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Carlos Rodríguez Braun

300 años pobres

El artículo cumplía las normas del pensamiento único, a saber: idolatría de las ONG y seguimiento acrítico e incluso hipertrofia de sus mensajes alarmistas.

Carlos Rodríguez Braun
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Leí hace tiempo en la edición andaluza de La Razón este maravilloso titular:

Una ONG alerta: harán falta más de 300 años para acabar con la pobreza infantil.

El artículo cumplía las normas del pensamiento único, a saber: idolatría de las ONG y seguimiento acrítico e incluso hipertrofia de sus mensajes alarmistas. No había ni una sola reflexión sobre cómo ha evolucionado la pobreza infantil en España, ni en Andalucía. No importa la perspectiva histórica sino la "emergencia social". Notará usted que cada vez se está utilizando más la palabra emergencia, con un objetivo clarísimo: los gobernantes deben incrementar su intervencionismo, independientemente de los costes, y deben incrementarlo ya.

La ONG en cuestión, que se llama Educo, pintaba un retrato dantesco de los niños en Andalucía, y reclamaba una evidente solución: la aprobación "cuanto antes" de la Ley de Infancia y Adolescencia de Andalucía. Lógicamente, una ley que comporte más gasto público y más impuestos sobre las familias andaluzas.

Ni la ONG ni el artículo dedicaban un segundo a pensar en que la pobreza se ha reducido en el mundo de una manera notable sin Leyes de la Infancia, sino protegiendo la libertad y la propiedad de la gente, precisamente lo que las recomendaciones políticamente correctas tienden a socavar.

Y toda la alarma descansa en una predicción sumamente arrogante, porque la ONG Educo pronosticó que la pobreza infantil desaparecerá de Andalucía en 300 años. ¡300 años! ¿Cómo puede saberlo? Pues muy simple: porque en el último año el índice pobreza bajó una décima. Con eso ya le basta a Educa para saber lo que va a suceder en los tres próximos siglos, nada menos.

Esperemos que la pobreza infantil desaparezca mucho antes, con gobernantes que castiguen menos a las trabajadoras de Andalucía, y que despilfarren menos el dinero público.

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