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Montero y Calviño, en evidencia: España, a la cola de Europa en medidas de alivio fiscal

Desde bajada de impuestos hasta retraso de pagos, los países europeos toman medidas económicas para paliar la crisis.

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Desde bajada de impuestos hasta retraso de pagos, los países europeos toman medidas económicas para paliar la crisis.
María Jesús Montero y Nadia Calviño | EFE

¿Qué medidas de alivio fiscal han tomado los gobiernos europeos para lidiar con el coronavirus? ¿Hasta qué punto se ha quedado corta España a la hora de revisar su marco fiscal y ofrecer condiciones más ventajosas a empresas y familias? La Tax Foundation ha respondido a esta pregunta con un exhaustivo listado del que se deducen los siguientes resultados. España está a la cola.

Alemania ha facilitado los créditos fiscales al empleo, especialmente en el caso de los trabajadores ocupados con esquemas de jornada reducida. Hasta final de año, los contribuyentes podrán solicitar un retraso en sus compromisos fiscales y podrán abonar dichos pagos a lo largo de 2021 sin pagar interés alguno. En paralelo, los pagos para aquellos contribuyentes y aquellas empresas que no reclamen el retraso quedarán retrasados entre dos y tres meses (mediados de mayo o mediados de junio, dependiendo de la tasa en cuestión).

Austria es el primer país europeo que ha planteado una estrategia para reabrir su economía. Además, el gobierno de Sebastian Kurz ha anunciado diversas medidas orientadas a mejorar el tratamiento fiscal de sus empresas y autónomos, que también se van a beneficiar de ayudas enfocadas en mantener el empleo y socorrer a las pymes. En el Impuesto de Sociedades, ya se puede solicitar un tipo del 0% en los pagos fraccionados y dejar todo el pago fiscal para final de año. Por otro lado, se puede proponer a Hacienda un calendario alternativo de pagos, orientado a fraccionar el pago a lo largo del tiempo. Las empresas pueden perfilar esta solución hasta el 31 de octubre y, desde el momento en que inician el trámite, dejan de estar obligadas a pagar impuestos, hasta que el fisco aclare su situación. En cuanto al Impuesto sobre el Valor Añadido, los pagos correspondientes al segundo trimestre han sido retrasados desde el 30 de junio hasta el 31 de agosto. Además, también se ha abierto un procedimiento que permite reclamar a Hacienda una fórmula alternativa de pago, con la posibilidad de abonar el tributo a plazos y a lo largo de un calendario más dilatado.

Bélgica también ha movido ficha. Los pagos de IRPF se han retrasado dos meses, al igual que ha ocurrido con Sociedades o con las cotizaciones sociales. No obstante, los atrasos justificados en dichos compromisos no acarrearán recargos, intereses o multas. Además, a final de año se observará el resultado empresarial y se permitirán deducciones especiales a las sociedades que, en efecto, registren una caída de actividad vinculada a la crisis sanitaria.

Dinamarca ha retrasado el pago del IVA y ha permitido que las cotizaciones sociales pendientes para el final del semestre junio sean abonadas en noviembre. Además, se ha asegurado un seguro de paro especial para los trabajadores, alcanzando una cobertura del 90% y un periodo de duración de tres meses.

Francia ha suspendido las inspecciones de la Agencia Tributaria, ha acelerado las devoluciones del IVA, ha permitido que se suspenda el pago de ciertos impuestos y cotizaciones y ha aprobado un retraso de tres meses en el IRPF y otros gravámenes. En paralelo, se anuncian medidas de alivio fiscal para empresas afectadas, además de un paquete de avales y ayudas directas.

Grecia ha suspendido los pagos de IVA que debían haberse realizado a finales de marzo y dilatará por un periodo de cuatro meses la obligación de realizar dicha contribución. Las cotizaciones sociales del segundo trimestre han quedado suspendidas, mientras que el tipo de IVA asociado a productos ligados a las medidas sanitarias que requiere la pandemia pasará del 24% al 6%.

Hungría, que ya tiene el tipo de sociedades más bajo de la OCDE (9%) ha dictado que las empresas quedarán exentas de pagar su parte de las cotizaciones sociales a lo largo del segundo trimestre del año, lo que reducirá notablemente la "cuña fiscal" de mantener cada empleo y abaratará el coste laboral un 18,5%.

Italia ha revisado su política impositiva con cambios en distintos frentes. Para apuntalar la solvencia de un maltrecho sistema financiero, el gobierno transalpino permitirá que las pérdidas asociadas a quiebras empresariales se descuenten automáticamente en el Impuesto de Sociedades, como una forma de deducción. Los pagos fiscales se han retrasado dos meses y las empresas que experimenten una caída del 25% en su facturación podrán beneficiarse de deducciones adicionales. Además, el 50% del gasto vinculado a medidas sanitarias (compra de productos, contratación de servicios de limpieza, adquisición de mascarillas o guantes…) será deducible. En paralelo, los autónomos pueden aplicar para recibir un "cheque fiscal" de 600 euros y las familias con hijos a cargo podrán recibir diversas ayudas (por ejemplo, 600 euros para contratación de servicios de cuidado de los menores cuando concluya el confinamiento).

Luxemburgo también ha permitido un retraso notable en los pagos fiscales, con aplazamientos de cuatro meses para los gravámenes empresariales.Además, las autoliquidaciones del primer semestre pueden retrasarse de forma sencilla, comunicando a la Agencia Tributaria un calendario alternativo de pago.

Países Bajos es uno de los países que más cambios ha aprobado. Los pagos de IVA, cotizaciones sociales, IRPF o Sociedades correspondientes al primer y al segundo trimestre. Lo mismo sucederá con todo tipo de tasas y tributos: impuestos verdes, tasas de residuos o de aguas, gravámenes especiales aplicados al alcohol o al tabaco… Además, los pagos con retraso tendrán un recargo simbólico del 0,01% durante el año en curso. En paralelo, el gobierno cubrirá hasta el 90% del coste salarial de las pymes que pierdan más del 20% de su facturación y abonará 4.000 euros mensuales a los autónomos o pequeños empresarios que cierren la persiana de forma temporal (un trimestre).

República Checa ha dictado que los retrasos permitidos en el pago de impuestos y de cotizaciones serán de entre dos y seis meses, dependiendo de la figura impositiva analizada. Además, las pérdidas empresariales se beneficiarán de diversos descuentos en la declaración del Impuesto de Sociedades de 2020, pero también en 2021 y 2022.

Portugal ha suspendido el pago de las cotizaciones sociales para aquellas empresas que se han visto afectadas de forma directa por el confinamiento decretado para lidiar con el coronavirus. Además, el calendario de pago del IVA y otros tributos será retrasado bajo demanda para toda empresa que facture menos de 10 millones de euros o experimente una caída de más del 20% en sus ingresos.

Suecia, por su parte, ha permitido que sus empresas pidan la devolución de los impuestos abonados en el primer trimestre de 2020 y retrasa el pago de dichas tasas a finales de 2021. En paralelo, se retrasan hasta doce meses los abonos de IVA y otros gravámenes.

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