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¿Cómo afecta a la economía europea el repunte de la inflación?

La evolución de la vacuna puede ser un factor clave para la actividad económica. El repunte inflacionario no sólo se está viviendo en Europa.

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La evolución de la vacuna puede ser un factor clave para la actividad económica. El repunte inflacionario no sólo se está viviendo en Europa.
Los expertos esperan que la inflación se mantenga cerca del 2% durante 2021. | Pexels

La inflación es el enemigo número uno de la renta fija. Sin embargo, tras una época en la que se mantenía en niveles anormalmente bajos, incluso con riesgo de deflación, la tasa ha comenzado a ascender desde el mes de enero de 2021.

En los últimos años ha preocupado más la caída de la inflación que un repunte de la misma. No obstante, el dato del IPC en la eurozona hizo poner un ojo en este indicador económico: el alza fue de nada menos que 1,2 puntos. Situándose en una tasa interanual del 0,9%. Los expertos esperan nuevos crecimientos en los próximos meses y se mantenga en cotas cercanas al 2% durante 2021.

Por otra parte, la inflación subyacente, aquella que no tiene en cuenta los elementos más volátiles (como la energía y los alimentos no elaborados), saltó del 0,2% al 1,4%; una cota que no se veía desde 2015. Por lo que podemos deducir que el repunte de la inflación está causado por elementos más estables y puede que haya venido para quedarse.

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Causas del repunte de la inflación en Europa

La pandemia del coronavirus ha sido un cisne negro de efectos hasta ahora desconocidos. Por una parte, el consumo se frenó y los precios del combustible cayeron en picado. Sin embargo, la actividad productiva también sufrió un fuerte parón y, debido a una menor oferta, puede darse un encarecimiento de los precios.

De hecho, tras la gran caída que vivieron los mercados financieros en febrero y marzo de 2020, cuando estalló la crisis sanitaria, las materias primas han ido fluctuando al alza. El petróleo WTI cotiza en torno a los 64 dólares el barril (cotas previas a la crisis sanitaria).

Si a todo esto le sumamos los grandes estímulos fiscales y monetarios impulsados por el banco central y los propios gobiernos, con fines de mantener el consumo y evitar que se produzca un colapso, el cóctel está servido. Uno de los factores claves para el aumento de inflación en Europa, como exponen los analistas, viene de la mano de la anulación temporal de la reducción del IVA en Alemania.

En todo caso, hay un elemento más que propicia la recuperación económica en buena parte del mundo y, por lo tanto, la subida de los precios: el efecto de la vacunación contra la covid – 19. La evolución de la vacuna puede ser un factor clave para la actividad económica. El repunte inflacionario no sólo se está viviendo en Europa.

¿Cómo afecta a la economía europea?

Aunque todavía el dato no se encuentra consolidado y se encuentra lejos de los objetivos de política monetaria del Banco Central Europeo (una tasa interanual cercana al 2%), los inversores comienzan a prepararse y los mercados financieros pueden sufrir cambios.

Una mayor inflación supone que no será necesario inundar los mercados de liquidez por parte del Banco Central Europeo (BCE). Al contrario, estas medidas contribuirían a que la tasa inflacionaria se descontrole y pueden llegar a ser contraproducentes.

Con lo cual, ante un escenario en el que la economía europea no evolucione favorablemente, es posible que la recuperación será más lenta de lo previsto. Esto se debe a que las autoridades monetarias se quedan sin su principal arma para luchar contra la crisis.

Si tomamos como ejemplo la anterior crisis económica (la que abarca desde 2008 hasta 2012), la ausencia de inflación fue una de las claves que ayudaron a la recuperación, puesto que permitió a las autoridades monetarias a realizar programas de compras e inyectar dinero en la economía.

Ante un alza en el índice de precios, el Banco Central Europeo se encuentra en una encrucijada. A pesar de que es posible que la economía comience a vivir una recuperación y no sean necesarias las inyecciones de liquidez tan agresivas si la vacuna contra la covid-19 evoluciona favorablemente.

En cuanto a los mercados, están comenzando a descontar un recorte en las políticas monetarias expansivas (es decir, menos estímulos monetarios) y comienzan a tomar posiciones. La preocupación por un repunte inflacionario lleva a los inversores a vender bonos y empujar al alza su rentabilidad (la renta fija funciona así, cuando cae el precio de un bono, sube su rentabilidad).

Por otra parte, un entorno de mayor inflación puede ser beneficioso para los mercados de renta variable, puesto que pueden verse incrementados los beneficios. Las acciones son menos sensibles a las alzas en los precios.

En lo referente a las divisas, una mayor inflación deprecia su valor. Esto se debe a que su poder de compra es inferior. Quizá esto sea una buena noticia para la economía europea, puesto que un euro más débil favorece a las exportaciones y mejoraría los beneficios empresariales. El euro, que venía marcando una tendencia alcista de mayo de 2020, se ha llegado a depreciar más de un 3%.

En síntesis, el repunte inflacionario, aunque no hay datos concluyentes, puede ser un primer síntoma del comienzo de la recuperación en la economía europea.

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