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¿Hay una nueva burbuja tecnológica en EEUU?

Los inversores de medio mundo se preguntan con preocupación si su dinero está seguro en empresas tecnológicas.

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Los inversores de medio mundo se preguntan con preocupación si su dinero está seguro en empresas tecnológicas.

El debate se ha desatado al otro lado del Charco con las declaraciones de Mark Cuban y los 5.000 puntos del Nasdaq. ¿Estamos ante una nueva burbuja tecnológica en Estados Unidos? Y en caso de ser así, ¿podría ser peor de la que aconteció en 2001?

Los inversores de medio mundo se preguntan con preocupación si su dinero está seguro en empresas tecnológicas. Tras las últimas rondas de financiación de startups en Estados Unidos, ha trascendido el dato de que más de 50 compañías tienen valoraciones que superan los $1.000 millones.

Analizando los argumentos a favor y en contra podremos opinar mejor si nos encontramos ante un escenario tan apocalíptico o estamos ante predicciones agoreras e infundadas.

Peor que la de 2001, según Cuban

Mark Cuban, el milmillonario dueño de los Dallas Mavericks y fundador de broadcast.com, es toda una celebridad empresarial en Estados Unidos. Sus opiniones sobre tecnología y negocios son escuchadas con suma atención por la comunidad tecnológica y empresarial.

Es por eso que su reciente publicación en su blog, afirmando que estamos en una burbuja tecnológica peor que la sufrida en 2001 (cuando el Nasdaq cayó en menos de un año un 75%) han abierto el debate en Estados Unidos acerca de si hay una burbuja tecnológica o no. La salida a Bolsa de Facebook en 2012, por ejemplo, logró que levantara 300 veces más dinero que lo que Amazon logró en su día.

Datos como estos son los que hacen mirar con recelo las valoraciones de las empresas tecnológicas. En el caso concreto de Cuban, algunas de las frases que mejor resumen su opinión con respecto al debate de si hay o no burbuja son las siguientes:

No tengo en estos momentos ningún tipo de duda de que la mayoría de estos ángeles individuales y crowd funders están de momento perdiendo dinero en sus inversiones. No tengo ninguna duda ¿Por qué? Porque todas estas inversiones no tienen ningún tipo de liquidez. Ninguna, cero.

Porque si hay algo peor que un mercado en el que se desploman las valoraciones, es un mercado sin valoraciones y sin liquidez. Si en Bolsa una acción vale lo que alguien está dispuesto a pagar por ella, ¿cuánto vale la acción de una compañía que no se puede vender en ningún lugar?

Pero las valoraciones dicen lo contrario…

Sin lugar a dudas, el mejor argumento en contra de los vaticinios de Cuban es que las valoraciones de ahora y de entonces son radicalmente distintas. Si en el año 2000 las empresas del Nasdaq cotizaban con un múltiplo de beneficio cercano a 60 veces (25 veces en el caso del índice S&P 500), hoy en día esa cifra es cuatro veces menor.

De hecho, el PER del Nasdaq es hoy de 16,7 veces, menor que el del S&P 500 (17,4 veces) , una situación inversa a la vivida en 2000. Excluyendo Facebook y Amazon (cuyos ratios PER podemos considerar outliers), las diez compañías más grandes del Nasdaq 100 cotizan un 4% más barato que el S&P 500.

Asimismo, la capacidad de generación de beneficios de unas y otras es radicalmente distinta. Se espera que este año 2015 las empresas del Nasdaq 100 ganen $300.500 millones. ¿Y cuánto ganaban las empresas que formaban el Nasdaq 100 en el año 2000? Unas 15 veces menos: $18.700 millones. De hecho, es tan buena la solidez financiera de las empresas tecnológicas que dicho índice está menos endeudado que otros, como el Dow Jones.

Tan sólo Apple, Google, Microsoft y Cisco tienen una tesorería que ya quisieran para sí muchos Estados: atesoran ni más ni menos que $326.000 millones. Y la situación no va sino a mejorar, ya que se espera que en 2015 el índice tecnológico alcance una caja de $480.000 millones, lo que sería un récord. Por el contrario, en el año 2000 rara era la empresa que lograba ganar dinero.

¿Burbuja en biotecnología?

El peso creciente del sector de empresas biotecnológicas dentro del Nasdaq ha asustado a muchos inversores, que ven este sector nicho dentro de las empresas tecnológicas como altamente sobrevalorado.

La semana pasada este sector se convertía en el de mayor peso de todo el índice, con un 11,2%. Las 269 empresas biotecnológicas son las que más han contribuido a generar los retornos que ha cosechado el índice en los últimos años. En concreto, en los últimos cuatro años estas empresas han ofrecido una rentabilidad del 500%, frente a un 166% de las empresas fabricantes de hardware o el 97% de las empresas de internet.

Uno de los principales indicadores para saber el grado de pesimismo de los inversores es el ratio "short interest", que en el caso del índice Nasdaq Biotechnology se ha doblado desde 2013. Este ratio mide el número de días que tardarían los inversores con posiciones cortas en cubrir sus posiciones. Por tanto, cada vez son más los inversores pesimistas en dicho índice.

Las operaciones corporativas en este sector también han hechos saltar las alarmas. Hace escasos días la empresa AbbVie acordó comprar al fabricante de medicamentos contra el cáncer Pharmacyclics a cambio de $21.000 millones, lo que equivale a 40 veces su facturación. Según datos de Bloomberg, las empresas han pagado una media de 31 veces los ingresos en aquellas operaciones que han superado los $1.000 millones.

Otro elemento preocupante de este nicho es la rentabilidad reciente que ha obtenido el sector, como podemos ver en el siguiente gráfico:

En concreto, el Nasdaq Biotech Index ETF se ha triplicado desde 2012, tras una década prácticamente plano. A medida que inversores no especializados en el sector de la salud deciden invertir en el sector, es probable que las valoraciones sean cada vez más irracionales.

Ya sabemos lo que pasa cuando un sector se pone de moda. A saber, que las valoraciones se disparan fruto de la especulación, para más tarde pinchar y volver a su media histórica.

Texto íntegro de Mark Cuban

A continuación, el texto íntegro de Mark Cuban (vía Gurusblog):

Ah, los viejos buenos tiempos. Las acciones subían $25, $50, $100 en un sólo día. El trading estaba de moda. Todo el mundo te explicaba una historia de como había logrado ganar una tonelada de dinero en una determinada acción. aparecían nuevos millonarios bursátiles cada semana.

No podías ir a ninguna parte sin que no te hablar de la Bolsa. Todo el mundo estaba o conocía a alguien que había invertido con éxito. Cientos de compañías estaban saliendo al mercado y sus acciones podían ser compradas y vendidas con facilidad. Sólo tenías que elegir una acción y comprarla y rezar para que su subiera, cosa que sucedía casi todos los días.

Y llego el final. Lentamente el aire fue saliendo de la burbuja y los mercados cayeron y cayeron hasta que la burbuja se quedo sin aire. La buena noticia es que algunas personas lo vieron venir y se salieron a tiempo. La mala es que muchas otras no lo vieron y tuvieron pérdidas significativas.

Si ahora pensamos que fue estúpido invertir en compañías cotizadas de internet que no tenían ninguna oportunidad real de tener éxito, hoy es todavía peor.

En una burbuja siempre hay alguien con una gran idea lanzando a los inversores el sueño de que van a ganar mil millones de dólares comparando su idea con alguna historia de éxito. En la época de la primera burbuja tecnológica fueron Broadcast.com. AOL, Netscape. Hoy son Uber, Twitter o Facebook.

Para el inversor la esperanza es obtener una gran rentabilidad. Pero hoy hay una diferencia crítica. Hace 14 años las compañías en las que invertía el público en general eran compañías cotizadas. Podían ser compañías horrendas, pero al ser una compañía cotizada tenían liquidez y al menos los inversores tenían la oportunidad de vender sus acciones.

La burbuja tecnológica de hoy está siendo alimentada por inversores privados que ponen su dinero en apps y pequeñas empresas tecnológicas.

A diferencia de la primera burbuja los inversores que hoy invierten en startups no son inversores minoristas de Bolsa, hoy se llaman ángeles. ¿Por qué los llaman ángeles? ¿Quizás porque conceden deseos?

Según los datos que encuentro en USA hay 225 mil ángeles. Cómo los días loco del boom de internet. Me pregunto cuantos de ellos realmente se dan cuenta donde se han metido.

Sin embargo no están solos. Para todos aquellos que no saben cómo ser directamente ángeles, ahora tienen la posibilidad de sumarse a una plataforma de Crowd Funding que permite que cualquiera se pueda sumar a la masa de ángeles con inversiones mucho más reducidas de sólo $5.000.

No tengo en estos momentos ningún tipo de duda que la mayoría de estos ángeles individuales y crowd Funders están de momento perdiendo dinero en sus inversiones. No tengo ninguna duda.

¿Por qué?

Porque todas estas inversiones no tienen ningún tipo de liquidez. Ninguna, cero, Zip.

Todos estos ángeles, con inversiones en todas estas apps y startups, todos los inversores vía crowdfunding, todos en búsqueda de su unicornio, porque la única forma real de salvar sus inversiones ahora mismo es poder encontrar otro inversor que les compre su participación y los saque de esa empresa. La SEC se ha encargado de que no pueda haber un mercado bursátil para que los ángeles puedan obtener liquidez y con la nueva normativa sobre equity crowdfunding sobre la mesa, no parece que vaya a existir ningún motivo para que la SEC sea lo suficientemente inteligente para crear algún tipo de ventana de liquidez para que las viudas y los huérfanos puedan poner invertir su dinero en algún tipo de sueño para despertar el día que no puedan recuperar lo invertido si tienen que reparar su coche.

¿Por qué esta burbuja es peor que la del 2000?

Porque si hay algo peor que un mercado en el que se desploman las valoraciones es un mercado con sin valoraciones y sin liquidez. Si en Bolsa una acción vale lo que alguien está dispuesto a pagar por ella ¿cuánto vale la acción de una compañía que no se puede vender en ningún lugar?

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