Menú

¿Cómo puede levantarse el confinamiento? Datos para 'reabrir España' paso a paso

Desde KPMG estiman que la economía española solo está operando al 57% de su capacidad durante el estado de alarma.

0
Desde KPMG estiman que la economía española solo está operando al 57% de su capacidad durante el estado de alarma.
Dos agentes de Policía Municipal vigilan en Gran Vía-Alcalá, en Madrid | EFE

Las cifras de contagiados por coronavirus están ralentizado su crecimiento y el número de fallecidos ha registrado ya algunos días a la baja. Estas cifras confirman que, tal y como apuntó Libre Mercado, el mes de abril era clave para observar un punto de inflexión en la evolución de la pandemia, punto previo para plantear un eventual levantamiento de las medidas de confinamiento.

Lo primero que debemos saber para empezar a hablar de reabrir España es qué impacto real ha tenido el "encierro" decretado a mediados de marzo. Los datos que maneja Google apuntan a que la asistencia presencial a los puestos de trabajo se ha desplomado un 64%, mientras que el tránsito en las estaciones de transporte o las paradas de bus se ha reducido un 88%. De hecho, aunque los supermercados y las farmacias están abiertos, la concurrencia observada en dichos establecimientos es hoy un 76% más baja, si bien el volumen de las compras realizadas es mucho mayor.

¿Qué impacto tiene todo esto en la producción económica? Desde KPMG estiman que la economía española solo está operando al 57% de su capacidad durante el estado de alarma, con sectores que apenas alcanzan el 30% de su producción habitual. Esta situación prefigura una fuerte caída del PIB que será mayor conforme más largo sea el confinamiento: 5-6% si hablamos de dos meses de paro, 9-10% si se trata de un trimestre perdido, etc.

1-kpmg-coronavirus.png

De modo que, habida cuenta de la mejora progresiva en los indicadores de referencia (infectados, hospitalizados, ingresos UCI y fallecidos), parece sensato empezar a preguntarse cómo se puede articular el levantamiento del confinamiento. De hecho, autoridades madrileñas consultadas por Libre Mercado apuntan que la fecha de referencia que manejan ronda el 15 de mayo. Sin embargo, la decisión última corresponde al gobierno de España, que de momento solo se ha limitado a anunciar que está en sus planes prolongar el Estado de Alarma durante todo el mes de abril.

Así las cosas, corresponde a la sociedad civil exigir un plan progresivo para reabrir España. En esa línea va el manifiesto contra el confinamiento que han suscrito autores como Juan José R. Calaza, Andrés Fernández Díaz, Joaquín Leguina o Guillermo de la Dehesa. También se ha pronunciado en la misma dirección Domingo Soriano, quien reclamó el pasado fin de semana un debate sobre el colapso económico que enfrentará nuestro país en caso de que el confinamiento se enquiste.

Para prefigurar cómo podría ser el levantamiento del encierro, la consultora Deloitte ha presentado un gráfico que analiza cuál podría ser el ritmo de reapertura y recuperación de los sectores. Bajo el escenario que prefigura el equipo de análisis de la multinacional, las medidas de aislamiento y restricciones son generalizadas hasta mediados de mayo, tras lo que se produce una transición entre junio y julio que permite recuperar cierta libertad y normalidad en los meses de agosto o septiembre. Eso sí: las fronteras estarían cerradas hasta final de año y la producción de los diversos sectores económicos solo se recuperaría a lo largo de 2021.

2-deloitte-coronavirus.png

Pero, además de tomar como referencia el escenario sectorial, el proceso encaminado a reabrir España gira también en torno a otro tipo de criterios. Por un lado está el geográfico: en las ciudades y provincias donde hay menos casos de COVID-19, cabe plantear una normalización más rápida. Por otro lado está la edad: los mayores de 60 y, especialmente, de 70 años son un grupo de riesgo, de modo que en su caso puede ser recomendable extender las medidas de aislamiento para dicho colectivo y rebajar el confinamiento para el resto.

En paralelo, sería necesaria una estrategia de seguridad que abarque dos frentes. El primero es el de la información. Ahora mismo, el número real de contagiados sigue siendo una incógnita, de modo que es urgente aplicar el modelo coreano que avanzó Libre Mercado y que consiste en lanzar una estrategia de exámenes masivos con la que poder hacer un seguimiento inteligente de la situación. El segundo es el del material sanitario. Lejos de suprimir la libertad de empresa y de mercado, el gobierno debe fomentar la producción de mascarillas o guantes anunciando que comprará todos los que le suministren las empresas españolas que decidan volcarse en dicha tarea, ofreciendo además ventajas fiscales a quienes acepten el reto y fabriquen dichos materiales dentro de los precios y estándares establecidos.

Dando estos pasos, España puede empezar a recuperar la normalidad y pasar de la Fase I (confinamiento y prevención) a la Fase II (recuperación sanitaria y económica). Impulsar este debate es fundamental, puesto que el gobierno sigue instalado en la Fase I y no parece tener claro cómo dar un salto a la Fase II. Cuanto más se retrase esta conversación, mayores serán las pérdidas económicas y más larga será la salida de la emergencia sanitaria.

En Libre Mercado

    Servicios