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GUERRA INTERNA EN LA FIAB

Las multinacionales buscan hacerse con el control de la patronal alimentaria

Guerra en la patronal alimentaria (Fiab). Las multinacionales plantean un cambio estatutario para hacerse con el control de la Federación.

Las grandes empresas del sector alimentario que operan en España han lanzado una declaración de guerra al resto de socios que componen la Federación Española de Industrias de las Alimentación y Bebidas (Fiab), la patronal que representa al conjunto del sector.

Hasta ahora, dicha entidad se configura como una gran asociación en la que las distintas empresas se agrupan y dividen por sectores (leche, aceitunas, conservas, cerveza, etc.). Este reparto sectorial ha permitido un cierto equilibrio de fuerzas en el seno de la federación entre las grandes y pequeñas compañías. Sin embargo, esta representatividad está a punto de saltar por los aires.

Las grandes multinacionales del sector, lideradas por el denominado lobby catalán (Nestlé, Unilever y Danone, cuya sede social en España es Barcelona), pretenden ahora aprobar un cambio de estatutos en la Fiab para permitir la creación de una asociación multisectorial, a la que se sumarían las grandes empresas alimentarias. De este modo, la patronal ya no se dividiría por sectores sino que se produciría una clara escisión entre las grandes y las pequeñas y medianas compañías que conforman la Federación.

Todo ello, supondría un cambio en el reparto de fuerzas y, por lo tanto, en la representación más o menos proporcional que impera en la Fiab. "Las grandes se harían con el control del organismo", según fuentes del sector consultadas por Libre Mercado. La propuesta del cambio estatutario será, posiblemente, planteada en la Asamblea anual de la Fiab, que se celebra este jueves,

Así pues, de llegar a aprobarse esta iniciativa (si todas las grandes se unen contarían con votos suficientes para ello) cambiaría de forma radical el actual peso de las distintos socios que componen la Fiab, de modo que este nuevo lobby de multinacionales conformaría la asociación dominante. Todo ello ha generado un gran descontento entre las pequeñas y medianas empresas alimentarias.

En Libre Mercado