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Seat, la empresa que motorizó España

"A Seat le queda toda la esencia española de los inicios", asegura su presidente, Jürgen Stackmann, a Libre Mercado.

"A Seat le queda toda la esencia española de los inicios", asegura su presidente, Jürgen Stackmann, a Libre Mercado.
Cartel publicitario de los años 60 I Seat.

Hace 63 años, nacía en España la primera empresa dedicada a la fabricación de automóviles. El ya desaparecido Instituto Nacional de Industria (INI) la bautizaba como Sociedad Española de Automóviles de Turismo (SEAT) y la constituyó con un capital inicial de 600 millones de pesetas. El INI sería poseedor del 51% de sus acciones, la banca española del 42% y Fiat del 7% restante.

El papel de Fiat fue fundamental en el desarrollo de Seat, que incluso tiene una pronunciación y grafía similar a la compañía italiana. Fiat se convirtió en el socio tecnológico de la española, que comenzó fabricando coches bajo su licencia en la Zona Franca de Barcelona.

El sistema autárquico que adoptó España tras la Guerra Civil se caracterizó por la creación de un gran número de empresas públicas entre las que estaba Seat. En el año 1953, una época en la que disponer de coche era un auténtico lujo, sale a la venta el primer Seat, el modelo 1400, a un precio de 130.000 pesetas. Será en los años 60, con la fabricación masiva del Seat 600 y la aparición de la clase media española, cuando se puede decir que el país se motoriza. El primer 600 se empezó a comercializar en junio de 1957 por 65.000 pesetas (luego se abarataría) y se dejó de producir 16 años después, tras haber vendido un total de 800.000 unidades.

La salida de Fiat y la entrada de Volkswagen

Con la transición española urgía privatizar la compañía, que estaba pasando por uno de sus peores momentos financieros. El primer ofrecimiento fue para Fiat, pero la italiana y Seat no lograron llegar a un acuerdo y en 1981 Fiat vende su accionariado al INI por el precio simbólico de una peseta.

Fiat y Seat continuaron sus relaciones comerciales a través de un acuerdo de colaboración que acabaría en desastre. En 1982, Fiat interpuso una demanda a Seat ante el Tribunal Europeo por plagiar su modelo Fiat Ritmo bajo el nombre de Seat Ronda. Fue, precisamente, ese año cuando Seat empezó a coquetear con Volkswagen y ambas empresas firman su primer acuerdo comercial.

La suerte empezaría a ponerse del lado de la española tras ganar el juicio a Fiat y lanzar al mercado el primer modelo Ibiza (1984). Este ejemplar supuso toda una revolución para la marca y un superventas. Además, fue el primer modelo totalmente propio de la española, que se encontraba sumida en una grave crisis de identidad.

La nueva era de Seat comienza en 1986, cuando Wolkswagen adquiere el 75% de sus acciones. El primer objetivo que se plantea la compañía germana es la construcción de la fábrica de Martorell, actual sede de su filial española y donde se gestan todos sus vehículos desde hace 20 años.

La apuesta definitiva de Volkswagen por Seat llega en 1990 cuando la alemana compra el 100% de la empresa y el Estado deja de tener participaciones. De la mano del consorcio alemán cierran la década con una producción récord de más de medio millón de coches al año. El primer coche desarrollado por Seat dentro del Grupo Volkswagen fue el Toledo (1991).

"A Seat le queda toda la esencia española"

Aunque la influencia de Volkswagen dentro de su filial española es innegable, cuestionar la nacionalidad de Seat es una reflexión demasiado atrevida teniendo en cuenta que estamos hablando del mayor grupo industrial de España. De hecho, desde la propia empresa se esfuerzan en acentuar las raíces nacionales de la marca.

"A Seat que queda toda la esencia española de su fundación", asegura a Libre Mercado el presidente del Comité Ejecutivo de la empresa, Jürgen Stackmann. "Seat es la única marca que fabrica coches españoles, las otras marcas solo fabrican en España. En Seat producimos vehículos, los diseñamos y los desarrollamos en España", añade el alemán.

Ha sido una combinación equitativa entre la ingeniería alemana y la nacional lo que ha permitido a Seat jugar en la misma liga que el resto de gigantes del automóvil. Volkswagen es el segundo productor de vehículos del mundo y quiere que todas sus marcas contribuyan al objetivo de ventas. El grupo germano se ha propuesto que Seat venda más de 500.000 coches para 2018, lo que supone un crecimiento del 56% en comparación con el ejercicio 2012, cuando las entregas mundiales de la firma de Martorell totalizaron 321.000 unidades. Fuentes de la empresa confían en que conseguirán el reto.

Cuatro años en pérdidas

Y es que, no corren buenos tiempos para el sector automovilístico, en general, y para Seat, en particular. El deterioro de los mercados europeos, especialmente el español, ha impedido a la marca salir de los números rojos en los últimos cuatro años. A cierre de 2012, Seat perdió 29,6 millones de euros, siendo la única marca de Volkswagen con resultado negativo, y augura nuevas pérdidas para 2013.

Sin embargo, pese a que los resultados negativos del pasado ejercicio dejan a Seat aún lejos del equilibro financiero, la compañía logró reducir sus pérdidas en 32 millones respecto a 2011 (un 51%) y en 157 millones respecto a 2009 (un 84%). Para ver el balance de la compañía en los últimos cinco años, ampliar imagen.

En los últimos nueve meses, el fabricante de Martorell ha elevado las ventas hasta las 266.100 unidades, lo que supone un crecimiento del 11,7% interanual. En cuanto a su platilla, Seat sigue siendo uno de los mayores empleadores de España, con casi 11.500 trabajadores. Con la crisis, la compañía ha mantenido su plantilla e incluso la ha aumentado ligeramente respecto a los años anteriores.

Alemania, el primer mercado para Seat

Ante la caída del consumo nacional, Seat se ha visto obligada a ampliar sus esfuerzos en el exterior para cuadrar sus cuentas. "Ahora exportamos más. Ante la debilidad del mercado interior, Seat ha aumentado las exportaciones de manera progresiva en los últimos años. Hoy vendemos fuera de España más del 80% de nuestros vehículos, principalmente en Europa, pero también en otras áreas y países como el norte de África, Oriente Próximo y México", explica su presidente.

No se puede hablar de las ventas de Seat en Europa sin mencionar un mercado donde la escalada de ventas de coches ha superado al español: Alemania. El país germano se convirtió en 2012 en el primer mercado para la automovilística, con 63.700 unidades vendidas, superando así las 56.000 de España.

La innovación es otra de las fórmulas que ha empleado la marca para sobreponerse a la crisis. "Hemos renovado y ampliado nuestra gama de producto con una ofensiva de nuevos modelos sin precedentes, con una fuerte inversión en I+D+i. Somos el primer inversor industrial en I+D+i de España", presume el máximo responsable de Seat.

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