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Podemos promete otra vez la renta básica, pero ahora dice que no la aplicará por el momento

Círculo 3E propone subidas de impuestos inmediatas. A cambio promete una renta universal de 7.500 euros… y luego admite que no se podrá pagar todavía.

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Círculo 3E propone subidas de impuestos inmediatas. A cambio promete una renta universal de 7.500 euros… y luego admite que no se podrá pagar todavía.
El líder de Podemos, Pablo Iglesias | EFE

Los españoles pagarán muchos más impuestos si Podemos llega al poder. Y lo harán desde el primer día. Subirán los tributos actuales y se crearán nuevos. Al menos eso es lo que dice la Propuesta de programa económico: la reforma fiscal que España necesita, el borrador que la dirección de la formación maneja de cara a su programa electoral y que ha elaborado Círculo 3E, uno de los grupos con más poder y cercanía a la cúpula del partido de Pablo Iglesias.

A cambio, los miembros de Círculo 3E recuperan la que en su momento fue propuesta estrella de Podemos y que en los últimos meses parecía que había caído en desgracia: la renta básica universal. Eso sí, aclaran que no se comenzará a abonar desde el primer día. No saben si habrá dinero. Por lo tanto, retrasan su aplicación a algún momento "a lo largo de la legislatura", siempre y cuando se constate "la efectiva recaudación de los tributos". Podría resumirse en algo así: ¿Más impuestos? Sí, desde el primer momento; ¿Renta básica? Ya veremos

La promesa, incluida en el Programa de las Europeas, había sido matizada desde entonces en numerosas ocasiones. Numerosos economistas habían calculado el coste de la medida y las cuentas no salían. Por eso, en diciembre, en la presentación del documento que Vicenç Navarro y Juan Torres elaboraron para la formación, se cambió aquella Renta Básica Universal por una Renta Mínima de Inserción, algo más alta que las actuales ayudas para familias con graves carencias económicas, pero no demasiado diferente en su naturaleza o diseño a lo vigente.

Se suponía que el informe de Navarro y Torres iba a ser el borrador del programa económico de Podemos. Por eso, ha extrañado que en el documento de Círculo 3E se volviera al tema de la Renta Básica, una idea que ya parecía superada o aparcada por imposible. Pues no, hay un epígrafe dedicado exclusivamente a esta cuestión y sus autores son muy claros al respecto:

El trabajo recientemente publicado por los profesores Arcarons, Domenech, Raventós y Torrens aporta evidencias significativas de que es posible financiar una Renta Básica de Ciudadanía (RBC) en toda España que alcanzaría el importe de 7.500 euros al año por adulto y un 30% de esa cantidad para los menores [2.250 euros], que tienen así su propia renta.

Para pagarlo, Círculo 3E recuerda que los promotores de la Renta Básica proponían un tipo único del IRPF del 49,5%. Ellos dicen que no es necesario seguir este esquema y que podría recaudarse lo mismo con un IRPF por tramos crecientes. No lo dicen, pero si los primeros tramos son muy bajos y se quiere alcanzar la misma recaudación que con un tipo único del 49,5%, entonces los escalones superiores tendrán que estar alrededor del 75-80% como mínimo.

Teniendo en cuenta que la propuesta de reforma fiscal de Círculo 3E implica una subida de todos los impuestos y de las cotizaciones sociales, además de la creación de unos cuantos nuevos tributos, la Renta Básica de Ciudadanía se entiende que será el caramelo con el que endulzar aquel trago amargo. Parece claro que el mensaje de Podemos será que las rentas bajas saldrán ganando con este nuevo esquema (impuestos más altos a cambio de 7.500 euros lineales para todos, sean cuales sean nuestras circunstancias).

Sólo hay un problema en esta argumentación. España no es precisamente el país con las cuentas públicas más saneadas del mundo. Por lo tanto, ningún Gobierno tendrá nada fácil cumplir con promesas electorales de aumento del gasto. Ni los inversores ni la UE comprarán la deuda española si ven que se vuelve a desbocar el déficit. Parece que Círculo 3E asume esta restricción o quizás es que no las tienen todas consigo en cuanto al potencial recaudatorio de sus propuestas. El caso es que el último párrafo del epígrafe sobre la RBC contiene un salvedad muy significativa:

Proponemos por ello la implantación de la RBC durante la legislatura una vez constatada la efectiva recaudación de los recursos que han de generar las modificaciones del sistema tributario propuestas y hayan desplegado su virtualidad las medidas contra el fraude que más arriba se han expuesto.

Vamos, que los contribuyentes pagarán desde el principio, pero para ver los réditos de su esfuerzo tendrán que esperar. No es una cuestión menor. Los economistas que han estudiado la Renta Básica recuerdan que hay un argumento moral contra la misma: ¿Está bien pagarle 7.500 euros a todos, quieran o no quieran, puedan o no puedan aportar algo? Pero además, hay una cuestión de incentivos que tendría unas enormes repercusiones sobre el coste y la financiación de la misma (incluso algunos de sus promotores lo admiten):

  • Si uno pone una renta básica de 7.500 euros al año, está desincentivando claramente el trabajo. "Nadie quiere ganar ese sueldo", suelen aducir desde Podemos. Y puede que sea cierto que ningún trabajador tenga esa renta como objetivo vital. Pero cuidado, eso no quiere decir que el incentivo no esté ahí. Hay cientos de circunstancias: desde un becario al que le ofrecen 400 euros en su primer puesto de trabajo, hasta un estudiante que se plantee hacer una segunda carrera universitaria, pasando por una familia que haga cuentas sobre si le sale rentable que los dos progenitores sigan trabajando, etc. En todos estos casos, la Renta Básica incita a no trabajar (no porque estas personas sean unas vagas, sino porque sus planes vitales les llevan en otra dirección… luego, además, estarán los vagos, pero esos seguro que son una absoluta minoría en casi todas las sociedades).
  • Por el otro lado, para financiar la Renta Básica hay que subir (y mucho) los impuestos, especialmente a las rentas medio-altas. Esto lo admite sin ningún reparo Podemos. De nuevo, nos encontramos con los incentivos. Con un tipo marginal del IRPF del 75% y un Impuesto de Sociedades del 35%, ¿cuántos trabajadores de alto nivel y empresas abandonarán España? ¿cuántos empleados dejarán de trabajar más horas? Un Impuesto sobre la Renta tiene las consecuencias parecidas a una tasa sobre el tabaco: todo el mundo asume que ésta disminuye el consumo de cigarrillos al encarecerlos (parece lógico), pero por la misma razón, un IRPF más alto disminuye el consumo de trabajo.

Es decir, nada más aplicar la Renta Básica tendríamos dos efectos que la harían aún más imposible: tanto en la parte baja de la escala (trabajadores con sueldos cercanos a la Renta Básica) como en la medio-alta (personas que pagarían esos nuevos tipos tan elevados) habría unos enormes incentivos a cambiar su forma de actuar. Y eso nos llevaría, como una pescadilla que se muerde la cola, a tener que subir aún más los impuestos para pagar esa Renta Básica que ahora es aún más in-financiable. Y eso haría que más contribuyentes se lo pensaran dos veces a la hora de irse de España o dejar su actividad productiva…

No es extraño, por tanto que desde Podemos avisen: habrá Renta Básica sólo si la podemos pagar. Eso sí, los impuestos llegarán desde el primer día.

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