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Carlos Rodríguez Braun

Imprecisiones canarias

Ni los servicios públicos ni el 'Welfare State' son valores que puedan ser separados del dirigismo, porque no se da a los ciudadanos la opción de elegir si quieren pagarlos o no.

Ni los servicios públicos ni el 'Welfare State'  son valores que puedan ser separados del dirigismo, porque no se da a los ciudadanos la opción de elegir si quieren pagarlos o no.

Gracias a mi amigo Antonio Salazar, destacado periodista canario y gran benefactor de esta columna, tuve acceso a estas notables palabras publicadas en el Diario de Avisos, y correspondientes a José Miguel Ruano, exconsejero de Educación y de Presidencia en Canarias, y actual presidente del grupo parlamentario de Coalición Canaria: "En el esquema clásico de derecha e izquierda, nos oponemos a los neoconservadores, que quieren que la regulación esté exclusivamente vinculada a los mercados. Frente a ellos, mantenemos una posición liberal clásica: creemos en la emprendeduría, en la iniciativa privada, en la responsabilidad y en el esfuerzo como forma de construir la sociedad. Y, paralelamente, frente al dirigismo socialista, entendemos que la socialdemocracia introduce valores relacionados con la sostenibilidad de los servicios públicos y con el funcionamiento de un modelo de bienestar". Si lo que don José Miguel deseaba era precisar la posición política e ideológica de Coalición Canaria, temo que no lo haya conseguido, porque casi nada de lo que afirma resiste el menor análisis.

De entrada, no está claro lo que quiere decir una regulación "vinculada a los mercados". Cabe suponer que es lo que habitualmente se denomina autorregulación. Ahora bien, es patente que tales neoconservadores que quieren someter la regulación exclusivamente a los mercados, es decir, que las normas que regulan la vida económica solo broten de los acuerdos voluntarios, no existen. Ningún político de derechas, conservador o neoconservador, etc., ha pedido, propiciado o practicado jamás un criterio tan exquisitamente liberal de la regulación económica.

Hablando de liberales, el señor Ruano también distorsiona en cierto sentido el liberalismo, que, aunque ciertamente apoya la iniciativa privada y la responsabilidad individual, no lo hace "como forma de construir la sociedad". Precisamente, por su énfasis en la libertad individual, el liberalismo no aspira a construir la sociedad sino a dejar a los individuos en paz.

Por último, su visión del socialismo es otro desatino. O sea que Coalición Canaria rechaza el dirigismo socialista, pero aplaude el socialismo por sus "valores relacionados con la sostenibilidad de los servicios públicos y con el funcionamiento de un modelo de bienestar". Pero ni los servicios públicos ni el Welfare State son valores que puedan ser separados del dirigismo, porque no se da a los ciudadanos la opción de elegir si quieren pagarlos o no, ni su sostenibilidad es un valor que quepa separar de la sostenibilidad de las carteras privadas.

Esa sostenibilidad importa poco en general a los políticos, y en particular a los de Coalición Canaria, cuyo gobierno se ha sacado de la chistera una veintena de tasas y varios impuestos. A ver si próximamente don José Miguel Ruano nos aclara la posición de su grupo sobre estos "valores". 

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