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De la caldera al depósito: ya es posible conducir un coche de gas natural

El Gas Natural Comprimido (GNC) es más barato y contamina menos que los combustibles tradicionales. SEAT ha lanzado el Mii Ecofuel y el León TGI.

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El Gas Natural Comprimido (GNC) es más barato y contamina menos que los combustibles tradicionales. SEAT ha lanzado el Mii Ecofuel y el León TGI.
Así son los SEAT de gas natural

Eléctricos, híbridos, de Gas Licuado de Petróleo (GLP)… La fiebre de la búsqueda de un combustible alternativo que permita a los conductores ahorrar más y contaminar menos, se extiende entre los fabricantes de automóviles.

Aunque lo cierto es que los españoles se resisten todavía a renunciar al diésel y a la gasolina. Tanto es así, que el 65% de los vehículos del mercado español son diésel, el 34% son gasolina y los eléctricos e híbridos tan sólo representan el 1%.

Ahora, SEAT intenta arrancar otra modalidad de combustible aún más peculiar para hacer funcionar el vehículo utilitario. Se trata del Gas Natural Comprimido (GNC), el mismo que se usa en casa en la calefacción, la cocina y el agua, pero (por cuestión de espacio) en formato comprimido.

La compañía propiedad del Grupo Volkswagen asegura que el GNC es "la única alternativa real a los derivados del petróleo". Actualmente, el sector del transporte depende en un 98% del crudo, un componente cuyas reservas no son infinitas,que tiene un precio por barril que ronda los 79 dólares y que depende de muchos países geopolíticamente inestables.

Por estos motivos y porque la Unión Europea (UE) obligará a cumplir a las compañías automovilísticas unos determinados objetivos de emisiones de CO2 en sus vehículos en los próximos años, la empresa de Martorell ha sacado a la venta el SEAT Mii Ecofuel y el SEAT León TGI.

Para presentarlos en sociedad, la compañía automovilística ha invitado a la prensa a ponerse al volante de ambos durante más de 200 kilómetros. El tacto del vehículo es similar al de la gasolina, pero con un motor mucho más silencioso. El bajo precio de este combustible y la reducción en los niveles de emisiones son sus grandes ventajas.

¿Cómo funcionan?

Los motores GNC combinan la utilización de gasolina y gas. Por ello, disponen de dos depósitos, uno para el gas natural ubicado debajo del piso del maletero y otro para la gasolina. El conductor no puede elegir qué combustible usar, el motor utilizará por defecto el depósito de gas natural y cuando éste se quede vacío empezará a consumir gasolina.

En su estado natural, el gas natural es inodoro. Por ello, le han añadido un componente perfumado para detectar posibles escapes. Conscientes de que el miedo a acumulación de combustible es uno de los elementos que más reticencias podrían causar entre los potenciales compradores, SEAT ha explicado que la temperatura de ignición del gas natural es muy alta, cercana a los 600º Celsius, comparada, por ejemplo, con los 315º Celsius de la gasolina. "En caso de incendio en el vehículo, la gasolina explotaría mucho antes que el gas", afirman.

Al contrario que otros combustibles como el gasóleo o la gasolina, el gas natural es más ligero que el aire. Esto significa que en caso de escape, el gas se disiparía más rápidamente en la atmósfera. Además, los depósitos de los vehículos están fabricados en acero y disponen de válvulas de seguridad. En una situación de excesivo calor, la válvula se abre, dejando salir el gas a la atmósfera. En caso de incendio, el combustible es evacuado del vehículo antes de que pueda ser incendiado.

La compañía señala que los GNC están sujetos a los mismos requisitos de seguridad y pruebas de choque que el resto de vehículos. Antes de la aprobación final de calidad, todos los vehículos equipados con GNC son repostados al máximo de su capacidad, pasando un test específico de detección de gas.

Por otro lado, una de las principales ventajas del GNC frente a otros combustibles está en la reducción de las emisiones de CO2 y los óxidos de nitrógeno NOx (especialmente comparado con los motores diésel). Los modelos equipados con motores impulsados por GNC reducen en torno a un 25% las emisiones de CO2 y un 87% las de NOx.

¿Cuánto gastan y cuánto cuestan?

La gran baza de estos coches es la reducción del coste por kilómetro. El precio del GNC es aproximadamente entre un 30%-50% menor que un diésel y un 50%-60% menor que un gasolina. Y es que el precio del gas natural es de de 0,989 €/kg.

- León TGI: este modelo se fabrica en el Centro de Martorell. Tiene una potencia de 110 caballos, que le permite acelerar de 0 a 100 km en 10,9 segundos y puede alcanzar una velocidad punta de 194 km/h. Su consumo es de 3,5 kilos de gas y sus emisiones de CO2 son de 94 g/km (la UE exige menos de 130 en 2015 y menos de 95 en 2020).

Al tener unas emisiones tan bajas, está exento del pago del impuesto de matriculación. La combinación de GNC y gasolina, le permite alcanzar una autonomía de 1.360 kilómetros, de los que 420 corresponden al gas y 940 a la gasolina.

- Mii Ecofuel: esta versión genera 68 CV de potencia, acelera de 0 a 100 en 16,3 segundos y puede alcanzar una velocidad punta de 164 km/h. Su consumo ponderado es de 2,9 kg de GNC por cada 100 km y la cifra de emisiones de CO2 se queda en 79 g/km. Su autonomía con el depósito de GNC lleno (11 kg) es de 380 kilómetros y los 10 litros de gasolina que posee le añaden otros 220. Así, la distancia que se puede recorrer sin repostar, alcanza los 600 kilómetros.

Por ejemplo, en el caso del la versión gasolina del León, con 20 euros de combustible podríamos recorrer hasta 307 kilómetros y con la diésel 475 kilómetros. Sin embargo, la versión GNC permitiría llegar a los 577 kilómetros, la distancia equivalente entre Barcelona y Madrid. Un supuesto para el Mii, es que con los 12,20 euros que cuesta un Metrobús de 10 viajes, se podrían hacer 350 kilómetros.

La gama más barata del León cuesta 21.310 euros (con el PIVE y el PIMA se quedarían en 16.600) y sus diferentes versiones llegan a alcanzar los 23.690 euros. En el caso del Mii, el modelo básico tiene un precio de 12.240 euros (8.780 con las subvenciones) y el más caro alcanza los 13.610 euros.

Una tecnología que triunfa en Italia

En todo el mundo se calcula que hay más de 20 millones de vehículos movidos por gas natural, de los que 1,8 millones pertenecen a la UE. España apenas tiene circulando por sus carreteras 3.990 vehículos y el 80% de estos son camiones o autobuses.

El caso de Italia es el contrario, ya que es el principal mercado europeo para este combustible. Con 823.000 vehículos, en Italia sólo el 1% de ellos corresponden a vehículos pesados.

Como dato curioso, en Madrid todos los camiones de recogida de basuras funcionan con gas natural, así como el 50% de los autobuses de la EMT.

Los inconvenientes

1- Escasez de estaciones de servicio: a día de hoy, hay 90 surtidores de gas natural repartidos por la Península Ibérica. De esa cifra, los conductores particulares sólo pueden usar 39, ya que el resto pertenecen a empresas de transporte privadas.

Gas Natural posee 24 de las 39 estaciones de suministro y prevé abrir bastantes más en los próximos años. En su web se muestran dónde están situadas tanto las suyas como las de la competencia y sus próximas aperturas. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid hay 5 y próximamente se abrirán otras 4. En Cataluña hay 11 y se prevén otras 2 próximas apertura.

2- El sobrecoste: el sobreprecio de estos vehículos en comparación con su versión gasolina está entre 2.400 y 2.950 euros. Según la compañía, esta cuantía se amortiza en unos 3 años.

3- El maletero: al tener que albergar el depósito de gas debajo del piso del maletero ambos vehículos no disponen de rueda de repuesto y su capacidad de almacenamiento es ligeramente más pequeña. A cambio, vienen con un kit antipinchazos.

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