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España también se suma

Los robots irrumpen en la sanidad, la abogacía e incluso el taxi

La industria española saca músculo con proyectos ambiciosos como taxis sin conductor low cost o brazos robóticos para discapacitados.

Los robots nos hacen la vida más fácil, pero ¿pueden quitarnos el trabajo? El fundador de Microsoft, Bill Gates, tiene bien claro qué nos depara en un futuro próximo. "Con el tiempo la tecnología reducirá la oferta de puestos de trabajo [...] Dentro de 20 años, la demanda de mano de obra para una gran cantidad de habilidades será sustancialmente menor", aseguró en una conferencia del American Enterprise Institute.

En esta misma línea, la revista The Economist desvela las claves de por qué se está produciendo este crecimiento tan espectacular de la industria robótica en los últimos años. El primer factor, el bagaje tras décadas de investigación hace que sea posible desarrollar un autómata low cost, cosa que hace diez años era impensable. En segundo lugar, las grandes empresas tecnológicas como Google o Amazon se han subido al carro, impulsando de forma exponencial el sector. Por último, la revista argumenta que cada vez son más los empresarios que tienen en cuenta los beneficios que pueden aportar los robots a su negocio, con lo que este mercado empieza por fin a ser rentable.

La pregunta ahora sería ¿en qué medida me afecta el auge robot? Lejos de lo que podamos pensar, estos trabajadores invisibles no sólo acapararán los trabajos manuales, tal y como atisba Bill Gates, sino que nuevos prototipos de inteligencia artificial demuestran que aquí no se salva ningún sector; los robots competirán a múltiples niveles.

Elemental mi querido Watson

Muestra de ello es el superordenador de IBM bautizado bajo el nombre de Watson -en honor al fundador de la compañía-. Este robot saltó a la fama en 2011, cuando en un popular concurso televisivo de preguntas-respuestas de todo tipo de temas, el robot consiguió derrotar a sus dos oponentes humanos.

El logro de esta inteligencia artificial ideada por IBM está en que el sistema informático es capaz de responder a preguntas formuladas en lenguaje natural. En las respuestas, el robot se apoya en una base de datos almacenada localmente que atiende a todo tipo de ciencias y disciplinas, dependiendo de la configuración y el uso que se le desee dar.

El robot de IBM está siendo ya usado en hospitales, como soporte médico, para tener en apenas unos segundos análisis y líneas de actuación, apoyándose en la información de cada paciente y los antecedentes clínicos similares. En concreto, IBM está realizando un proyecto de cooperación con pacientes con glioblastoma -cáncer cerebral- para elegir tratamientos idóneos a través del estudio del genoma de la enfermedad.

Asimismo, este modelo de inteligencia artificial está entrando en otros campos tan variopintos como el ámbito judicial o la cocina de los restaurantes. En cuanto al primero, al igual que en el ámbito clínico, Watson es capaz de consultar una infinidad de bases de datos de temas jurídicos, tales como jurisprudencia, doctrina, leyes, etcétera, en tan solo unos segundos.

Por su parte, la hostelería también ha acogido a este robot con buenos ojos. En concreto, el proyecto llevado a cabo guardó en su base de datos más de 35.000 recetas, las cuales Watson estudió y analizó la composición química de sus ingredientes y la percepción humana de los mismos, consiguiendo resultados y combinaciones más sabrosas y sorprendentes.

Robótica española

El auge de la robótica también ha llegado a nuestro país. Empresas como Vicomtech-IK4, con sede en San Sebastián, o Robotnik, situada en Valencia, representan parte de la iniciativa española dentro del mundo de la robótica. En el caso de la primera, Vicomtech-IK4 destaca por su proyecto Taxisat, un vehículo que se mueve de forma autómata gracias a la utilización de señales de localización aumentadas de GPS, que proporcionan información para moverse con total seguridad.

Además este sistema consigue abaratar considerablemente los costes con respecto a otros proyectos como Google Car, que se basan en GPS diferenciales, en vez de un GPS normal y dos sensores de visión para corregir el error. En concreto el precio de un Taxisat se sitúa en los 40.000-45.000 euros, frente a los 110.000 euros del proyecto de Google.

El prototipo de la empresa española está pensado para mejorar la movilidad en las ciudades. Alcanza una velocidad de 60 kilómetros hora, abarca una zona delimitada de 5 km2 y tiene cabida para cuatro personas. Aunque, desde la empresa trasladan a Libre Mercado que la tecnología de guiado del vehículo se ha desarrollado de forma genérica para poder ser integrada en vehículos de diferentes tamaños.

Por su parte, Robotnik ofrece una amplia cartera de productos que abarca desde autómatas humanoides de 56 centímetros de altura, pasando por brazos robóticos de ayuda a discapacitados, hasta robots destinados al ámbito de la seguridad o limpieza en emergencias nucleares.

Robotnik, tal y como explican fuentes de la empresa, se dedica "exclusivamente a la robótica de servicios, dejando al margen la industrial". Los compradores son, principalmente, Universidades, empresas de I+D o centros de investigación que usan los robots para desarrollar sus propios objetivos.

El producto que ofrece Robotnik "es una plataforma abierta y son los propios clientes los que nos piden configurarla para el uso que le quieran dar". Por ejemplo, desde Robotnik cuentan que hace pocos meses vendieron un Summit XL de tamaño medio a la US Navy -Marina de los EEUU-, "pero desconocemos qué finalidad o uso tendrá el robot".

El diseño, la fabricación y distribución de las distintas plataformas robots se realiza desde España. En toda la cartera de autómatas, sólo hay un robot con un fin específico, no abierto a modificaciones y complementos. Ése es el AGVS, robot plano que se desliza por debajo de las estanterías -de hasta 500 kilos-, permitiendo mover fácilmente el mueble.

El resto de plataformas son configurables y tiene un precio de entre 5.500 y 21.000 euros, "sin contar con los complementos. Una vez personalizado, dependiendo de su configuración, el presupuesto del robot puede ser de más del doble que la propia plataforma". Robotnik, fundada en 2002, ha tenido un crecimiento del 15% anual en los últimos años debido al auge del sector. "Los robots estarán en un futuro próximo con nosotros, para hacernos la vida más fácil. Las previsiones a corto plazo del sector son muy buenas", concluyen fuentes de la empresa.

En Libre Mercado

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