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Los ERTE también restan días de vacaciones

Son muchos los trabajadores que no saben con certeza cómo les afecta estar inmersos en un ERTE.

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Son muchos los trabajadores que no saben con certeza cómo les afecta estar inmersos en un ERTE.
Playa de San Sebastián | EFE

Con la crisis ocasionada por la expansión de la pandemia, el Gobierno decidió aprobar el estado de alarma el 14 de marzo. Tras esta declaración, muchos negocios se vieron obligados a echar el cierre de forma temporal hasta que la crisis sanitaria pudiera solventarse. Precisamente, para no caer en despidos masivos entró en juego la figura del Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). En total, casi 4 millones de trabajadores se han visto involucrados en esta situación y, de hecho, muchos siguen todavía en ella.

Al ser una figura desconocida, aunque existente, son muchos los trabajadores que no saben con certeza cómo les afecta realmente haber estado o estar inmersos en un ERTE. Por ello, cabe señalar que el periodo vacacional puede verse reducido de forma significativa si la empresa para la que se trabaja ha decidido recurrir a esta figura.

En el caso de haber estado o estar en un ERTE de suspensión de contrato, se deben restar días acumulados por cada mes trabajado que no se ha empleado. Lo más común es que se resten de las vacaciones 2,5 días por mes. De esta manera, si un trabajador ha estado en esta situación durante tres meses tiene que descontar 7,5 días a los 30 días que le pertenecen anualmente.

Más complicado es el caso de haber estado en un ERTE con reducción de jornada, al que se han acogido muchas compañías. En este caso, los días de vacaciones no se verán afectados, pero sí su nómina. Las retribuciones por las vacaciones son proporcionales a las horas trabajadas. Esto supone que, si un empleado en esta situación cobraría 1.000 euros brutos al mes, en el periodo de vacaciones ganaría 916,3 euros, según informa El Economista.

También afecta a la declaración de la renta

Al haber entrado en ERTE, un empleado pasa a tener dos pagadores, en el caso de que el segundo supere los 1.500 euros anuales y que en el total sumen más de 14.000 euros. El resto de los contribuyentes, con un sólo pagador, no están obligados a declarar si no ganan más de 22.000 euros. Por tanto, si solo han estado unos días en ERTE, la cuantía que les ha abonado el SEPE es inferior a los 1.500 euros y ganan menos de 22.000 euros de ingresos, no tendrán que declarar.

Para poner sobre la mesa la magnitud de la factura para el contribuyente, el REAF ha elaborado un simulacro teniendo en cuenta diferentes niveles de renta para un soltero sin hijos, así como el sueldo medio de nuestro país en 2017: 23.646 euros, tal y como ha adelantado ABC. Si una persona con este salario estuvo en ERTE de marzo a junio, la cuantía que tendrá que pagar al fisco en la declaración de la renta del año que viene será de 1.322 euros.

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