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Viajar en un carguero, la última y extraña moda turística

Los cargueros son barcos dedicados al transporte de contenedores y enfocados al comercio internacional.

Los cargueros son barcos dedicados al transporte de contenedores y enfocados al comercio internacional.
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Para los más amantes del mar, el turismo marítimo está ofreciendo una experiencia sin igual. Lejos de los lujos de los cruceros y de los yates, aquellos interesados en vivir un viaje en el océano irrepetible pueden ahora viajar a bordo de un carguero transoceánico, en el que solo pueden viajar 12 personas. Si bien no es nada glamuroso ni cuenta con las comodidades que ofrecen los barcos más sofisticados, ofrece una experiencia más auténtica y marinera. Aunque eso sí, el precio es elevado, ya que puede costar entre 90 y 135 euros al día. El principal hándicap, o atractivo, es que no se sabe los días que durará el trayecto, por lo que el precio puede ser más o menos elevado.

En el mejor de los casos, que el viaje se complete en dos semanas (es el periodo estimado en cruzar el Atlántico con condiciones meteorológicas y marinas favorables) y se elija la opción más económica, la de 90 euros, el viaje costaría un mínimo de 1.260 euros.

Los cargueros son barcos dedicados al transporte de contenedores enfocados al comercio internacional y solo el 1% de ellos aceptan pasajeros, por lo que su exclusividad es el principal atractivo. Otro punto a destacar para los más aventureros es que, la duración del viaje dependerá, exclusivamente, del estado de la mar. Así, habrá viajes que duren semanas y otros que duren meses.

En cuanto al alojamiento, los camarotes no se parecen en nada a los de un crucero, aunque cuentan con las necesidades básicas para afrontar la travesía. Si bien ofrecen salas de entretenimiento, como bibliotecas o mesas de pin pon, también será necesario que aquellos que viajen a bordo ayuden con los trabajos rutinarios que requiere un carguero. Así las cosas, se puede decir que los interesados pagarían por trabajar en la mar, aunque también por disfrutar de una experiencia poco habitual.

Eso sí, es un negocio muy nicho que mueve unos 5 millones de euros anuales, según cuenta Business Insider. Solo hay que comprarlo con los 30 millones de euros que mueven al día las compañías navieras. Pero, la autenticidad de estos viajes puede convertiré en su principal atractivo, especialmente para los más enamorados del mar. Si bien el negocio no es del todo nuevo, ya que se realizaba antes de la pandemia, ahora ha vuelto a reactivarse una vez que las restricciones han comenzado a relajarse. Así las cosas, quien quiera probar la experiencia, solo tendrá que buscar qué compañías lo ofrecen y prepararse para pasar un mínimo de dos semanas, es lo que se tarda en el mejor de los casos, para cruzar el océano Atlántico.

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