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La alternativa del 15-M al Pacto del Euro... 'digna' de un trabajo escolar

Los convocantes de las manifestaciones piden que no se toque el mercado laboral, se suban los impuestos y no se reduzca el gasto público.

LIBRE MERCADO
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Las manifestaciones que el pasado domingo recorrieron distintas ciudades de España tuvieron en el Pacto del Euro uno de sus principales objetivos. Los indignados creen que este acuerdo, pactado por los gobiernos europeos en el Consejo Europeo del 24-25 de marzo, "no soluciona los principales problemas de la situación actual de España". Por eso, en la web de Democracia Real Ya se ha subido un documento "concretando los motivos de rechazo que suscita el mismo y articulando una serie de soluciones alternativas más ventajosas para la ciudadanía y que no han sido tenidas en cuenta por nuestros representantes políticos".

La cuestión es que un tema importante como es el Pacto del Euro, pero que había pasado relativamente desapercibido cuando se firmó, ha pasado a primera fila de la actualidad política. Los partidos han hecho numerosos guiños esta semana a los indignados y han sido numerosas las declaraciones sobre la necesidad de escuchar las protestas de la calle. El problema es que se habla en genérico de atender a las demandas del 15-M (ahora transmutado en 19-J), pero no es tan fácil encontrar un análisis preciso de estas propuestas. Ramón Jaúregui ha asegurado este miércoles que "fuera del euro, Europa desaparece y España entraría en el infierno".

Sin embargo, no es que los indignados pidan salir de la moneda única. Lo que plantean es cambiar por completo lo acordado por los jefes de Gobiernos de la eurozona. Donde estos piden más flexibilidad laboral, el 15-M propone repartir las horas de trabajo, y mientras los gobiernos se comprometen a reducir la deuda pública, los indignados piden planes que estimulen la creación de empleo.

El texto es bastante caótico, está muy mal escrito, pésimamente editado y resulta complicado de leer; en ocasiones parece un mal trabajo escolar, con cuadros de diferentes formatos, flechas, apuntes extraños, falta de cifras, etc. Además, numerosos conceptos se repiten en numerosas ocasiones y se mezclan cuestiones que en teoría no tienen demasiado en común.

El manifiesto tiene siete epígrafes que, a su vez, se dividen en tres apartados comunes para todos (Se traduce en; ¿Por qué lo rechazamos?; Proponemos). Eso sí, hay que advertir que en el apartado de Proponemos menudean las simples declaraciones de intenciones sobre la necesidad de "reducir el paro" o "aumentar la productividad", pero sin incluir verdaderas propuestas. Aquí resumimos algunos de los puntos más importantes:

Mercado laboral

  • "Repetimos que el principal problema es el desempleo y rechazamos de base cualquier propuesta que lo incremente": con esta frase la intención de los autores es oponerse completamente a la "flexiseguridad" que, en su opinión, "conllevaría un incremento de los despidos y del desempleo". Pero está claro que no es una propuesta en sí misma, aunque la incluyen en el apartado Proponemos.
  • "El primer paso debe ser crear empleo y permitir que las pymes puedan tener acceso al crédito". Ésta es la única propuesta (si se puede considerar así) que se hace para la creación de empleo y en contra de las medidas de flexibilización del mercado laboral. Eso sí, no se aclara cómo se conseguiría que las pequeñas empresas accedieran a ese crédito tan necesario.
  • Para resolver esta tasa del 20% de desempleo no se plantean más propuestas directas sino que se limitan a pedir (de nuevo) que no se avance en "flexibilizar despidos, convenios y contratos", sin ofrecer una alternativa. Parece que quieren dejar las cosas como están. No hay ninguna opinión favorable sobre la reforma del marco legislativo actual.
  • "No necesitamos una facilitación del despido sin que se cree empleo. Creemos que tener el paro más alto de la UE ya es suficiente": Esta frase no incluye ninguna sugerencia sobre la posibilidad de que sea esa rigidez del mercado de trabajo la que haya provocado ese paro más alto de la UE.
  • Respecto a la productividad, el documento sostiene que "el problema principal es el exceso de horas trabajadas y la falta de motivación, de formación, de I+D, de seguridad y de expectativas de mejora".
  • Para corregir lo expuesto en el anterior apartado piden "que se cumpla por parte de las empresas y trabajadores que la jornada laboral efectiva coincida con la acordada", que se "incentiven los programas de motivación así como la comunicación interna en la empresa", e incluso admiten "premiar la productividad con incentivos, bien económicos bien en forma de especie", pero "en ningún caso coordinar el sueldo con la productividad": Esto quiere decir que para resolver la carencia de productividad que atenaza a la economía española se limitan a una genérica recomendación de que no se hagan más horas de las contratadas y a que las empresas motiven a sus trabajadores (pero sin que esta motivación llegue al salario).
  • "El problema es que trabajamos demasiadas horas, eso desmotiva y se ‘hace menos por hora’, porque sabes que ‘total, vas a estar un montón de horas": Éste es un buen ejemplo del tipo de argumentación que se utiliza en el documento.

Gasto público

  • En varios lugares del texto se hacen propuestas sobre el gasto público. No siguen un orden demasiado claro, y mezclan sanidad con pensiones, con el mercado de trabajo o el empleo público. De esta manera, su primera proposición en el apartado de Seguridad Social es: "Se cree (sic) un plan de empleo coherente y que promueva la creación de éste". Así, sin más: es evidente que con más puestos de trabajo habría más cotizaciones y menos subsidios, pero resulta difícil ver que esto sea una propuesta.
  • "El principal objetivo es solucionar el paro y no apuntar a un organismo saneado como es la Seguridad Social". Para justificar su oposición a una reforma de las pensiones, ponen como ejemplo el gráfico que demostraría que el sistema tiene un superávit de 65.000 millones (que sólo cubriría unos seis meses de pensiones y que todas las predicciones demográficas apuntan a que se acabará antes de 2030).
  • "Creemos que la educación, la vejez (sic) y la salud no son mercancías con las que enriquecerse, si no (sic) derechos inherentes de las personas".
  • "La educación debe ser formación y educación ajena a intereses económicos".
  • "Atrasar la edad de jubilación crea inseguridad, reduciendo el consumo, al no fiarse del futuro y esto muy probablemente sólo traiga más paro": de nuevo, una mezcolanza de temas que es difícil ver qué tienen en común.
  • "Que por ahora no se cambie la ley de pensiones que existía y que no se congelen: congelarse = empobrecerse => reducción del consumo". Una cosa es no subir las pensiones (para contener el déficit público) y otra cambiar la normativa que se aplicará a los futuros pensionistas (en teoría para garantizar la sostenibilidad del sistema) pero, Democracia Real Ya une ambos conceptos sin hacer ningún apunte al respecto.
  • Por último, como medio para defender el sistema actual de pensiones, critican los planes privados (que por otra parte dejan mucho que desear en España, como ha denunciado Libre Mercado). Eso sí, el documento utiliza un gráfico de las rentabilidades de estos planes en 2008 como prueba: es decir, que para justificar lo malos que son los planes privados se coge como ejemplo el peor año de su historia, aun cuando son instrumentos de inversión a largo plazo. Por cierto, de la posibilidad de invertir en bolsa, ni una palabra.

Impuestos

  • Ésta es la cuestión más difícil de seguir en el texto de los indignados. Por una parte, hacen una propuesta de reforma del IRPF (con pocas medidas concretas y muchas quejas genéricas sobre lo injusto del tributo), por otra se cuestiona la propuesta de la UE de un "modelo tributario único" (algo, por otra parte, que es bastante criticable) y se hacen referencias al IVA y a Impuesto de Sociedades, de nuevo sin demasiada concreción respecto a lo que quieren.
  • En el IRPF, piden "incrementar los tipos impositivos para las rentas más altas" y hacer un "impuesto progresivo" sobre la "Renta del Beneficio" (quieren que se cambie la actual denominación de "rentas del ahorro"). Su opinión es que "beneficia a las personas con rentas alta, fomenta la especulación y no incentiva el empleo". Además, creen que este tributo es "anticonstitucional" porque no es "progresivo".
  • Por último, en el ámbito del Impuesto de Sociedades, piden, de nuevo, "que sea progresivo" y una "revisión de las deducciones" que, en su opinión produce una gran brecha entre el tipo pagado por las pequeñas y las grandes empresas a favor de estas últimas.
  • Eso sí, se oponen al establecimiento de un Impuesto de Sociedades (IS) "único y común" a la eurozona, porque "favorecería a las grandes empresas, que podrían elegir el impuesto que más les convenga": esto es difícil de comprender. El IS único es muy criticable porque elimina la competencia fiscal entre los países, pero no es fácil ver en qué favorece esto a las grandes empresas. En todo caso, se conseguiría lo que quieren los autores: que las empresas tengan que pagar sí o sí el mismo impuesto en toda la UE y no puedan escaparse a legislaciones más favorables a los negocios (algo que, por otro lado, ha sido muy positivo para aquellos países que han bajado este tributo).

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