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Vender gasolina en España no es un negocio tan rentable

Industria quiere que las petroleras reduzcan sus beneficios para contener el precio del carburante. Pero el margen de vender gasolina es mínimo.

Industria quiere que las petroleras reduzcan sus beneficios para contener el precio del carburante. Pero el margen de vender gasolina es mínimo.
Surtidor de gasolina. | Cordon Press

En las últimas semanas, el Gobierno ha puesto en su punto de mira a las petroleras. ¿La razón? La inflación. La alarma en el seno del Ejecutivo saltó este verano tras el repunte de precios que se registró como resultado del encarecimiento de los combustibles. La inflación alcanzó el pasado agosto el 2,7% interanual, el nivel máximo en lo que va de año y lejos ya del 2% de enero.

El principal responsable es el combustible, que se mantiene en precios récord: el litro de gasolina supera los 1,5 euros y el gasóleo los 1,4. Desde entonces, el Ministerio de Industria trabaja para tratar de reducirlo y, de este modo, contener la inflación.

Para ello, el ministro del ramo, José Manuel Soria, está siguiendo una doble estrategia: o bien las petroleras reducen su margen de comercialización -ganando menos en cada litro de combustible vendido- o bien el Gobierno adoptará "medidas impositivas", es decir, les subirá los impuestos. Industria todavía no ha detallado qué tipo de gravamen impondrÁ llegado el caso, pero asegura que no afectará a los consumidores.

Industria presentó un informe al Consejo de Ministros el pasado viernes para justificar la necesidad de que las compañías mayoristas reduzcan sus márgenes. El precio final de los carburantes está compuesto por tres factores principales: la cotización del crudo, los impuestos y el margen empresarial. Según el Gobierno, los márgenes de las petroleras son de los más elevados de Europa, mientras que la carga fiscal que soporta el combustible es inferior a la media comunitaria. ¿Conclusión? El sector debe "arrimar el hombro" y reducir sus beneficios por el bien del país o afrontar las consecuencias -más impuestos-, tal y como advirtió Soria.

Según el citado informe, el margen (supuesto beneficio) para la gasolina sin plomo en España es un 12,8% superior a la media de la zona euro -unos 15 céntimos de euro por litro frente a 13,3-; mientras que en el gasóleo es un 13,5% superior -15,1 céntimos de frente a 13,3 céntimos-, a fecha de 27 de agosto.

El margen de las petroleras es muy ajustado

Sin embargo, tales cifras no incluyen los costes de logística y comercialización en los que incurren las petroleras. Vender gasolina en España no es un negocio tan rentable como el Gobierno pretende vender a la opinión pública.

Así, un reciente informe elaborado por la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), muestra que el margen neto -deducidos costes e impuestos- de los operadores mayoristas apenas ronda el 1% del precio de venta al público (PVP), según constata la propia Comisión Europea.

Es decir, si un conductor llena su depósito con 50 euros de gasolina, 23 euros -casi la mitad- se van al pago de impuestos, otros 22 euros corresponden al precio del crudo y entre 4 y 4,5 euros a cubrir costes relacionados con la logística y la comercialización. De este modo, el margen para la petrolera apenas se sitúa entre 50 céntimos y un euro por cada 50 euros vendidos en una gasolinera -el margen es similar en el caso del gasóleo-. Es decir, entre un 1% y un 2% como máximo.

El siguiente gráfico muestra de forma detallada cómo se divide el precio de los carburantes en España: la mitad del precio final de venta son impuestos; las petroleras apenas ganan entre 1 y 2 céntimos de euro por litro de gasolina vendido.

El informe del Industria no contabiliza los costes en los que incurren las petroleras a la hora de vender el producto, de modo que el margen neto -beneficio puro y duro- es muy inferior al anunciado por el Gobierno. Una vez deducidos los impuestos y el precio del petróleo, los mayoristas deben afrontar costes de logística y comercialización muy diversos: almacenamiento, transporte, existencias mínimas de seguridad, personal, mantenimiento, marketing, inversiones, pago de intereses, biocarburantes (la gasolina debe incorporar por ley un 4,1% de bioetanol, y el gasóleo un 7% de biodiesel), el margen del minorista (gasolinera), etc.

Soria se reunió el miércoles con los principales operadores del mercado nacional -Repsol, Cepsa y BP- para tratar la reducción de márgenes empresariales. Según las fuentes consultadas, el encuentro discurrió de forma cordial y los mayoristas pudieron exponer sus argumentos. El sector discrepa sobre los datos ofrecidos por Industria, ya que no son homogéneos y, por tanto, comparables con el resto de la zona euro. De hecho, acordaron crear un grupo de trabajo para poder ofrecer en detalle una comparativa fidedigna sobre los márgenes de comercialización a nivel europeo y, posteriormente, estudiar la posibilidad de ajustarlos. Industria ya solicitó un informe a la Comisión Nacional de la Competencia sobre esta cuestión.

¿Por qué sube la gasolina?

El encarecimiento del combustible en los últimos cuatro años (75% más caro) se explica por otros factores: la evolución del precio del crudo (subida del 20%); el aumento de impuestos (otro 20%); y el incremento de los costes de comercialización, superior al resto de la zona euro. Por el contrario, el margen bruto de las petroleras sólo ha crecido un 3% durante la crisis.

En definitiva, con un margen neto de apenas el 1%, el negocio de vender gasolina en España no es, precisamente, algo muy rentable. La clave es vender una gran cantidad de combustible, lo cual tampoco está resultando fácil en el actual contexto de crisis, ya que el consumo en España se ha desplomado cerca de un 20%.

El reducido margen neto de las petroleras pone en duda la estrategia iniciada por el Gobierno, ya que si deciden finalmente recortar sus ganancias el efecto sobre el precio final del combustible y, por tanto, sobre la inflación, será insignificante.

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