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La crisis del euro ya es equiparable a la Gran Depresión de los años 30

El PIB de la zona euro se mantiene un 1,9% por debajo del nivel alcanzado antes de la crisis tras casi siete años de dificultades.

El PIB de la zona euro se mantiene un 1,9% por debajo del nivel alcanzado antes de la crisis tras casi siete años de dificultades.

Ya es oficial. La crisis de la zona euro es, hoy por hoy, comparable a la Gran Depresión que sufrió EEUU en los años 30, desde el punto de vista estadístico que ofrece el PIB.

Tras casi seis años y medio de graves dificultades, el PIB real de la zona euro todavía sigue siendo un 1,9% inferior al registrado en 2007, justo antes de comenzar la denominada Gran Recesión, según los últimos datos publicados por Eurostat, correspondientes al segundo trimestre.

La desaceleración que está sufriendo Europa en 2014 impedirá que la zona euro alcance el nivel precrisis de inmediato, y, en este sentido, la cuestión es que la economía de EEUU tardó siete años en recuperar el tamaño registrado en 1929, cuando aconteció el fatídico crack bursátil.

Dicho de otro modo, EEUU tuvo que esperar hasta 1937 para que su PIB recuperara el nivel precrisis de 1929, mientras que, si nada cambia, la zona euro deberá aguardar también otros siete años, hasta finales de 2014 o ya entrado 2015, para regresar al tamaño alcanzado a finales de 2007, siempre y cuando no entre de nuevo en recesión.

Pese a ello, cabe recordar que dentro de la Gran Depresión se pueden distinguir tres fases diferentes, según el prestigioso economista estadounidenses Robert Higgs:

1. La Gran Contracción (1929-1933): período en el que se hundió la bolsa y la inversión privada cayó más de un 80%, con el consiguiente desplome del PIB y un sustancial aumento del paro.

2. La Gran Duración (1933-1945): con Roosevelt ya como presidente, nace el New Deal, paradigma de las políticas keynesianas, con fuerte aumento del gasto público e intenso intervencionismo económico. El PIB aumentó durante este período a base de ingentes inversiones públicas hasta recuperar los niveles precrisis en 1937. Pero lo que muchos economistas olvidan es que se trató de un breve espejismo, ya que EEUU entró de nuevo en recesión en 1938. Como consecuencia, el PIB volvió a retroceder y el paro se mantuvo en cifras de dos dígitos hasta la entrada de EEUU en la Segunda Guerra Mundial, en 1941.

3. La Gran Escapada (tras la Segunda Guerra): a diferencia de lo que defienden muchos, Higgs explica que la entrada de EEUU en la guerra no acabó con la Gran Depresión, sino que prolongó su agonía. El enorme gasto de guerra y el reclutamiento obligatorio de tropas desvirtuó por completo las estadística de PIB y empleo, pero, en realidad, la guerra genera la misma prosperidad que un terremoto o cualquier otro escenario apocalíptico. Es decir, ninguna. La guerra consumió mucho capital en lugar de propiciar su acumulación, con la consiguiente reducción del nivel de vida de los estadounidenses, más allá del mero crecimiento estadístico del PIB.

Por ello, la auténtica recuperación de EEUU se produjo a pesar de la guerra, no gracias a ella, y fue fruto del progresivo desmantelamiento regulatorio y la reducción del gasto público, desmontando así los principales ejes del New Deal, con el consiguiente renacimiento de la libertad económica (austeridad y reformas liberalizadoras).

La economía estadounidense estuvo atascada en la Gran Depresión hasta 1946, momento en el que se empezaron a revertir las perjudiciales políticas keynesianas de los 15 años previos. De ahí, que el New Deal no propiciara una recuperación sólida y sostenible en los años 30.

Nula austeridad en la zona euro

Así pues, y a la visita de lo acontecido entonces, cabría preguntarse si la presente recuperación de la zona euro es firme o no. La crisis de la moneda única presenta sus propias características, y en ella cabe distinguir claramente entre la fortaleza de los países del norte y la debilidad del sur, con graves problemas financieros, escasa competitividad y fuertes desequilibrios presupuestarios.

El siguiente gráfico lo refleja con claridad: mientras que el PIB de Alemania, adalid de la austeridad y las reformas, se sitúa muy por encima de los niveles precrisis, tan sólo superado por EEUU -que está reduciendo de forma sustancial el déficit público, pese a todo-, España e Italia, reticentes a realizar ajustes y liberalizar sus economías, se sitúan muy por debajo.

Fuente: Wonkblog, The Washington Post

Lo mismo sucede con la zona euro, cuyo PIB real es un 1,9% inferior al registrado en 2007. Pero, ¿ha habido austeridad en la zona euro? Los datos agregados señalan todo lo contrario:

1. El gasto público roza el 50% del PIB frente al 46% de 2007.

2. La presión fiscal también ha aumentado durante la crisis, del 45,3% al 46,8% en los últimos seis años.

3. El déficit ha subido del 0,7% al 3% del PIB, el máximo permitido por Maastricht.

4. Y la deuda pública en la zona euro sigue marcando récord tras récord, superando ampliamente el umbral del 90% frente al límite del 60% que marcan las reglas comunitarias.

La tragedia de Grecia

Grecia es, sin duda, el país que mejor ejemplifica la gravedad y profundidad de la crisis europea. La economía helena bajó un 0,2% en el segundo trimestre, acumulando 24 trimestres consecutivos de caídas, lo que equivale a seis años de recesión.

En la actualidad, sufre la mayor tasa de paro de la UE, con un 27%, y el conjunto de su economía ha sufrido un desplome del 33% desde el nivel más alto alcanzado antes de estallar la crisis, superando incluso el hundimiento del 27% que experimentó EEUU entre 1929 y 1933, durante la primera fase de la Gran Depresión -la más dura-.

Evolución del PIb de Grecia

Y, al contrario de lo que se suele aducir, Grecia no es ejemplo ni de austeridad pública ni de reformas liberalizadoras, según constatan los informes oficiales de las instituciones europeas. A pesar de los rescates y las quitas aplicadas por la troika, el Gobierno heleno no hizo nada hasta 2012, y tan sólo entonces empezó a reducir mínimamente su insostenible sector público.

Pese a todo, Grecia registró un déficit del 12,7% del PIB en 2013, su gasto público superó el 58% frente al 47,5% de 2007, y su deuda ronda el 175% del PIB frente al 107% de antes de la crisis, después incluso de las quitas aplicadas.

Justo lo contrario de lo que sucede en los países bálticos, los únicos que han aplicado la receta de la austeridad pública y las reformas estructurales y que, desde 2011, lideran el crecimiento y la creación de empleo en el seno de la zona euro.

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