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José María Rotellar

Libertad o comunismo (II): los impuestos

Está en riesgo esta política de impuestos bajos y prosperidad, porque si gobierna la izquierda acabará con ella. No hay más que recordar el acuerdo del PSOE con ERC para homogeneizar los impuestos regionales o estatales

Está en riesgo esta política de impuestos bajos y prosperidad, porque si gobierna la izquierda acabará con ella. No hay más que recordar el acuerdo del PSOE con ERC para homogeneizar los impuestos regionales o estatales
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias | LD

Madrid tiene muchas facetas por la que se la distingue: la calidez con la que sus ciudadanos acogen a todo el que llega a Madrid; su riqueza monumental y su importancia en los acontecimientos históricos a lo largo de los siglos; una buena gastronomía y una variedad perfecta de lugares para visitar y disfrutar de ellos; y la mejor asistencia sanitaria de España y una de las mejores de Europa, un transporte de vanguardia y una escuela pública bilingüe en inglés.

Unido a todo ello, se encuentra su política económica, que se basa en una gran libertad y lo que se ha convertido en la seña identidad de la misma: una política continuada en el tiempo de rebaja de impuestos para todos los contribuyentes, que han hecho que Madrid sea la región española donde menos impuestos se paga, pese a que las regiones forales tienen más competencias para poder bajar más, si quieren, los impuestos.

Ahora, está en riesgo está política de impuestos bajos y prosperidad, porque si gobierna la izquierda acabará con ella. No hay más que recordar el acuerdo del PSOE con ERC para homogeneizar los impuestos regionales o estatales cedidos a las CCAA, que encierra obligar a Madrid a subir los impuestos. Eso es lo que sucederá si gobierna la izquierda: Gabilondo ha dicho ahora que no va a subir impuestos si gobierna en lo que será esta legislatura corta de dos años tras las elecciones del cuatro de mayo, al tiempo que ha dicho que no gobernará con Iglesias, porque no estaría tranquilo. ¿Podemos creerlo? Me temo que no.

El PSOE lleva en su programa subir impuestos, y no va a esperar dos años para hacerlo si gobierna antes, aparte de que su intención desde el Gobierno de la nación es obligar a Madrid a que los incremente. Por otra parte, Iglesias -y Más Madrid, incluso Ciudadanos, pues no olvidemos cómo Aguado quería eliminar las bonificaciones en Sucesiones hace años- querrá subir los impuestos, y para que gobierne Gabilondo ha de hacerlo con los votos de todos ellos. Por mucho que diga que no gobernará con Iglesias, ya no es creíble después de que Sánchez prometiese que no pactaría con Podemos, porque le quitaba el sueño, para cuarenta y ocho horas después de las elecciones generales de noviembre de 2019 pactar con Iglesias. Todo hace pensar que Gabilondo haría igual. Por tanto, si gobierna la izquierda se perdería esa mayor libertad tributaria. No sólo no bajarían más los impuestos, como ha prometido Ayuso y como también apoya Vox, sino que subirían. Es decir, una vez más, nos encontramos en la disyuntiva de elegir si la política económica a aplicar es la de la libertad o si es la basada y apoyada en la doctrina comunista y socialista.

Por tanto, hay que recordar qué historia es la historia tributaria de Madrid durante estas últimas décadas. Esta historia, la de la rebaja de impuestos en la Comunidad de Madrid, que es una historia de éxito, comenzó tras llegar Esperanza Aguirre a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Desde entonces, paso a paso, adecuando las rebajas a la coyuntura económica y al cumplimiento de la estabilidad presupuestaria, la Comunidad de Madrid no ha cesado de bajar impuestos, como decíamos en otro artículo hace unos meses y que, en estos momentos de acoso a la libertad para aplicar la política económica que se prefiera, conviene recordar.

Año 2005

Así, en el primer presupuesto que pudo aprobar sosegadamente dicho Gobierno, el de 2005 -el de 2004 tuvo que ser aprobado tras una prórroga del correspondiente a 2003, al producirse la repetición de elecciones y no formarse gobierno hasta finales de noviembre de ese año 2003-, llegaron las primeras medidas de bajadas de impuestos:

  • Primeras bajadas del Impuesto de Donaciones, limitadas a las herencias que recibiesen hijos menores de 35 años, por un importe de 30.000 euros y cuyo destino fuese compra de vivienda.
  • Primeras rebajas en el Impuesto de Patrimonio.
  • Primeras rebajas en el Impuesto de Sucesiones: exención completa hasta 50.000 euros y eliminación completa para hijos y nietos menores de 21 años y ascendientes en primer grado, sin límite.

Año 2006

  • Se aprueba la bonificación al 99% para familiares más cercanos (práctica eliminación, puesto que el 1% es a efectos de control, no recaudatorio) del Impuesto de Donaciones.
  • Se introducen siete nuevas deducciones en el IRPF, entre ellas, una de hasta 900 euros por el nacimiento o adopción de hijos, incrementada para partos múltiples, o la deducción del 15% por donaciones.

Año 2007

  • Se aprueba la práctica eliminación del Impuesto de Sucesiones para los familiares más cercanos (bonificación al 99%).
  • Se rebaja 1 punto la tarifa del IRPF. Entonces, había cuatro tramos y se rebaja, de menor tipo a mayor, 4, 3, 2 y 1 décimas, respectivamente.

Año 2008

  • Madrid lidera la supresión del Impuesto de Patrimonio en toda España. Anuncia la exención del 100% para 2009 y el Gobierno socialista se ve forzado a extenderlo a toda España.

Año 2010

  • Eliminación del recargo autonómico del Impuesto de Actividades Económicas.
  • Compensación fiscal del pago del impuesto de matriculación.

Año 2011

  • Deducciones en el IRPF para favorecer la inversión en el Mercado Alternativo Bursátil y otras destinadas al desarrollo empresarial.

Año 2012

En el año 2011, el Gobierno de Zapatero anuncia que recupera para 2012 el Impuesto de Patrimonio, con carácter transitorio, pero cuya transitoriedad lleva vigente desde entonces. La Comunidad de Madrid es la única región que decide mantener la exención del 100% para dicho impuesto, exención plena que sigue manteniendo en la actualidad.

Estas rebajas acometidas en la Comunidad de Madrid hasta ese momento, hacían que cada contribuyente madrileño se ahorrase 700 euros al año, que se quedaba en su bolsillo para hacer con él lo que estimase más conveniente.

Ahora bien, la gran rebaja tributaria de la historia de las CC. AA., también llevada a cabo por la Comunidad de Madrid, se produce en la ley de medidas fiscales de 2014, aprobada en diciembre de 2013.

Año 2014

  • Rebaja adicional de más de un punto y medio (1,6 puntos) en la tarifa del IRPF, a razón de 4 décimas por cada tramo. Los madrileños se ahorraron, con esta rebaja, 216 millones de euros en dicho impuesto.
  • Rebaja un punto el tipo del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, del 7% al 6% en la transmisión de todo tipo de inmuebles. Los madrileños se ahorraron 76 millones de euros.
  • Rebaja el tipo general de AJD del 1% al 0,75% (un 25% de rebaja en el tipo del impuesto). Los madrileños se ahorraron 50 millones de euros.
  • Devolución del gravamen autonómico del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos a los consumidores de gasóleo agrícola y profesional (céntimo sanitario). Los madrileños se ahorraron 15 millones de euros.
  • Con ello, los contribuyentes madrileños pasaron a ahorrarse casi 1.000 euros al año.

Año 2015

  • La Comunidad de Madrid anticipa la bajada del IRPF del Gobierno de la Nación y rebaja 1,7 puntos a los contribuyentes con menos ingresos, por debajo de 12.450 euros, de manera que se convierte en el tipo de gravamen mínimo menor de España, dejándolo entonces en el 9,5% y manteniendo las rebajas del resto de los tramos.
  • Esta medida incorporó un ahorro de otros 240 millones para los contribuyentes.

Así, entre las rebajas de estos dos años consecutivos, 2014 y 2015, los contribuyentes madrileños se ahorraron casi 600 millones de euros.

Año 2015

  • La Comunidad de Madrid anticipa la bajada del IRPF del Gobierno de la Nación y rebaja 1,7 puntos a los contribuyentes con menos ingresos, por debajo de 12.450 euros, de manera que se convierte en el tipo de gravamen mínimo menor de España, dejándolo entonces en el 9,5% y manteniendo las rebajas del resto de los tramos.
  • Esta medida incorporó un ahorro de otros 240 millones para los contribuyentes.

Así, entre las rebajas de estos dos años consecutivos, 2014 y 2015, los contribuyentes madrileños se ahorraron casi 600 millones de euros.

Ello llevó a que el ahorro anual de los contribuyentes madrileños por los menores impuestos de la parte autonómica fuese de 1.150 euros al año para cada uno. Si se le añade el efecto tracción que provocó Madrid para que el Gobierno de la Nación bajase el IRPF, ese año se incorporó un ahorro por IRPF en la parte estatal de 735 euros anuales en media para cada contribuyente madrileño, de manera que el total ascendía a un ahorro de 1.885 euros anuales.

Año 2018

  • Rebaja de medio punto en el tipo mínimo del IRPF, que baja hasta el 9%, el menor de España, como ya lo era antes.
  • Deducción del 15% en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones entre hermanos.

Actualidad

Y así se llega a la actualidad, donde hay nuevas medidas a aplicar en el caso de que mantenga el Gobierno Ayuso y gobiernen las fuerzas liberal-conservadoras:

  • Tres nuevas deducciones en el IRPF: deducción por cuidado de mayores de 65 años; 25% de los intereses de la hipoteca contraída para menores de 30 años; y 100% de deducción de los intereses de préstamos para estudios superiores, que no salió adelante en la Asamblea de Madrid en un primer momento -Ciudadanos se echó para atrás tras el acuerdo global del Gobierno regional con Vox- y que sí prosperó posteriormente.
  • Nueva rebaja de 2,5 puntos en los tipos del IRPF, a razón de medio punto por cada uno de los cinco tramos de la tarifa madrileña en la presente legislatura.
  • Dicha rebaja es, además, progresiva. Es decir, al mismo tiempo que se reducen los impuestos a todos los ciudadanos, se disminuyen más a los tramos con menos renta. De esa manera, en el tramo con menos renta, el tramo 1, podemos ver que la rebaja del tipo impositivo es del 5,6%, al pasar del 9% al 8,5%. En el tramo superior de renta, el tramo 5, la rebaja es del 2,4%, al llegar al 20,5% desde el 21%.
  • Fuente: elaboración propia a partir de datos de la Comunidad de Madrid y del acuerdo de Gobierno de la Comunidad de Madrid      

Una historia de éxito de la libertad económica

Y todo ello es una historia de éxito, porque así lo demuestran los datos. No sólo no se ha perdido recaudación, sino que Madrid recauda 900 millones más que Cataluña y el doble que lo que recaudaba Andalucía en época socialista cuando ambas tenían entonces casi 5 puntos más de tipo impositivo de IRPF que Madrid.

Y esa mayor recaudación con impuestos más bajos se debe a que libera renta para que los ciudadanos decidan qué hacer con ese dinero, si consumir, ahorrar o invertir, y, con ello, generar actividad económica y empleo.

Ese ahorro es notable respecto a lo que pagaría un contribuyente madrileño de aplicarse en Madrid el tipo nacional, más alto.

¿Qué ha permitido, hasta ahora, esa menor carga fiscal de los madrileños? Que cada contribuyente disponga de 1.150 euros más al año en su bolsillo en la parte autonómica para consumir, ahorrar o invertir, en definitiva, para generar actividad económica y empleo, y que la economía madrileña se comporte mejor que la media nacional, con una mejora sustancial del crecimiento madrileño desde 1995, que ahora será más de 1.200 euros anuales en cuanto se apliquen las nuevas bajadas anunciadas por Ayuso (concretamente, 1.250 euros por contribuyente).

Eso ha redundado en un mayor crecimiento económico que el que tenía Madrid antes de las rebajas de impuestos aplicadas (la última efectiva es de 2018), en un mayor PIB per cápita (y, por tanto, mayor riqueza) y en mejores niveles de empleo, gracias a que los ciudadanos y empresas pueden quedarse con esos 1.150 euros anuales en su bolsillo para decidir qué hacer con ellos, si consumir, ahorrar e invertir, en definitiva, para generar actividad económica y empleo y, con ello, recaudación, que permite bajar más los impuestos y contar con los mejores servicios públicos.

Los madrileños se juegan también el cuatro de mayo su modelo de impuestos bajos. Eligen de nuevo entre libertad o comunismo, entre impuestos bajos o confiscatorios, entre el incentivo a su trabajo o la asfixia intervencionista. De ellos es la palabra.

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