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La comunista y el técnico: Díaz y Escrivá toman sus carteras rendidos al pacto PSOE-Podemos

Díaz se aferra a los sindicatos y Escrivá al IPC para abordar los retos del empleo y las pensiones.

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Díaz se aferra a los sindicatos y Escrivá al IPC para abordar los retos del empleo y las pensiones.
Valerio, Díaz y Escrivá, este lunes | EFE

Máxima expectación en la sede del Ministerio de Trabajo para ver a Yolanda Díaz y José Luis Escrivá recibir sus nuevas carteras como ministros. En una sala atestada de políticos, familiares, sindicalistas, periodistas y… algún que otro empresario, todo han sido felicitaciones para los recién llegados a un ministerio que, tras el pacto PSOE-Podemos, ha quedado dividido en dos. Por un lado estará Trabajo, con Yolanda Díaz al frente, y por el otro, Seguridad Social, con José Luis Escrivá.

Separar estas dos carteras para darle la de Trabajo a Podemos ha sido la estrategia con la que Pedro Sánchez se ha garantizado el control de las pensiones –y los titulares– mientras le otorgaba más poder al partido de Pablo Iglesias. El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social fue uno de los departamentos que la formación morada solicitó a los socialistas en las pasadas negociaciones del verano. El PSOE se negó a otorgarles este ministerio de gran peso económico, pero tras los resultados de las elecciones, los de Sánchez tuvieron que cambiar de idea si querían quedarse en la Moncloa.

La comunista gallega Yolanda Díaz sonaba desde hace meses para llevar las riendas del Ministerio de Trabajo en sustitución de Magdalena Valerio, y así ha sido. La sorpresa la ha dado el PSOE al elegir para dirigir la Seguridad Social al presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), José Luis Escrivá, y no a Valerio, que se ha marchado con un ramo de flores y abierta a la tarea que le tenga encomendada Sánchez. Valerio es diputada por Guadalajara y secretaria de la Ejecutiva del Pacto de Toledo.

Emoción, aplausos y dedicatorias sindicales

La socialista ha sido la encargada de hacer el traspaso de carteras, y lo ha hecho, manifiestamente emocionada. Entre los aplausos del auditorio, Valerio ha leído el discurso que llevaba escrito para ceñirse al papel, porque "una vez que tomo la palabra no me la quita ni Dios", ha bromeado. La ministra saliente se ha deshecho en elogios hacia los funcionarios del Ministerio de Trabajo y hacia sus sucesores, sobre todo, hacia la de Podemos, Yolanda Díaz, que le ha correspondido asegurando que es su "ministra favorita" de la que ha aprendido mucho.

Mientras el discurso de Magdalena Valerio ha sido más blanco, el turno de palabra de Yolanda Díaz ha tenido un destacado carácter sindical. La comunista militante de Esquerda Unida (EU) y del PCE ha asegurado que "el diálogo social va a ser la base" de su nuevo cargo. Por primera vez desde 1936, no llegaban al Gobierno políticos abiertamente comunistas, por lo que no es de extrañar que el Partido Comunista de España (PCE) celebre eufórico tanto su nombramiento como el de Alberto Garzón en el Ministerio de Consumo. "Por segunda vez en la historia, el PCE estará en el Consejo de Ministros de España en un Gobierno de Coalición", aplaudía en sus redes sociales el secretario del PCE, Enrique Santiago, la semana pasada.

En el turno de palabra de la ministra no han faltado tampoco las dedicatorias a su padre, Suso Díaz, exsecretario de CCOO en Galicia y presente en el acto, de quien ha destacado que "él y su generación son un símbolo de lucha y de dignidad". La gallega ha avisado de que llega al cargo "con fuerza y con la fuerza de la calle",

Por eso, a Díaz, que ha estado en contacto con el movimiento sindical desde su infancia, no le temblará el pulso a la hora de hacer todo lo posible para fulminar de un plumazo la reforma laboral de 2012, que implicará, entre otros efectos, otorgarle más poder a los sindicatos y aumentar el coste del despido. En su acuerdo, PSOE y Podemos han pactado derogar la totalidad de la norma, sin el famoso matiz de "los aspectos más lesivos", que defendían los socialistas en el pasado.

Hasta la propia ministra de Economía, Nadia Calviño, había asegurado en alguna ocasión que no veía "productivo" derogar la totalidad de una norma que ha favorecido la creación de casi tres millones de empleos. Pero con Yolanda Díaz, los de Podemos parece que le han ganado la primera batalla a Calviño, que también ha estado presente en el acto. "Un trabajo decente frente a la precariedad; protección social, frente al paro y salarios que permitan vivir con dignidad" han sido algunas de las promesas de la gallega.

Escrivá 'compra' las propuestas de izquierdas

También ha sido llamativo el turno de José Luis Escrivá, que aunque se trata del perfil técnico con el que el PSOE ha querido trasmitir tranquilidad a los mercados y a Bruselas, el expresidente de la Airef se ha ceñido a lo pactado entre PSOE y Podemos en materia de pensiones. El nuevo ministro de Seguridad Social ha defendido ligar las pensiones al IPC, como han pactado ambas formaciones, a diferencia de otras alternativas como el Factor de sostenibilidad (vincular las pensiones a la esperanza de vida) y el índice de revalorización (vincular las pensiones al crecimiento de la economía) aprobadas por el PP.

Sobre las opciones que hay encima de la mesa para abordar la reforma del sistema público de pensiones, Escrivá ha considerado que "los trabajos del Pacto de Toledo, que hace un año estuvieron muy cerca de culminar en un acuerdo, son un excelente punto de partida" y ha prometido "certidumbre" a los jubilados.

Por tanto, Escrivá va a tener por delante una dura tarea si pretende "cerrar de forma rápida y efectiva el déficit de la Seguridad Social" con una reforma "creíble y sostenible económicamente", como ha prometido en su discurso. Pasar el déficit de la Seguridad Social al Estado sería una de las opciones que planteó el técnico estando en la Airef, así como aumentar la edad de jubilación. Esta última será una medida difícil de plantear desde su ministerio, ya que se encontraría con el rechazo de los miembros de su partido.

En la línea de su nuevo cargo, Escrivá también le ha dado un protagonismo importante a sindicatos y patronal en su discurso, así como al ámbito social, con referencias a la "inclusión", la "desigualdad" y "a los colectivos más desfavorecidos". Además, Escrivá ha celebrado que su ministerio asuma el presupuesto del ingreso mínimo vital que quieren implantar PSOE y Podemos, que "debe ser una herramienta eficaz de inclusión".

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