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Sánchez regresa al 'zapaterismo económico': gasto, deuda, empleo público y más impuestos

Los indicadores económicos del gobierno socialista de Pedro Sánchez apuntan una evolución similar al de la época de Rodríguez Zapatero.

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Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero | EFE

Entre los años 2007 y 2008, la doctrina económica seguida por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero condujo a España a una situación de extrema gravedad. Nuestro país duplicó sus niveles de deuda, triplicó sus índices de paro y se situó al borde de la bancarrota, al hilo de una profunda recesión que afectó duramente a millones de hogares.

Las características centrales de aquel modelo económico fueron el aumento del gasto, el crecimiento de la deuda, el ensanchamiento de las plantillas de empleados públicos y la revisión al alza de los impuestos. Lamentablemente, parece que dicho patrón vuelve a repetirse en la actualidad, puesto que los indicadores económicos del primer semestre del gobierno socialista de Pedro Sánchez apuntan una evolución similar en los indicadores comentados.

Más gasto

Según los datos del FMI, el gasto público en 2007 ascendía a 421.813 millones de euros. En 2011, último año de gobierno de Rodríguez Zapatero, esta rúbrica había subido hasta los 490.592 millones de euros. Un fuerte aumento que fue rectificado en los años siguientes, bajo la Administración de Mariano Rajoy. Entre 2012 y 2017, el Ejecutivo popular aminoró el gasto público hasta los 477.332 millones de euros. En porcentaje del PIB, Zapatero engordó el peso del Estado del 39% registrado en 2007 al 45,8% medido en 2011. A lo largo de la Era Rajoy, dicho indicador descendió hasta el 41% del PIB.

Pero esa rectificación del zapaterismo en lo tocante al gasto se ha empezado a revertir bajo gobierno de Pedro Sánchez. Como explicó este diario, el último boletín de crecimiento del Instituto Nacional de Estadística pone de manifiesto que, en términos interanuales, el consumo final de las Administraciones Públicas subió un 30% entre julio y septiembre y se multiplicó por cuatro entre octubre y diciembre. Así, el primer semestre de Pedro Sánchez estuvo marcado por un hondo repunte del gasto del Estado.

La deuda también subía con fuerza en los años de ZP. Si en 2007 cerró en 383.798 millones de euros, en 2017 ya alcanzaba los 743.530 millones de euros. En términos porcentuales, este indicador saltó del 35,5% al 69,5% del PIB, tal y como reflejan los datos del FMI. Bajo gobierno de Mariano Rajoy, el ritmo de crecimiento de la deuda fue menor, si bien las obligaciones del Tesoro mantuvieron su patrón alcista, hasta llegar en 2017 a 1.144.629 millones de euros. En términos de PIB, esto supone un 98,3%, si bien el pico se alcanzó en 2014, cuando el curso cerró en niveles del 100,4%.

Más deuda

En el plano económico, una de las primeras decisiones del gobierno de Pedro Sánchez fue la de subir los objetivos de déficit para 2018, 2019, 2020 y 2021. Los nuevos umbrales fijados por Moncloa suponen un mayor margen de endeudamiento. A mediados de 2018, este diario advertía que el aumento del pasivo estatal planteado por Sánchez supone 23.400 millones de euros o, lo que es lo mismo, 1.230 euros por cada trabajador ocupado.

De modo que Pedro Sánchez emula también la escalada del endeudamiento público observada bajo el zapaterismo. Eso sí: el agujero de las cuentas del Estado podría ser aún mayor, en línea con estimaciones como la de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, que anticipa una desviación presupuestaria de hasta 11.000 millones en los Presupuestos Generales para 2019.

Más empleo público

En el empleo público volvemos a encontrar también los mismos patrones observados en los años de gobierno de Zapatero. Entre 2007 y 2011, los datos del Instituto Nacional de Estadística el ex mandatario socialista elevó los niveles de empleo público de 2,9 a 3,3 millones de personas. En términos porcentuales, el número de trabajadores ocupados por el Estado pasaron del 17,5% al 21,3% del total de personas con empleo.

Este crecimiento fue parcialmente rectificado en los años de gobierno de Mariano Rajoy, puesto que el total de empleados públicos cayó hasta los 3 millones de ocupados en 2017, lo que suponía el 19,3% de la masa total de contratados. No obstante, esta moderada contención choca con el fuerte aumento del empleo público que se está dando en España desde que gobierna Pedro Sánchez. Así, entre septiembre y diciembre de 2018, la plantilla de empleados dependientes del Estado experimentó el mayor aumento de la historia para un cuarto trimestre, con 43.000 nuevos efectivos.

Más impuestos

El gobierno de Rodríguez Zapatero apostó por diferentes subidas de impuestos como respuesta fiscal a la crisis que sufría España. A partir de 2007-2008, su gabinete aumentó el IRPF, recuperó el Impuesto de Patrimonio, aumentó el IVA, reforzó los impuestos especiales y eliminó deducciones contenidas en el Impuesto de Sociedades. Mariano Rajoy emuló en un primer momento esta estrategia y llegó a aprobar más de 40 subidas impositivas. La política fiscal cambió de signo en 2015 y empezó a explorar otros caminos, con la rebaja del IRPF y del Impuesto de Sociedades.

Resulta llamativo comprobar que España recaudó más con menos impuestos a los trabajadores y las empresas. En los años de menor presión fiscal de la Era Rajoy, los ingresos crecían al 4% sin necesidad de aprobar aumentos impositivos. Sin embargo, la llegada al poder de Pedro Sánchez supone un giro de 180 grados y marca el regreso a la obsesión socialista por subir impuestos. Nada más llegar al poder, el Ejecutivo puso encima de la mesa ocho aumentos fiscales cuyo coste ronda los 700 euros por ciudadano. Sin embargo, el crecimiento del gasto incluido en los Presupuestos para 2019 eleva los desembolsos en 1.200 euros por trabajador, de modo que la brecha entre ingresos y gastos generará más deuda y, en el medio y largo plazo, supondrá nuevas subidas de impuestos.

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