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El programa de los 'socios' de Mas: acabar con el capitalismo en Cataluña y salir de la UE

La CUP asegura que exigirá que Junts Pel Sí respete sus cinco puntos "irrenunciables" para garantizar "cualquier acuerdo de gobernabilidad".

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La CUP asegura que exigirá que Junts Pel Sí respete sus cinco puntos "irrenunciables" para garantizar "cualquier acuerdo de gobernabilidad".
Antoni Baños, Jordi Saladie y David Fernandez en un mitin de la CUP | EFE

Todas las encuestas apuntan a que Junts pel Sí será la candidatura más votada en las próximas elecciones catalanas. Y al mismo tiempo, ningún sondeo da mayoría absoluta a las huestes de Artur Mas. Es un dato significativo: desde 1984 la suma de CiU (ahora CDC) y ERC siempre había tenido mayoría absoluta en el parlamento regional. El PSC presidió la Generalidad con Pascual Maragall y José Montilla con ERC por decisión de los republicanos, pero no porque la aritmética no permitiera gobernar unidos a los ahora aliados en Junts pel Sí.

Es una cuestión que Mas y sus socios evitan mencionar, pero que parece inevitable. Si quieren lograr los votos para lograr su objetivo, necesitarán el apoyo de los diputados de la CUP-CridaConstituent. Es decir, incluso en el escenario soñado por Mas -una mayoría nacionalista en el Parlamento autonómico, que declara unilareralmente la independencia y es aceptada por España- tendrá que pasar por el filtro de la CUP y negociar con los hombres de David Fernández.

Lo cierto es que lo largo de todo el proceso de constitución de la candidatura independentista, se negoció con la CUP. Finalmente, estos no se sumaron, porque no se llegó a un acuerdo sobre la composición de la candidatura unitaria. Y no fue porque Mas no lo intentara. En cualquier caso, todo el mundo asume que la CUP será un socio imprescindible si JPS quiere declarar la independencia.

Por lo tanto, el futuro de Cataluña pasa por un partido de reciente creación, que entró en el Parlamento regional por primera vez en 2012 y es relativamente desconocido en el resto de España. Se da por hecho que respaldarán a Mas si declara la independencia. Pero como en toda negociación, es previsible que quieran imponer sus condiciones.

El programa

El pasado 9-N, tras la consulta soberanista, Artur Mas y David Fernández (el líder de la CUP) se dieron un abrazo que fue muy comentado. Evidenciaba la sintonía personal entre el presidente de la Generalidad y el líder del partido antisistema.

Desde fuera de Cataluña se considera a la CUP una especie de Podemos independentista. Y es cierto que tienen muchos puntos en común, incluso aunque sus miembros interrumpieran un mitin de Pablo Iglesias hace unos días. De hecho, para que la cosa no pase a mayores, Iglesias ha querido quitar hierro al asunto, ha declarado su admiración por David Fernández e incluso ha pedido disculpas por si sus palabras fueron malinterpretadas.

Lo cierto es que la CUP es, como Podemos, un partido nacido al calor de la crisis y que ha crecido electoralmente por su posición en contra de los recortes y un discurso antisistema y antiausteridad. Llama la atención, en este sentido, que quien ha ocupado el sillón de presidente de la Generalidad desde 2010 corteje ahora a los que le han acusado de todo tipo de tropelías. Y la pregunta es ¿qué está dispuesto a dar Mas a la CUP a cambio de sus votos? Más allá de las cuestiones relativas a la independencia (en las que quizás podrían coincidir) los diez puntos del Marco Político con el que la CUP se presenta a las elecciones son un conjunto de medidas clásicas de extrema izquierda, más radicales incluso que las planteadas por Podemos. No parece que haya demasiado en común con la burguesía catalana clásica a la que se supone que representa CDC.

Y aún más. En el caso de que se llegase a esa Cataluña independiente. ¿Con quién pactaría ERC para formar el Gobierno? ¿Con CDC o con la CUP-Podemos? Mas juega con la idea de que él será el primer presidente del nuevo país. Pero hay que recordar que en las dos veces que tuvieron el control, los republicanos miraron a la izquierda para pactar con socialistas y comunistas.

Las exigencias

En el último debate electoral, el candidato de la CUP, Antonio Baños, aseguró que su partido no votará ni investirá a Artur Mas, y defendió que su apoyo a la independencia no será un cheque en blanco.

En este sentido, tiene interés una entrevista realizada la semana pasada a Nuria Campanera, candidata de la CUP en las próximas elecciones, en la que le preguntan cuál sería la actitud de su partido si sus votos fueran determinantes para declarar la independencia:

"La CUP-CC tiene que ser muy clara, porque en este escenario las presiones serán brutales. La hoja de ruta y el programa plebiscitario acordado por las bases establecen cinco puntos irrenunciables a la hora de negociar cualquier acuerdo de gobernabilidad.

Estos puntos son: la Declaración Unilateral de Independencia, programa de emergencia social, la suspensión de la aplicación de toda la legislación estatal y de la UE que perjudique a las clases populares, el carácter autoorganizado y popular del proceso y la búsqueda del reconocimiento internacional.

Son condiciones necesarias y básicas para el pueblo trabajador y para Cataluña como nación, pero son también condiciones que Mas y Junqueras no aceptarán. Ellos no harán nada que incomode a Merkel y a Bruselas y tienen pánico a una ruptura traumática con el Estado que dé protagonismo al pueblo y cuestione el sistema. La CUP no puede apoyar a un Gobierno de Junts pel Sí que prepare una salida a lo Tsipras".

Teniendo todo esto en cuenta, esto es lo que pide la CUP en el Marco Político con el que se presenta a las próximas elecciones:

De hecho, su Baños apuntaba hace unos días que no habría nada que hablar a priori con estos organismos, antes de la declaración de independencia: "Se tiene que negociar tanto con Bruselas y Frankfurt como con Madrid. El problema no es si se tiene que negociar con España, sino desde qué posición negocias. Si negocias después de una declaración de independencia lo haces desde una posición más fuerte. Una negociación sin fuerza es siempre una claudicación".

  • "Apertura de un proceso de ruptura anticapitalista (…) Trabajar por un nuevo modelo de relaciones económicas y sociales que permitan superar las formas de organización capitalistas"
  • "Apostamos por no pagar la deuda mientras no se hayan cubierto las necesidades básicas de la población"
  • "Control público y democrático de los sectores estratégicos, incluyendo la nacionalización y socialización y procesos de apropiación colectiva de las fuentes de energía"
  • "Rechazaremos el TTIP y trabajaremos por un comercio internacional basado en las necesidades de la población y no en los beneficios de las multinacionales"
  • "Activación de la economía social, cooperativa y ecológica"
  • "Suspensión de las leyes salidas del actual marco jurídico y político, entras las cuales está la reforma laboral y la reforma de las pensiones"
  • "Construir una sociedad no patriarcal"
  • "La ruptura con el régimen heredero del franquismo es nuestra contribución a la lucha por la liberación de los otros pueblos del Estado"

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