Menú

Así se ha vivido desde dentro el primer crucero que sale de España desde el inicio de la pandemia

Control absoluto de los movimientos de los pasajeros, respeto por el protocolo de seguridad y sensación de limpieza continua en un entorno de burbuja.

0
Control absoluto de los movimientos de los pasajeros, respeto por el protocolo de seguridad y sensación de limpieza continua en un entorno de burbuja.
Así es el primer crucero que sale de España desde el inicio de la pandemia

El sábado 26 de junio de 2021 pasará a la historia por ser el día en el que el primer barco de pasajeros salía de España, rumbo a Italia, después de 14 meses de paro total del sector de los cruceros. Una fecha marcada en el calendario que representa la vuelta a la "normalidad" post pandemia desde el puerto de Barcelona. La primera naviera que ha conseguido poner uno de sus barcos en funcionamiento en sus rutas internacionales ha sido la italiana MSC con uno de sus últimos cruceros construidos, el MSC Grandiosa.

MSC Cruceros lleva colaborando estrechamente con las autoridades españolas meses, tanto a nivel central como local, incluyendo el Ministerio de Sanidad y Puertos del Estado, para garantizar que las medidas de salud y seguridad implementadas como parte del reinicio de la actividad cumplieran y superaran todas las regulaciones locales y nacionales. Esto ha supuesto la obligatoriedad de realización de una prueba de antígenos a los huéspedes que desembarquen en Barcelona dentro de las 48 horas posteriores al desembarque final de su crucero, entre otras medidas.

El responsable de MSC Crucero España, Fernando Pacheco se mostraba emocionado y entusiasmado con esta salida durante la presentación desde el puerto de la ciudad condal: "un día verdaderamente emocionante y sensible. Por fin hoy, 14 meses después el puerto de Barcelona y España es testigo de la primera salida de un barco de pasajeros".

A nivel económico la naviera, gracias a pertenecer a Mediterranean Shipping Company, el segundo grupo de transporte marítimo más grande del mundo, no va a cancelar ninguno de los proyectos de construcción de cruceros que tenía previstos desde antes de la pandemia, para llega a tener una flota de 29 barcos en el año 2030. En este sentido tampoco se ha cancelado el proyecto de la compañía de lujo, con navíos mucho más pequeños y de otras características.

msc-protocolo-covid-salida-barcelona-20210626103338-2021.jpg
Fernando Pacheco, de MSC Cruceros España. | D.A.

Según Fernando Pacheco, "el cliente y los pasajeros tienen mucho interés por viajar y una demostración de ello es que desde el 7 de junio las reservas y demanda de plazas está llegando a niveles de 2019".

Protocolo de seguridad reforzado con geolocalización del pasaje

Desde este 26 de junio también se ha puesto en marcha el protocolo del Ministerio de Sanidad y el propio protocolo sanitario reforzado de la compañía.

Uno de los puntos fuertes en el protocolo es que se ha implementado de forma obligatoria la realización de un test de antígenos en la propia terminal de puerto de Barcelona, que una vez realizada, el viajero deberá esperar el resultado en una sala para poder embarcar definitivamente. Si por desgracia el resultado saliera negativo ese pasajero no podrá subir al barco y además sería confinado en su casa o repatriado a su país de origen. Para ello la compañía dispone de un seguro Covid asociado a cada pasajero que supone que los gastos derivados del traslado para el confinamiento serían a cuenta de la propia compañía.

Una vez a bordo, cada pasajero llevará inseparablemente una pulsera para ser geolocalizado dentro del barco para recopilar una información de vital importancia si hubiera un contagio. A su vez, la pulsera también permitirá saber con quién ha estado en contacto ese pasajero durante todo el tiempo de la estancia. Esta pequeña pulsera además toma la temperatura continuamente, enviando datos al sistema, y si se presentaran síntomas, inmediatamente este cliente sería aislado en una cabina individual, en una cubierta especialmente dedicada y preparada. A partir de este momento hay dos opciones: si los síntomas son leves, el pasajero pase asintomático el periodo de aislamiento dentro del propio barco hasta la llegada al siguiente puerto y se le traslada a un hotel, o se le trasladaría directamente a un hospital, si los síntomas son graves. Además el equipo médico del hospital del barco realizará un test de antígenos a todos los contactos directos del pasajero con síntomas.

En cuanto a niveles de ocupación, el barco, siguiendo el protocolo propio de la compañía y lo que marca el Ministerio de Sanidad, solo pueden embarcar un máximo del 70% de su capacidad, aunque en este caso sólo viajarían unos 2500 pasajeros en esta primera salida desde un puerto español.

msc-protocolo-covid-salida-barcelona-20210626160854-2021.jpg
Expendedores de gel antiséptico y límite de aforo. D.A.

Tres test de antígenos y mascarillas obligatorias

En cuanto al control de los pasajeros la compañía naviera es muy estricta. Cada pasajero deberá realizar un test de antígenos 48 horas antes del checkin, otro en el puerto antes de embarcar y otro antes de desembarcar. Toda la tripulación está obligada a llevar mascarilla en el interior del barco y en los restaurantes (excepto cuando esté comiendo y si se puede garantizar la distancia social). No hará falta las cubiertas exteriores y en el interior de cada uno de los camarotes. Esto está algo que se recuerda periódicamente a través de la megafonía del propio barco y en varios idiomas.

Preguntado por la efectividad de los test, Fernando Pacheco respondía que "en la primera semana de prueba del protocolo en Italia nos dimos cuenta de que haciendo un test de antígenos extra antes de entrar nos aseguraba que el número de casos posibles dentro del crucero fuera residual".

Además, el concepto bufé libre ha desaparecido y ha pasado a la historia, algo de agradecer en esta situación de post pandemia. La comida es servida individualmente, los camareros van protegidos con mascarilla, guantes y pantalla protectora en la cabeza. También es destacable ver cómo se respeta de forma rigurosa el protocolo, a lo que hay que añadir la limitación de capacidad que supone que no es posible que se llenen todas las mesas ya que están precintadas.

20210628133453.jpg
La pulsera geolocalizadora obligatoria para todos los pasajeros.

El control exhaustivo de la tripulación y trabajadores

La tripulación tiene que vacunarse obligatoriamente para empezar a trabajar. Así mismo deben realizar un periodo de cuarentena antes de estar en contacto con los pasajeros de 3 semanas. Para reforzar aún más la seguridad, ningún miembro de la tripulación podrá bajar del barco y en su tiempo libre deberá permanecer dentro del crucero para no romper la burbuja de seguridad. En el caso de presentar síntomas los tripulantes y trabajadores del crucero pasarían por el mismo proceso que la tripulación para ser aislados y cuidados.

El nuevo formato de excursiones en el exterior

En cuanto a las excursiones, que antes de la pandemia eran tan solicitadas por los viajeros, ahora serán "burbuja", en exclusiva y de un tiempo reducido. Esto quiere decir que el formato de las mismas se controlará al máximo llegando incluso a ser imposible poder parar para comprar un recuerdo en cualquier tienda durante el paseo, o ir al baño si no es en el lugar y hora indicados por la organización. El protocolo es tan estricto que si se diera el caso de que un pasajero se tome la libertad de salirse del grupo libremente y tomarse algo en un restaurante, o comprar en una tienda, este hecho rompería el sistema de seguridad y el protocolo de las excursiones llegando incluso a ser penalizado con la expulsión del crucero.

Se abre un nuevo tiempo para el sector turístico de cruceros en el que tanto las empresas como los propios pasajeros deberán aprender a convivir, al menos por ahora, con la nueva situación y la nueva vida dentro de los barcos.

En Libre Mercado

    Servicios

    • Inversión
    • Seminario web
    • Radarbot