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Las claves de la quiebra 'oculta' de Grecia

El Gobierno heleno asegura que es "un momento histórico". El canje reducirá la deuda en unos 100.000 millones.

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Grecia ha superado los temores despertados en los mercados en los últimos días y ha logrado que la mayoría de los acreedores se acoja a la mayor quita de la historia moderna, que además le permite acceder a un segundo rescate por valor de 130.000 millones. "Es un momento histórico. El canje de los bonos ha sido muy exitoso y reducirá la deuda en unos 100.000 millones de euros. Nos permitirá avanzar con mayor confianza para estabilizar la economía y desarrollarla", afirmó el ministro portavoz del gobierno, Pantelis Kapsis, en una entrevista al canal Mega tras conocer los resultados.

El cierre de la reestructuración de la deuda helena en manos privadas ha sido también bendecida por los ministros del Eurogrupo, que tras una teleconferencia han anunciado que Grecia ha cumplido todas las condiciones para acceder a un nuevo crédito de 130.000 millones para salvar al país de la bancarrota.

En realidad, el Estado heleno ha quebrado, aunque se intente ocultar. De ninguna otra manera puede entenderse su acuerdo con los acreedores, un pacto forzado por los políticos de toda Europa y que provocará importantes pérdidas en aquellos inversores que hayan prestado dinero al Tesoro griego. De hecho, es el primer default de un país considerado del primer mundo desde hace 60 años.

Las cifras de la operación

  • El porcentaje de deudores que han aceptado el rescate es del 85% Tras la aplicación de las Cláusulas de Acción Colectiva, el intercambio de bonos alcanzará casi el 96%.
  • El acuerdo incluye un intercambio por el que cada bono griego se trocará por un pago en dinero en efectivo del 15% de valor y un nuevo bono equivalente al 31,5%. En total, se reduce la deuda al 46,5%.
  • Los bonos afectados suman un valor total de 197.000 millones. Un descuento del 53% supondrá un ahorro para el Estado griego de unos 100.000 millones.
  • La deuda griega está en el entorno de los 350.000 millones, por lo que tras esta operación se quedará alrededor de los 250.000 millones. Teniendo en cuenta que el PIB griego era a finales de 2011 de 236.000 millones y que se prevé que caiga alrededor de un 5% este año, el canje dejará la deuda griega en el entorno del 110% del PIB.

Las preguntas sin responder

¿Se activarán los CDS?: El problema de la activación de las CAC es que implica el riesgo de que sea interpretada como un impago efectivo, algo que activaría los seguros CDS que diversos inversores contrataron para proteger sus bonos ante un posible impago griego. La Asociación Internacional de Permutas y Derivados (ISDA) deberá valorar si se ha producido un "evento crediticio" (credit event), es decir, si se ha incurrido de facto en un impago de la deuda griega, lo que podría ocurrir si se entiende que se ha obligado a algún acreedor a aceptar una quita no voluntaria, y también debatirá si la activación de las CAC constituye un impago efectivo. En caso de evento crediticio, se activarían los seguros de impago de la deuda (CDS), lo que podría causar una alteración en los mercados. Estos seguros contra impago asociados a la deuda griega ascienden a un importe de 3.200 millones de dólares (2.420 millones de euros).

¿Qué pasa con los que han dicho que no al acuerdo?: Ésta es la principal pregunta que se hacen todos los implicados. Los que tenían bonos a los que se les aplica la legislación griega están dentro del acuerdo (tanto de forma voluntaria, como por la activación de las CAC). Los que poseían deuda bajo la normativa internacional (mayoritariamente británica) y han dicho que no (un 4% del total) pedirán el Estado heleno que les repague los bonos en su totalidad. Nadie tiene muy claro qué pasará con ellos. Grecia ha anunciado que seguirá negociando hasta el 23 de marzo. En principio, su idea es no pagar esta deuda. Aunque esto sería un default, no tendría mayores implicaciones en los mercados, puesto que la cantidad es pequeña (unos 9.000 millones de euros). Si ocurre algo así, los poseedores tendrán que acudir a los tribunales.

¿Se han disipado todas las dudas sobre Grecia?: Ni mucho menos. No hay más que ver cuál es el precio de los nuevos bonos en los mercados secundarios. A lo largo de la jornada se cambiaban a poco más del 20% de su valor nominal (ofreciendo unos rendimientos de alrededor del 25%). Esto quiere decir que los inversores siguen sin fiarse de la capacidad del Estado griego de hacer frente a sus nuevas obligaciones, incluso aunque hayan bajado en 100.000 millones en una única jornada.

¿Qué harán ahora los políticos helenos?: Grecia lleva diez años seguidos con déficit públicos superiores al 5% (los últimos tres, más del 10%). Al reducir la deuda total se facilita que rebaje algo los números rojos anuales, porque tendrá que pagar tanto menos intereses como vencimientos de capital. El problema es que también ofrece un balón de oxígeno al Gobierno griego (en concreto, un balón de 130.000 millones de euros de tamaño). Después de tres años exigiendo a Atenas que acometa reformas estructurales, todos los informes de los enviados de la troika coinciden en que no se ha hecho casi nada. Se suceden las promesas, primero de Yorgos Papandreu y ahora de Lucas Papademos, pero no se llega a ningún resultado que merezca la pena. Desde este viernes, la presión para que se tomen medidas impopulares, pero necesarias, será muchísimo menor.

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