Menú

La presión de Juncker y Schäuble, clave para evitar la multa

Crece la polémica en Bruselas: la Comisión defiende su independencia y Merkel tiene que responder por las llamadas de su ministro.

LM / Agencias
1
Jean Claude Juncker abraza a Luis de Guindos, durante una reunión del Eurogrupo en diciembre de 2012. | Cordon Press

La No Multa a España y Portugal traerá cola. La decisión que la Comisión Europea tomó este miércoles de no sancionar a estos dos países a pesar de los sucesivos incumplimientos de ambos estados en lo que se refiere a los límites de déficit, está generando mucha polémica en Bruselas y en Berlín. Por una parte, se cuestiona la intervención del Gobierno alemán, al que se acusa de haber presionado al Ejecutivo comunitario a través de su ministro de Finanzas (Angela Merkel ha sido preguntada este jueves al respecto). Enfrente, la portavoz de la CE defiende la independencia de su organismo. Y mientras tanto, son muchos los que se preguntan si el Pacto de Estabilidad y Crecimiento sigue vigente o si tiene alguna utilidad a la vista de los últimos acontecimientos.

Por ejemplo, este mismo jueves, la agencia de calificación crediticia Fitch afirmaba en un comunicado que la cancelación de la multa a España y Portugal "socava" la credibilidad del marco fiscal de la eurozona y lo hace poco creíble. La entidad cree que la política europea se ha alejado de asuntos como la disciplina fiscal, las reformas económicas o el impulso a la creación de instituciones financieras europeas: "La Comisión Europea y muchos gobiernos de la eurozona se han alejado de una interpretación estricta de las reglas fiscales europeas, favoreciendo la política presupuestaria laxa", señala el informe.

Según se ha filtrado a lo largo de la mañana del jueves, en la reunión en la que se tomó la decisión, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, defendió "no ser más papistas que el Papa" ante el puñado de comisarios díscolos partidarios de imponer una multa simbólica a España y Portugal, informa Europa Press.

Los vicepresidentes responsables de Crecimiento y Empleo y del Euro y Diálogo Social, Jyrki Katainen y Valdis Dombrovskis, junto con la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström y el comisario de Economía y Sociedad Digital, Günther Oettinger, fueron los únicos comisarios partidarios de imponer en la reunión del miércoles una sanción simbólica del 0,01% del PIB, unos 100 millones en el caso de España. "Las reglas hay que cumplirlas", justificó uno de los miembros del Colegio de Comisarios para defender la tesis del ala dura.

Juncker, quien hace semanas ya defendió aplicar las normas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento con "inteligencia" y "corazón", "no habló mucho" en la reunión colegial de este miércoles, "escuchó" la opinión de los comisarios y defendió ante los díscolos "no ser más santos que el Papa".

El ministro de Economía alemán, Wolfgang Schäuble, también presionó a "los comisarios populares europeos" antes de la reunión del Colegio de Comisarios para intentar evitar la multa a España, según han confirmado a Europa Press fuentes conocedoras. "Quería apoyar a Rajoy", han explicado.

Juncker también mantuvo a su vez sendos contactos telefónicos "el martes por la tarde" con el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, y el primer ministro portugués, Antonio Costa, antes de la reunión decisiva del miércoles. El Colegio de Comisarios finalmente acordó cancelar la multa del 0,2% del PIB que por defecto permiten las normas europeas por incumplimiento del déficit, es decir, más de 2.000 millones en el caso de España y 200 millones en el caso de Portugal. Los ministros de Finanzas de la UE tienen un plazo de diez días para respaldar la recomendación de cancelar la multa o modificarla.

Por su parte, el comisario de Economía y Asuntos Financieros, Pierre Moscovici, firme partidario de cancelar la multa, aseguraba que confía en que el Ecofin respalde la recomendación de Bruselas porque "había consenso político para no sancionar a España y Portugal" a la luz de sus discusiones con "numerosos ministros de Finanzas".

El ministro de Economía y Competitividad en funciones, Luis de Guindos, que llevaba semanas dando por hecho que la multa sería "nula o cero" por "sentido común", aseguró este domingo que contaba con el apoyo de sus colegas de Alemania, Francia e Italia para no multar a España. Schäuble desde hace varios meses dejó claro que "no se opondría" a una multa cero para España si lo proponía la Comisión, según han confirmado fuentes europeas.

Estas filtraciones no han gustado nada en Bruselas. Horas después de conocerse las llamadas desde Berlín, la portavoz de la Comisión, Mina Andreeva, aseguraba que el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, "no ha mantenido ningún contacto con el ministro Schäuble en los últimos días". Eso sí, no negaba las llamadas del ministro alemán de Finanzas, a algunos comisarios "populares". Tampoco Dombrovskis ha recibido presiones del ministro germano antes de acudir a la reunión del colegio de comisarios del miércoles, pese a que él estaba a favor de una multa simbólica, de acuerdo con las fuentes consultada.

Preguntada por las "presiones" o la "intervención" de Schäuble para decantar la balanza a favor de la cancelación de la multa y que si sus llamadas a determinados comisarios no violaba el código de conducta de la CE, que prohíbe a sus miembros recibir instrucciones de sus capitales, Andreeva defendió la independencia de la institución y respondió que esas reglas son "absolutamente válidas" en este caso. "Los comisarios europeos no representan a su país. Han dejado sus roles nacionales en la puerta una vez entraron en la Comisión y están plenamente obligados por los Tratados y el código de conducta. Hubo un debate el miércoles sobre las diferentes opciones encima de la mesa y el colegio tomó una decisión por consenso", recalcó.

Incluso la canciller alemana, Angela Merkel, ha tenido que enfrentarse a esta polémica. Este jueves, durante una rueda de prensa, la líder germana ha sido preguntada por la decisión adoptada ayer por la Comisión Europea y por la presunta intervención de Berlín para que finalmente no hubiera multas, punto sobre el que señaló que no podía decir nada. Eso sí, Mekerel aseguró que que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento europeo sigue vigente a pesar de todo. El refuerzo de las sanciones, explicó, fue uno de los medios acordados por los socios europeos, pero que no se hayan aplicado no significa el "fin" del PEC.

En Libre Mercado

    Lo más popular

    Servicios

    Máster EXE: Digital Marketing & Innovation
    España Baila Flamenco