Menú
José Cavero

Quién cede, quién paga

Sepi, en la persona del superpatrón Ferreras, tomó la iniciativa al mediodía del martes. O los pilotos de Sepla cesaban la huelga de celo o Iberia no saldría a Bolsa el tres de abril, y la operación de privatización quedaría pospuesta, aplazada o imposibilitada sine die indefinidamente, acaso para siempre, al menos según la fórmula de venta de acciones en el parqué. Los pilotos, a la vez que insistían en asegurar que ellos nunca han estado en huelga de celo, acudían presurosos, pero exigentes, a la mesa de negociación. El diálogo se prolongó muchas horas más de las previstas. Finalmente, salieron todos relajados, porque habrá Iberia en Bolsa y privatización final.

Pero, ¿está todo resuelto entre la compañía y sus pilotos? Sólo algún ingenuo podría pensar tal cosa. Sobre todo, porque no se conocen antecedentes de que en alguna situación los pilotos no hayan logrado tajada. Esta vez no va a ser diferente, cuando siguen manteniendo el timón en un momento crucial, y acaso definitivo. La cuestión, por tanto, es quién paga y quién cede. Y caben pocas dudas. Cosa distinta es si la futura Iberia, una vez privatizada, se decide por fin a tomar en sus manos el timón de mando, y se pasan las verdaderas facturas a quien corresponde.

0
comentarios