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El 'boom' de las compras online pone en jaque a las tiendas físicas

La evolución de las nuevas tecnologías obligará a las tiendas físicas a adaptarse a los nuevos hábitos de compra o a cerrar.

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La evolución de las nuevas tecnologías obligará a las tiendas físicas a adaptarse a los nuevos hábitos de compra o a cerrar.
La industria textil supone el 3% del PIB | Corbis

El sector textil ha sido uno de los grandes perjudicados por la crisis económica, pero también está siendo uno de los que más rápido ha empezado a recuperarse. El potencial de las marcas españolas ha impulsado a un sector estratégico que ya supone el 3% del PIB y representa al 4% en términos de empleo.

No obstante, el talón de Aquiles del textil sigue siendo el tamaño de sus empresas. En este sentido, sólo cuatro compañías españolas superan los 1.000 millones de euros facturación (Inditex, Mago, El Corte Inglés y Cortefiel) y sólo 16 firmas superan los 100 millones.

Según los expertos, el reto está en hacer empresas de tamaño intermedio. La abundante competencia a la que se enfrenta el sector, sobre todo en la categoría de mujer, ha llevado a las enseñas a lanzar nuevas lineas de moda (hombre, hogar, niño...) y ahora sería conveniente que aumentaran su presencia en el extranjero.

"A nivel internacional, tenemos imagen de ser expertos en fast fashion (pronto moda) debido a que las marcas españolas de moda destacan especialmente por su adaptación al mercado y la buena gestión de las tiendas", señala Luis Lara, Senior Advisor de KPMG Fashion. El concepto de fast fashion se refiere a las compañías de moda que renuevan constantemente sus tiendas y no una vez por temporada, como el modelo tradicional. Este tipo de enseñas son capaces de adaptar sus locales a la demanda de los clientes y sus colecciones a las últimas tendencias.

Un nuevo consumidor

Con la crisis, el consumidor de moda ha sufrido una gran metamorfosis. Ahora, el precio es el elemento clave y el cliente ha pasado a consumir en ocasiones especiales (Navidad, cumpleaños, rebajas...).
Además, gracias a la evolución de las nuevas tecnologías, el consumidor tiene en su móvil el precio de todas las prendas, puede comparar y pedir opiniones a sus amigos.

Así, mientras que hace dos años se hablaba de la multicanalidad, este término ha dejado paso a la omnicanalidad, que obliga a las empresas a conectarse con el cliente por todos los canales que utiliza: smartphones, tablets, ordenador e incluso, tienda física. Debido al aumento de la información que posee el comprador, la tienda física se enfrenta al problema del showrooming, una práctica de los clientes que consiste en acudir al comercio únicamente para probarse la prenda, para luego comprarla por internet más barato. Para solucionarlo, muchas firmas están equiparando los precios online y en tienda.

¿Qué va a pasar con la tienda tradicional?

Pero en el canal online el sector textil se enfrenta a otro problema. "En el canal online la moda no es digitalizable, el cliente quiere ver el tono, la textura, probárselo...También se trata de que la moda es una compra impulsiva, el cliente quiere ya la prenda" algo que no te proporciona internet, explica Luis Lara.

Así, el desarrollo del de las compras online choca con esas reticencias del consumidor a no probarse la prenda antes de pagarla. Preguntado por el futuro de la tiendas físicas, Luis Lara vaticina que "van a seguir existiendo porque el cliente quiere seguir tocando y palpando el producto, pero será una tienda experiencial, donde no pueden faltar tallas o donde el cliente se pueda sentir desatendido".

Por tanto, los comercios tendrán que esforzarse en dos áreas clave: la tecnología y las personas. Respecto a los dependientes, Lara cree que tendrán que actuar como "apóstoles de la marca" y respecto a los cambios tecnológicos, el experto señala algunos avances que están por venir como "los pagos con el móvil desde el probador, la urna de votación de la moda, pagar en la tienda a través del RFID o las pantallas interactivas..." Esperar cola en la caja es un factor desincentivador de la compra, con la evolución de las nuevas tecnologías, pagar en cualquier parte de la tienda será una realidad.
"Las tiendas buenas seguirán existiendo y las secundarias se reducirán", asegura. Otra de las opciones para garantizar la supervivencia de la tienda física "será que alguna parte de la tienda se convierta en almacén", prevé el experto.

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