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¿Estudia el Gobierno nacionalizar Carbonell?

El miedo a la entrada del Gobierno italiano en el capital de la aceitera española Deoleo ha hecho saltar todas las alarmas.

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El miedo a la entrada del Gobierno italiano en el capital de la aceitera española Deoleo ha hecho saltar todas las alarmas.

Miedo a que Deoleo deje de ser española. La empresa aceitera más importante del mundo afronta este miércoles su día clave. Bankia, Caixabank, BMN y Kutxabank han puesto a la venta sus participaciones en la propietaria de firmas como Carbonell y Koipesol. JP Morgan ha sido la encargada de llevar a cabo el proceso, y hoy se cumple el plazo que estableció para la presentación de ofertas por el 31% que poseen estas entidades conjuntamente. A partir de ahora, JP Morgan realizará el primer filtro para seleccionar las ofertas más atractivas.

Y es que la legislación vigente establece la obligación de lanzar una OPA cuando un accionista alcanza o supera el 30% del capital social de una compañía, por lo que Deoleo podría pasar a manos extranjeras. Fondos de inversión de todo el mundo ya han mostrado su interés por la aceitera. Carlyle, CVC, PAI Partners, Bunge, Rhone y IQMade in Italy han sido los nombres más sonados. Pero la intención de pujar por Deoleo de IQMade in Italy ha sido la que más polémica ha levantado en estas últimas semanas.

IQMade in Italy es una sociedad formada por el Fondo Strategico Italiano (FSI), un fondo respaldado por el Estado italiano, y Qatar Holding. Por lo que la posibilidad de que Italia, su mayor competidor, se haga con el aceite español, ha supuesto un jarro de agua fría para el Gobierno y las aceiteras nacionales, que verían cómo sus posiciones comerciales se tambalean.

Cañete no desmiente la nacionalización

En un alarde de patriotismo y de defensa de la Marca España, los expertos apuntan que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) podría entrar en la subasta para blindar el aceite ante el acecho del Gobierno italiano.

El Ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, ni confirma ni desmiente la posibilidad de la incursión del capital público en el proceso. Preguntado este miércoles directamente por esta opción, Cañete ha dicho que "estamos viendo todas las opciones posibles, pero en este momento lo que está encima de la mesa es un proceso de compra de unas participaciones muy complicado". Los periodistas le han vuelto a insistir en la opción de la entrada del SEPI y el ministro ha seguido en sus trece. "Ni descartamos ni dejamos de descartar", declaró.

"A partir de que veamos cuáles son las ofertas que están encima de la mesa, cuáles son los grupos más serios, cuál es la decisión de la compañía, se pueden calibrar los esfuerzos financieros que hay que hacer. Ésta es una compañía que tiene una fortísima dimensión y el Estado no tiene vocación de empresario. Lo que necesitamos son empresarios muy potentes y los mejores gerentes para la compañía", ha añadido Cañete.

Sería precipitado decir que el Gobierno piensa nacionalizar Deoleo a día de hoy, pero el hecho de que no se haya descartado de forma categórica hace pensar que se baraja invertir parte del erario público en el proceso de una u otra forma. De estas declaraciones, se lee entre líneas que el Ejecutivo está en la búsqueda de una empresa que garantice el funcionamiento de la aceitera tal y como está. Pero, ¿cómo lo conseguirá?, ¿facilitándole algún tipo de aval o financiación?

Una deuda de 472 millones

La situación de Deoleo no es nada tentadora para convencer a ninguna empresa privada de la compra. A cierre de 2013, la aceitera se anotó una deuda financiera neta de 470 millones de euros. Eso sí, respecto a 2012, esta cantidad se redujo en 152 millones.

El beneficio neto de Deoleo en ese periodo fue de 20 millones de euros, frente a pérdidas de 2012, y las ventas del ejercicio alcanzaron los 813 millones de euros, un 1,9% por debajo de la facturación de 2012. La empresa redujo un 11% su plantilla respecto a 2012, hasta los 713 empleados.

Furor por que siga siendo española

En este conflicto, al PSOE y a IU también le ha entrado la vena patriota. La consejera de Agricultura de Andalucía, Elena Víboras, dice que está trabajando conjuntamente con Cañete para que Deoleo mantenga "su ubicación y su núcleo de decisión tal cual está", de manera que "mantenga el sello español y andaluz. No nos gustaría que saliera fuera de nuestras fronteras", añadió la socialista.

En la misma línea ha ido Izquierda Unida (IU). Ignacio García, vicepresidente del Parlamento andaluz, ha avisado de que el 31% de las acciones de Deoleo podría acabar en manos de Italia. García ha lamentado que estos bancos, que han recibido "capital público", hayan ahora vendido este paquete que, "de consumarse, significaría que la mayor empresa exportadora de aceite español perdería su españolidad y se pondría en manos del Gobierno de un país como es Italia, que es nuestro mayor competidor".

El vicepresidente de la Junta, Diego Valderas, va más allá y apoya completamente la entrada de capital público en la compañía. "Se nos ofrece una oportunidad para que podamos recuperar desde el impulso de lo público y desde acciones de sectores financieros si es posible de nuestra Comunidad, que la distribución del aceite a nivel internacional y mundial esté en manos andaluzas y españolas", ha asegurado.

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