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La presidenta del Sindicato de Prostitutas: "Los mismos políticos que nos quieren vetar se van de putas"

La Audiencia Nacional ha anulado los estatutos del Sindicato de Trabajadoras Sexuales. Borrell, su presidenta, asegura que "van a seguir luchando". 

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Concha Borrell, presidenta de OTRAS, a la izquierda de la imagen, junto a sus compañeras prostitutas | OTRAS

Concha Borrell, presidenta del Sindicato de Trabajadoras Sexuales (Otras), lamenta que, finalmente, la Audiencia Nacional no las haya reconocido y haya anulado sus estatutos por considerar que la prostitución "no es un contrato válido de trabajo". Borrell, una escort que lleva ejerciendo la profesión más antigua del mundo durante veinte años, habla sin tapujos para Libre Mercado y defiende a ultranza su profesión y a la de todas sus compañeras, considerando su trabajo como puta "tan digno como el de un periodista".

- Concha, ¿por qué eres puta?

Soy puta porque quiero y porque puedo (risas).

- ¿Qué os ha parecido que la Audiencia Nacional haya tumbado al final los estatutos de vuestro sindicato y no os reconozca profesionalmente?

Nos lo esperábamos, pero seguiremos adelante. No vamos a parar.

- Desde la Audiencia Nacional han alegado que se daría lugar al proxenetismo en el caso de que las prostitutas fueran asalariadas.

Ellos pueden hablar de lo que quieran. Nosotras no queremos favorecer a los proxenetas. Proxenetismo hay ahora, es el empleador el que tiene toda las cartas a su favor y la prostituta está desamparada. Piensa que un trabajador sin derechos es una persona en riesgo, somos nosotras las más vulnerables, y malas prácticas y explotación laboral no sólo se dan en el ejercicio de la prostitución, ocurre en todo el ámbito del trabajo sexual.

- ¿Dónde más se está dando la situación que denunciáis?

Pues también está sucediendo en el cine porno, en las películas eróticas, con las bailarinas, con los masajes eróticos, con los shows en vivo… Todas estas empleadas están de la mano de dios.

- ¿Os choca que un partido como el PSOE esté en contra de que os reguléis como sindicato?

Mira, de verdad, es tanta la hipocresía, como si estos políticos no se fueran de putas, son los mismos.

- O sea que más de uno es cliente….

Los mismos políticos que nos quieren vetar también se van de putas, es así.

- Carmen Calvo, la vicepresidenta del Gobierno, junto con sectores y organizaciones feministas no dejan de repetir que las prostitutas son esclavas y que hay que ilegalizar la profesión.

Precisamente ilegalizando la prostitución y no regularizando el sector es como nos convierten en esclavas. A la izquierda de este país se le ha ido la cabeza completamente. A un partido que se hace llamar feminista como el PSOE, y partido sindicalista como fue en sus orígenes, porque no olvidemos que esta organización política fue fundada por la UGT, se escandaliza porque unas mujeres en condiciones precarias quieran fundar un sindicato para defender lo que los sindicalistas de referencia no han hecho nunca con nosotras. Es la cosa más estúpida.

- En más de una ocasión has comentado que las políticas del Partido Socialista no son feministas sino todo lo contrario.

Este Gobierno está constituido por señoras femimachos. Que las mujeres no tengan derechos en la prostitución favorece a personas que se aprovechan de esta situación. Lo vemos con los clientes, cuando vienen a negociar contigo en la calle, en un bar o en un club, saben que tienen las de ganar porque la única que carece de derechos es la trabajadora. Estas feministas al final están favoreciendo a los hombres y a empresarios que nos ningunean y explotan laboralmente.

- ¿Es cierto que hay un 90% de mujeres de trata en la profesión, tal y como aseguran las asociaciones feministas?

Falsean los datos para que veamos la prostitución desde su punto de vista mojigato. Aluden a una publicación de hace 20 años en un periódico que decía que el 90% de las prostitutas eran mujeres migradas. A partir de ahí se ha sacado el dato de que son mujeres en situación de trata. Y no es así. Cuando hablas con ellas, te das cuenta de que son personas valientes, fuertes, que están manteniendo a sus hijos, a sus padres en sus países de origen, que se han recorrido miles de kilómetros para salir de la miseria y no vienen de la trata o mafias. Es evidente que hay prostitutas de trata, pero se da en un porcentaje mínimo. Sin embargo, este feminismo abolicionista no sé qué pretende… Bueno, sí lo sé, sé lo que piensan en el fondo.

- ¿Y qué piensan en el fondo?

Estas señoras políticas de la élite y alejadas del mundo real no quieren que las mujeres migradas de otros países se empoderen, o eso parece. En el fondo, son racistas. Pero después tienen a las chicas de otros países en sus casas de chacha... Para eso sí, y muchas sin contrato. Mientras que nosotras les estamos tendiendo una mano a estas mujeres inmigrantes para que tengan un contrato laboral, puedan alquilar una vivienda y tener sus derechos, el Gobierno feminista se la niega.

- ¿Y quiénes son esas chicas? ¿Qué mujeres se hacen prostitutas?

Cada una es de su madre y de su padre. No hay un perfil específico del trabajador sexual. Por ejemplo, esta mañana he estado haciendo un servicio con una compañera con la que tengo un cliente en común. Esta chica, por ejemplo, tiene dos carreras universitarias. Tenemos una imagen del trabajo sexual de que es una mujer que no sabe hacer otra cosa en la vida y no es así. Las prostitutas son madres, hijas, hermanas, llevan a sus pequeños al cole, van a comprar al mercado y tienen abuela.

- Entiendo entonces que hay muchos perfiles diferentes en la profesión...

Por supuesto, yo he conocido personas que son prostitutas de vez en cuando, "picotean" porque querían comprarse un bolso Gucci, gente que no le hacía ninguna falta el dinero en sus casas, pero estas chicas no querían gastarse 2.000 euros en unos zapatos caros de su sueldo y deciden sacar ese dinero con dos o tres clientes.

- ¿Son putas para darse caprichos?

Exacto. Al igual que hay muchas prostitutas que lo hacen por necesidad, para pagar el alquiler de su casa, el colegio de los niños o la factura de la luz. Hay perfiles tan diferentes como mujeres y hombres hay que ejercen esta profesión, porque hombres hay, y muchos.

- ¿Y cómo es un hombre prostituto?

Pues te puedo hablar de un compañero chapero que a duras penas llega a final de mes y de otro amigo que también es chapero que es médico y le va genial con los servicios que hace.

- ¿Un médico? No puedo creerlo…

Sí, sí. En nuestro sector te encuentras gente que, al igual que van dos veces en semana a Cáritas, también dos veces en semana se dedican a la prostitución para pagarse las vacaciones o meterlo en su cuenta de ahorro. Hacen dos servicios a la semana y lo combinan con su trabajo de siempre. Hay esposas incluso de hombres poderosos que lo hacen en su tiempo libre para poder tener su propia independencia económica.

- ¿En serio?

Es la realidad. Es algo más común de lo que piensa la sociedad. Si bien es cierto que cada vez nos vamos librando más del estigma de esta profesión y las trabajadoras sexuales ya empiezan a contar a qué se dedican en su entorno familiar y a sus amigos.

- Pero esa realidad supongo que no es la de las clubs de alterne.

Claro que no. Las chicas están doce horas en taconazos con la música muy alta. En estos pseudohoteles, para poder pagar la habitación, que de media siempre son 100 euros, suelen estar doce horas para abonar la parte correspondiente por la habitación y llevar algo de dinero a casa. Te puedes imaginar el cansancio… Y, además, muchos clubs cobran la luz aparte y las sábanas y el preservativo lo tienen que comprar las propias trabajadoras sexuales.

Son condiciones laborales muy duras las de los clubs. Es muy estresante. Los hoteles echan a las chicas por la mañana, no dejan que se queden a dormir. Por eso pedimos que nuestro trabajo se regule. Y sí queremos que haya nómina para prostitutas, para ver que 1.200 euros al mes a cuantos clientes habría que hacer para que ganen todas las partes y la trabajadora.

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