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Montoro se enfrenta a una rebelión por el déficit a la carta

El Consejo de Política Fiscal y Financiera aceptará límites diferentes para cada región; todas quieren estar por encima de la media.

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El Consejo de Política Fiscal y Financiera aceptará límites diferentes para cada región; todas quieren estar por encima de la media.
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El déficit a la carta es cuestión de horas. Uno de los temas que más ha dado que hablar en los últimos meses se decidirá, previsiblemente, este miércoles por la tarde en el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Allí se reunirán el ministro Cristóbal Montoro y los 17 consejeros de Economía de las comunidades. El objetivo es repartir el 1,3% que les toca a las CCAA. Y hay dos preguntas que flotan en el ambiente, cuál será el margen para cada autonomía y cómo reaccionarán algunas de las regiones populares que se sienten maltratadas por el Gobierno.

En principio, sobre la cifra total no habrá discusión. Eso ya se trató en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). La UE ha establecido un límite del 6,5% para el conjunto de las administraciones públicas y el Gobierno acordó con los ejecutivos regionales que su límite sería de ese 1,3%.

Pero para llegar a esa cifra hay muchos caminos. El año pasado, por ejemplo, el conjunto de las comunidades cerró por debajo del 1,8%, pero eso no evitó que Valencia o Murcia superaran el 3%. Esto es así porque hubo quien cerró en el 0,7% (Extremadura), en el 1% (Asturias) o en el 1,1% (Madrid).

En teoría, en 2012 todos tenían el mismo objetivo, que tras varios cambios acabó siendo el 1,7%, pero está claro que sólo algunos cumplieron. El problema es que para una comunidad que acabó el año pasado en el 3%, bajar hasta el 1,3% le supone un importante ajuste. Del mismo modo, podría pensarse que una región que acabase en el 1%, debería seguir con ese ritmo y terminar en el 0,5% ó 0,6%.

Pero claro, entonces surge el agravio comparativo. Los que lo han hecho bien sienten que son castigados por ello. Además, incluso entre aquellos que hablan de "déficit a la carta" hay diferencias. Cuando un presidente autonómico dice que debe haber límites diferentes, siempre piensa que su región esté por encima de la media. Y que está discriminada en el sistema de financiación.

La idea de Montoro es que todas las comunidades tengan un déficit menor que el del año pasado. Quizás la excepción sea Extremadura, que tuvo el 0,69% gracias a una inyección de dinero de última hora gracias al impuesto bancario. El caramelito para las autonomías cumplidoras no será más margen de déficit, aunque sí podría haber nuevos elementos que mejoren la financiación a tesorería, como el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), que cubre a cumplidores e incumplidores.

Los bandos

En la discusión, podríamos decir que hay tres bandos. Los que se niegan en redondo al déficit asimétrico, los que lo exigen y los que se mantienen en una posición intermedia.

- NO al déficit: Madrid y Extremadura son los dos grandes escollos para Montoro. También son dos de las regiones con las cuentas más saneadas. Por un lado, Ignacio González, ha anunciado que reclamará el dinero que le corresponde, esos mil millones de euros que la comunidad reclama y que asegura que no se le pagan por un error en la contabilidad del sistema. Lo cierto es que esta región es la única que vio caer sus ingresos del sistema de financiación respecto a los del año pasado. González incluso ha lanzado la advertencia de que Madrid podría incumplir, algo que nunca ha ocurrido y que sería peligroso para la media, porque es la región con más peso en el PIB total. Por su parte, Extremadura también tiene previsto decir no al déficit a la carta. Su argumento es que es injusto y que premia a las que lo hicieron bien el año pasado (como ellos).

- Sí al déficit a la carta: este bando lo encabezan Cataluña, Andalucía, Murcia y Valencia. Las dos primeras en busca de hacer daño al Gobierno y las dos últimas porque, como ya hemos visto, fueron las que peor lo hicieron en 2012. Artur Mas ya ha dicho que no se conformará con menos del 2%. Es decir, no sólo quiere déficit personalizado, sino que su intención es que esté bastante por encima de la media.

- El resto: entre las demás regiones hay un poco de todo. Casi todas aceptarían un déficit diferenciado, pero claro, siempre que eso no les perjudique a cada una de ellas. Así, todas hablan de "criterios objetivos", pero eso, en las negociaciones autonómicas quiere decir algún método que les beneficie. Será complicado que ninguna acepte quedar por debajo de la media. Pero claro, una media siempre tiene por definición, valores más altos y más bajos. Este miércoles, la respuesta.

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