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El empleo de los países nórdicos resiste al coronavirus mientras el mercado laboral español se desangra

En estos países no existe el salario mínimo y las condiciones laborales se negocian mediante convenios colectivos descentralizados.

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En estos países no existe el salario mínimo y las condiciones laborales se negocian mediante convenios colectivos descentralizados.
El sistema laboral nórdico se sitúa entre los más eficientes del mundo. | Alamy

La pandemia de coronavirus ha trastocado los mercados laborales del mundo entero. Las cuarentenas y la reducción de la actividad económica han llevado a países como España a disparar sus tasas de desempleo, aún después de adoptarse mecanismos de flexibilidad como los ERTE.

Sin embargo, los países nórdicos han vuelto a destacar en el panorama internacional al lograr contener el desempleo en niveles manejables. En concreto, la tasa de paro en el mes de septiembre fue del 6,1% en Dinamarca, 8,4% en Finlandia, 5,6% en Islandia, 5,3% en Noruega y 9% en Suecia, contrastando así con la registrada en España, del 16,5%.

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Evolución del desempleo (elblogdedaniel.com)

Los nórdicos prescinden del salario mínimo

El relativo buen desempeño de estos países no es fruto de la casualidad, sino que responde a una serie de peculiaridades que diferencian el mercado laboral nórdico del de otras naciones como España.

Para empezar, los principales mecanismos de regulación estatal del empleo ni si quiera existen en los países nórdicos: no tienen ni salario mínimo ni indemnizaciones por despido fijadas por ley.

En el primer caso, destaca la respuesta tajante de los tres países nórdicos pertenecientes a la UE a la propuesta de la Comisión Europea de imponer un salario mínimo europeo, siendo fuertemente rechazada por estos países, como ya explicó Libre Mercado. En este sentido, el presidente del principal sindicato sueco calificó la idea de "estupidez", y destacó que se ponía en riesgo "el único modelo salarial que funciona en Europa".

En cuanto a las indemnizaciones, mientras que España contempla para el despido por causas objetivas una compensación de 20 días por año trabajado, en Dinamarca, Finlandia, Suecia, Islandia y Noruega las indemnizaciones por despido no están fijadas por ley. En el caso de despido improcedente, en España se pagan 33 días por año trabajado (o 45 días antes de la reforma laboral), mientras que, en los países nórdicos, si bien sí se contemplan indemnizaciones mínimas, estas son bastante menos generosas que en España.

Una vez conocidas estas particularidades, podría pensarse que en los países nórdicos existe una total desprotección a los trabajadores, y que las reducidas tasas de desempleo se mantienen a costa de unas condiciones laborales indignas, y salarios precarios. Sin embargo, por sorprendente que pueda parecer, ocurre todo lo contrario. Por poner algunos ejemplos, el salario medio mensual en Suecia es superior a los 3.600 euros, en Finlandia, de 3.700 y en Noruega, de 5.200. Recordemos que en España es de apenas 2.300 euros. En cuanto a la temporalidad, las tasas son del 15,6%, 16,2% y 8,4%, respectivamente para los países mencionados, tomando datos de 2018; mientras que en España se situaba en el 26,9%.

Fiarlo todo a la negociación colectiva

La clave de este buen funcionamiento del mercado laboral nórdico pese a la ausencia de regulaciones estatales relativas a salarios e indemnizaciones reside en los convenios colectivos. Se trata de un sistema que llevan aplicando con éxito más de un siglo, y en el que los sindicatos, en representación de los trabajadores, negocian las condiciones de trabajo junto con las empresas. Por lo general, estos acuerdos se establecen de manera descentralizada, de forma que los términos acordados se adaptan de manera eficiente a las características específicas de cada empresa y a la idiosincrasia de cada territorio, si bien es cierto que varios de estos países, como Finlandia, incluyen también algunos convenios universales para sectores enteros del país.

En definitiva, no se trata de un sistema puramente de mercado libre, como al que se asemejaría el modelo suizo, pero sí uno mucho más descentralizado y liberalizado que el de países como España o Francia. Esto lleva a los nórdicos a posicionar su mercado laboral entre los más eficientes del mundo, como puede observarse en la siguiente tabla que recoge datos del informe de Competitividad Global del World Economic Forum:

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Ranking de eficiencia del mercado laboral (World Economic Forum)

Además, no podemos olvidar que la calidad del mercado laboral en un país está interrelacionada con otros muchos factores que condicionan el dinamismo económico y las oportunidades que tienen los ciudadanos para progresar, como es el nivel de libertad económica. En este sentido, cabe destacar que las naciones nórdicas se posicionan en muy buen lugar en el índice elaborado por Heritage Foundation, que mide elementos como la protección de la propiedad privada, la libertad empresarial o la carga impositiva. Dinamarca se sitúa en el puesto 7, Islandia en el 13, Finlandia en el 20, Suecia en el 22 y Noruega en el 28. Para encontrar a España, debemos descender hasta el puesto 58, mientras que Francia se sitúa en la posición 64 de países con mayor libertad económica.

Por todos los motivos expuestos, podemos afirmar que el mercado laboral de los países nórdicos reúne muchos de los factores necesarios para proveer a sus ciudadanos unas buenas condiciones de vida. Esto no significa que su sistema sea el más perfecto posible, ni que sea necesariamente el que debamos replicar en España. Lo que sí nos demuestra es que las medidas que nos venden desde la clase política para solucionar el problema del empleo, como subir el salario mínimo o blindar los contratos con elevadas indemnizaciones, no son la panacea. Los nórdicos nos muestran cómo todas estas políticas son prescindibles, y nos guían en el camino hacia un sistema más libre y descentralizado.

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