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5 ideas para superar la cuesta de enero

Guardar tu tarjeta de crédito, usar menos el coche, evitar las compras impulsivas y hacer la comida en casa son buenas formas de ahorrar.

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Guardar tu tarjeta de crédito, usar menos el coche, evitar las compras impulsivas y hacer la comida en casa son buenas formas de ahorrar.
Los hábitos se forman después de tres semanas seguidas practicando algo concreto. | Pexeles

Comienza el año, comienza enero, y con ellos la famosa cuesta que tanto esfuerzo conlleva. Especialmente económico, pero cada vez más también mental. El aumento de los precios en cosas tan ordinarias como el pan, la gasolina o productos cárnicos es cada vez más habitual; además de arrastrar algunas deudas del último mes del año anterior.
Si quieres empezar 2021 de manera un poco más holgada, puedes buscar los mejores préstamos personales en Moneyman y tener un colchón que te alivie quebraderos de cabeza. Por nuestra parte, queremos además ofrecerte algunos tips que te ayudarán a llevar de la mejor manera el inicio de este año.

Guarda tu tarjeta de crédito

Empieza a salir a la calle sin ella y tómala como última alternativa si necesitas comprar algo realmente importante. Tanto si la utilizas en establecimientos físicos como en pequeñas compras online esporádicas o por capricho, te encontrarás a final de mes con una suma que puede alcanzar casi el 40% de tus gastos.

Esto, sumado a que su uso, anualidad y demás intereses conllevan el pago de comisiones cada vez más altas, hacen que la mejor idea sea desactivarla para evitar tentaciones y gastos innecesarios. Este es el primer paso para empezar a ahorrar y planear tus gastos a medio plazo.

Usa menos el coche

Hay multitud de razones para invitarte a elegir otra forma de moverte que no sea el vehículo personal (especialmente medioambientales y de salud), pero hoy te hablaremos estrictamente del motivo económico. Los precios de la gasolina varían mucho, subiendo especialmente a principios de año, por lo que siempre es más interesante caminar si estamos cerca o utilizar los servicios públicos de transporte.

Otra de las opciones más interesantes es compartir coche con tus compañeros de trabajo. Seguramente podéis poneros de acuerdo tres o cuatro personas que viváis cerca o de camino unos de otros, y así afianzaréis vuestra relación a la vez que ahorráis y contribuís a que haya menos vehículos en circulación. Ponéis de acuerdo, por ejemplo una semana cada uno, y pronto notaréis los beneficios en vuestra cuenta bancaria.

Evita las compras impulsivas y los descuentos

Ya lo hablábamos en el primer punto: los impulsos a la hora de comprar son un pozo donde vamos tirando nuestro dinero. A esto se le une que la mayoría de tiendas lanzan una serie de rebajas y ofertas con el stock del año anterior que necesitan vender. Tu subconsciente puede pensar que ese precio es una gana, pero posiblemente sea algo que no necesites comprar.

Varios estudios científicos han demostrado que nuestro cuerpo libera endorfinas cuando aprovechamos un precio por debajo del que marca la etiqueta original, porque creemos que estamos ahorrando o aprovechando una oportunidad. El problema es que tanto esta sensación como el objeto en cuestión, lo olvidamos en muy poco tiempo.

Haz la comida en casa

Como antes mencionábamos con los coches, aquí tenemos motivos más que suficientes para decirte que evites los restaurantes y cadenas de comida rápida. La salud es lo principal, pero también el gasto medio de 15€ por persona que conlleva comer fuera de casa con un almuerzo normal.

Está claro que no siempre tendremos tiempo de preparar la comida antes de salir de casa o la tarde anterior, pero puedes aprovechar el fin de semana para cocinar los platos que más te gusten y congelarlos para toda la semana. Así podrás planificar tu dieta y llevar una vida más equilibrada y sana (además de más barata).

Que los propósitos de año nuevo no te cuesten el sueldo

Terminamos este repaso con los típicos propósitos de año nuevo que todo el mundo se apresura a escribir justo al arrancar el año o incluso antes. Pero no te precipites y planea exactamente lo que quieres, cómo lo quieres y por qué lo quieres. Si, por ejemplo, quieres comer más sano o hacer más ejercicio; prueba a hacer la comida en casa (como te hemos comentando arriba) o a practicar calistenia sin tener que ir a un gimnasio.

Poco a poco descubrirás qué actividad realmente te motiva y quieres seguir llevando a cabo durante todo el año, y podrás elegir con cabeza en qué invertir tu tiempo (y tu dinero). Empieza con algo pequeño pero continuado, ya sabes que los hábitos se forman después de tres semanas seguidas practicando algo concreto.

Esperamos que hayas tomado nota y empieces a poner en práctica alguna de estas ideas, pronto verás los resultados y quedarás encantado. Aprovecha el cambio de año para proponerte ahorrar un poco más y márcate una meta que quieras conseguir, es la mejor forma de ponerle empeño.

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