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Inauguran en Suecia un restaurante que dará de comer a un comensal al día para cumplir con el distanciamiento

Una vez que el comensal se siente, recibirá la comida por medio de una cesta unida a una cuerda.

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Una vez que el comensal se siente, recibirá la comida por medio de una cesta unida a una cuerda.
Restaurante sueco Bord för con una sola mesa en un prado

El restaurante sueco Bord för En (Mesa para uno) abrirá sus puertas el 10 de mayo y permanecerá abierto hasta el 1 de agosto. Lo curioso de este establecimiento es que llevará el distanciamiento social al máximo nivel, ya que solo servirá a un cliente al día, y lo hará en mitad del campo y enviando la comida en una cesta con poleas conectadas a una cuerda. Sin duda, es una excepción en Suecia, un país que ha puesto toda su estrategia en el distanciamiento social para evitar un confinamiento excesivamente estricto como en España o Italia.

La idea nació de Rasmus Persson y Linda Karlsson, una pareja sueca que decidió seguir las recomendaciones sanitarias al milímetro. Persson, que anteriormente trabajó como chef, decidió un día preparar la comida a sus suegros y hacérsela llegar a través de una ventana con un sistema de cuerdas, similar al de un tendedero. Tras probarlo, decidió dar un paso más.

Después de esa experiencia, decidieron poner en marcha este restaurante, que cuenta con una sola mesa y una sola silla situadas en un prado de Värmaland. Una vez que el comensal se siente allí, recibirá la comida por medio de una cesta unida a una cuerda evitando así cualquier contacto con camareros o cocineros. Además, tampoco podrá ir más de un comensal al día. Del mismo modo, los creadores de la idea han asegurado que la desinfección de la mesa y los cubiertos será máxima.

La comida, eso sí, será gourmet y contará con tres platos elaborados por el chef Persson y con bebida de Joel Söderbäck, un bar de Suecia con mucha fama en el país debido a su gran calidad. En cuanto al menú, contará con caviar y productos de temporada, entre otras recetas que irán variando en función de los gustos de cada comensal.

Otra cosa curiosa de este llamativo restaurante es que no tiene un precio fijo, ya que será cada cliente el que decida cuánto pagará por disfrutar de esta peculiar comida en mitad del campo. Aunque parezca que entonces este negocio no será muy lucrativo, quizá sea la mejor estrategia de publicidad que podrían hacer.

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