco meses, una comisión de regalo al propietario o la falta de muebles son algunos de los problemas para alquilar en Japón.
Las dificultades de alquilar en Japón

Aunque el mundo tiende a la globalización, siempre quedan resquicios donde, si eres extranjero, estás perdido. Tal y como publica Idealista, portal inmobiliario líder en nuestro país, agentes inmobiliarios que apenas hablan inglés, cifras en yenes o "tatamis" en vez de metros cuadrados y "cierta" xenofobia es lo que nos podemos encontrar en Tokio, Japón. Testimonios de extranjeros que han estado en el país nipón alertan a los futuros viajeros de la necesidad de ir bien cargado de paciencia y buenas maneras.

Álvaro Vizcay, uno de los extranjeros entrevistados por Idealista, cuenta las dificultades por las que tuvo que pasar en sus inicios en el país del sol naciente. "Me costó cerca de un mes y medio encontrar piso", asegura este directivo que pasó durante ese tiempo afincado en un hotel y buscando pisos hasta la madrugada.

Tal y como narra Vizcay, "la mayor barrera fue el idioma y la falta de flexibilidad de los agentes de la inmobiliaria y los dueños de las casas". La falta de espacio en la isla, y la poca predisposición de los 127 millones de japoneses a viajar a lugares despoblados en tierras continentales, hace que el alquiler esté a más del doble que en ciudades como Madrid, con un precio del metro cuadrado de 3.100 yenes -22 euros-.

Para evitar problemas, Idealista aconseja antes de alquilar un piso, sondear los precios del barrio en el que estemos interesados. Para ello lo mejor es cotejar las plantas de pisos expuestas en los escaparates de las tiendas de los agencias inmobiliarias, para hacerse una idea de los precios, número de habitaciones o exigencias del propietario y del agente.

"Con el sueldo con el que llegaba no esperaba tener muchos problemas para encontrar casa, además lo costeaba mi empresa. lo que no me podía imaginar era la de gastos abusivos que implica alquilar una casa en una ciudad como Tokio", afirma Vizcay.

Un apartamento de una habitación en una zona céntrica de Tokio ronda de media los 127.000 yenes al mes –unos 920 euros-. Una cifra que no resulta especialmente escandalosa si pensamos que el ingreso medio de los hogares de un asalariado ronda los 467.774 yenes -unos 3.300 euros- mensuales.

El problema está, tal y como asegura Álvaro Vizcay, en los costes colaterales al arrendamiento. En términos generales, el extranjero acaba abonando un mes del alquiler al agente inmobiliario por sus gestiones al haber traducido todo del japonés. Otros dos meses de alquiler de media para el propietario, aunque en algunas ocasiones el desembolso inicial puede llegar a ser de unos 5 meses de alquiler por adelantado, una media de 635.000 yenes (más de 4.500 euros) de los que, generalmente, se dan por perdidos cuatro, como fianza para cubrir "desperfectos". Por si fuera poco, detalla Idealista, además el interesado debe en muchos acasos abonar el llamado reikin o dinero de gratitud, una especie de "regalo" al casero por permitirnos alquilar la casa.

Problemas con las mediciones

Asimismo, el extranjero deberá aclararse la superficie que mide su casa, ya que, por lo general, las mediciones son dadas en tatamis y estas porciones de superficie suelen variar según regiones -el tatami en Tokio corresponde a 1,5 metros cuadrados-.

Además, es conveniente cerciorarse de que el inmueble fue construido a partir de 1981, ya que desde ahí las construcciones tuvieron que aceptar normas más estrictas para ser más resistentes a los seísmos. Una vez pasados todos los trámites anteriores, la siguiente parada será las tiendas de muebles y electrodomésticos ya que una inmensa mayoría se encuentran totalmente vacíos.

Los vecinos

Si, a pesar de todo ello, el interesado sigue decidido a alquilar, deberá tener en cuenta la idiosincrasia nipona, poco tolerante a los ruidos. Para Álvaro, el "tema de los vecinos" es algo a tener muy en cuenta, ya que son un pueblo más sensible de lo normal . "Me han llamado la atención dos veces en apenas cinco meses y no he hecho nada más que alguna cena de vez en cuando y nunca más allá de media noche".

Mientras, en el tema de las basuras también se vive en cierta esquizofrenia colectiva, tal y como asegura este directivo. Se debe aprender un complejo sistema de reciclaje de basuras, en donde hay una fórmula exacta para disponerlas -el cartón se abre y se anuda con cuerda blanca, por ejemplo-.

"El tema de las basuras es lo más horrible, a veces me toca bajar a escondidas de noche a tirarla porque sus normas sobrepasan lo aceptable, sobre todo a la hora de no dejarte sacar la bolsa de desechos perecederos que huelen mal nada más que un día a la semana", alega con cierta frustración Álvaro Vizcay.

Por todo ello, Idealista nos da otra opción si no queremos pasar por este pequeño rosario en la capital nipona. Las "guest houses", son habitaciones o estudios en los que se comparte baño y cocina. Esta opción es mucho más fácil, ya que se evitan agentes inmobiliarios o propietarios.

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