Menú

Demostrado: a más recursos naturales, peor formación

Generalmente lamentamos que España carezca de recursos y, sobre todo, de petróleo. Un nuevo estudio demuestra que quizás debamos alegrarnos de ello.

0

Los recursos naturales, y en especial el petróleo, suelen ser considerados una bendición para el país que los posee; sin embargo, un análisis más detallado nos hace ver que en muchas ocasiones poseer esos recursos no da el resultado que cabría esperar en cuanto a desarrollo económico y, sobre todo, en cuanto a un desarrollo humano y la generación de una sociedad abierta y democrática.

Los ejemplos son múltiples, baste ver la mayoría de los países árabes, y de hecho las muestras de lo contrario son prácticamente excepciones como Noruega, Australia o Canadá, que sí han logrado altos ratios de desarrollo económico y humano siendo propietarios de importantes reservas de recursos naturales.

Además, en el otro fiel de la balanza encontramos buenos ejemplos de lo contrario ya que hay países o territorios que, sin prácticamente recurso alguno, han logrado un desarrollo sorprendente en muchos campos: Taiwán, Singapur, Hong Kong o incluso Israel fuera de Extremo Oriente, muestran que la libertad económica y unas estructuras adecuadas son herramientas mucho más eficaces para crear riqueza que los recursos naturales.

La educación, factor clave

Hablamos de libertad y de estructuras pero según un reciente estudio de la OCDE la educación y la formación son uno de los factores clave en estas diferencias entre el desarrollo económico. Y es que según la investigación, hay una relación inversa entre el dinero que los países extraen de sus recursos naturales y los conocimientos y capacidades de su población.

El estudio se ha desarrollado a partir de los datos de los 65 países que participaron en el último Informe Pisa y en el que las únicas excepciones a ese patrón son las comentadas: Australia, Noruega y también aunque en menor medida Rusia, que pese al alto porcentaje de su renta que llega de los recursos naturales logra un resultado por encima de la media en el Informe.

Sin embargo, tal y como podemos ver en el cuadro que resume los datos (pdf) los mejores resultados se corresponden sistemáticamente con países en los que los recursos naturales están muy por debajo de la media o en los que son práctica o completamente inexistentes.

Así, los primeros puestos son para Singapur, Hong Kong, Corea del Sur, Finlandia, Liechtenstein, Suiza, Japón, Holanda o Macao. A la cola, por el contrario, encontramos países muy pobres pero también algunos con abundantes recursos: Arabia Saudí, Omán, Qatar, Irán, Baréin o Kazajstán.

El estudio refleja, por tanto, que muchos de estos países en desarrollo han logrado convertir sus recursos naturales en capital y consumo en el presente (en algunas de las monarquías del Golfo Pérsico, por ejemplo, los nacionales reciben directamente una renta vitalicia generada por el petróleo), pero por el contrario no están convirtiendo esa riqueza en capital humano que pueda generar riqueza en un futuro sin recursos naturales.

Vivir del conocimiento

Andreas Schleicher, subdirector y consejero especial de Políticas de Educación del secretario general de la OCDE, explica en un artículo la lectura que la organización da de este fenómeno: "Nuestra interpretación es que en países con escasos recursos naturales la educación tiene fuertes dividendos y un alto estatus porque la opinión pública entiende que el país debe vivir de sus conocimientos y capacidades y éstas dependen de la calidad de la educación".

Por supuesto, esto es mucho más complejo que dotar de fondos a un sistema educativo que pueda obtener mejores o peores resultados, el propio Schleicher lo aclara en su artículo: "Producir más graduados de lo mismo no es la respuesta (...) necesitamos desarrollar un mejor entendimiento de las capacidades que pueden proporcionarnos un adecuado desarrollo económico y social".

En Libre Mercado

    Servicios