Menú

Los ganaderos desmontan la Agenda 2050 y su "culpabilidad" en el Cambio climático

El sector de la carne alega que los datos y cifras presentados en la agenda están tergiversados y responden a intereses del lobby verde.

0
El sector de la carne alega que los datos y cifras presentados en la agenda están tergiversados y responden a intereses del lobby verde.
Eliseo Isla, ganadero y presidente de Provacuno | Provacuno

El sector del vacuno ha lanzado un informe en el que desmonta los argumentos de la Agenda 2050 presentada por Pedro Sánchez recientemente. Los ganaderos han señalado a este diario con total rotundidad que las cifras y datos que contiene la agenda en el apartado de la ganadería, y la supuesta "alta contaminación" que produce, son categóricamente falsos.

Lo cierto es que el enfado ha sido mayúsculo. Los afectados han visto cómo el presidente del Gobierno, con su Agenda 2050, llamaba a dejar de consumir carne, acusando a la industria de ser perjudicial para la salud del ser humano. Además, en varios capítulos del documento se culpabiliza a la ganadería de ser uno de los agentes principales que causa el Cambio climático.

Ahora, la ganadería quiere dejar claro que, de ninguna manera, son los culpables del Cambio climático. El sector afirma que las Agendas 2030 y 2050 responden a los intereses del lobby verde, y están plagadas de estudios politizados, hechos por investigadores politizados y activistas, que nada tienen que ver con la realidad del sector cárnico.

La emisión de metano más baja del mundo

El informe de Provacuno, la interprofesional de la carne de vacuno, deja claro que la ganadería emite gases, pero que ni mucho menos influye, ni influirá en la temperatura del planeta. Asimismo, el documento advierte de que no es Europa la que está contaminando:

"El 80% de las emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero) procedentes de la ganadería en el mundo provienen de los países en vías de desarrollo (FAO, 2017). No podemos contribuir a mitigar el cambio climático con una visión eurocéntrica. La intensidad de las emisiones (CO2 eq/kg de carne) varía entre las diferentes áreas del mundo. En nuestro entorno (Europa del Oeste) tenemos una de las intensidades de emisión más bajas del mundo (FAO, 2017). Nuestros sistemas productivos son más eficientes en el uso de los alimentos, en el manejo y en la sanidad animal. Por eso producimos menos emisiones por unidad de producto final", recoge el estudio.

No se menciona la agricultura

La industria de la ganadería recuerda que la agricultura también produce gases de efecto invernadero y metano. Sin embargo, "no se menciona ni hay ataques políticos y propagandísticos contra los cultivos". "El metano que se produce en la agricultura representa en torno al 27% del metano total emitido en el mundo. Este metano forma parte de un ciclo biogénico (se transforma en CO2 y H2O en 12 años), que pasa a ser absorbido por las plantas en las fotosíntesis. Con unos censos ganaderos estables, no aumentamos el CO2 en la atmósfera a lo largo del tiempo, por lo que no contribuimos al calentamiento como lo está haciendo el consumo de combustibles fósiles", apunta el estudio.

Según el Ministerio de Transición Ecológica, las emisiones de carne de vacuno en España representan el 3,6%, mientras que en el transporte es del 27% y en la ganadería del 7,6%. "Por ejemplo, si comparamos datos, el consumo anual de carne de vacuno en España es de 5 kilos, eso equivale al carbono de 800 kilómetros recorridos en coche o 500 kilómetros recorridos en avión de una persona" explican fuentes de Provacuno a este diario.

El agua verde

Otro de los mitos es el del "despilfarro de agua en la ganadería". Fuentes de Provacuno han transmitido que es otro engaño más de la Agenda 2050. "El 90% del agua que se atribuye a la producción de carne es agua verde, procedente de la lluvia, que seguiría cayendo en caso de desaparición de los animales. Donde nos centramos es en la reducción del consumo de agua azul. Pero nosotros no influimos en eso que llaman la huella hídrica, porque lo que se consume es agua verde, agua de la lluvia. Está todo muy tergiversado y manipulado sobre este asunto."

La España vaciada y la hipocresía

Desde el sector cárnico en España destacan también la hipocresía de la Cumbre Climática celebrada en Madrid, COP25, en la que fue protagonista la eco-icono Greta Thunberg. "En la Cumbre prohibieron la carne, no había ni un gramo, pero llegabas a los puestos y había perritos calientes hechos con soja, la soja es el cultivo que más desforesta del mundo, en España no hay. Arrasan con los bosques para plantar soja. Y las hamburguesas que había en la Cumbre del Clima venían de Estados Unidos, de Beyond Meet. ¿Es más sostenible una hamburguesa que viene de Estados Unidos que la carne que tenemos debajo de nuestra casa en la carnicería?, cuestionan fuentes de Provacuno.

Los ganaderos especifican que su industria, a nivel global, utiliza el 70% de la superficie agrícola; sin embargo, la mitad de esa superficie "son pastos permanentes y tierras marginales que no son aptas para la agricultura. Echar a los animales de esas zonas cultivables supondría la pérdida de ecosistemas y biodiversidad".

Otro de los puntos trata las garantías que ofrece la ganadería en el medio rural. "Se preocupan por la España vaciada, pero, a su vez, quieren cargarse la ganadería, es que no tiene sentido", manifiestan fuentes de Provacuno a este diario.

Tal y como apunta el informe de los representantes de la carne en España, "el mantenimiento de la ganadería en el medio rural, y la utilización de las superficies de pastos genera un amplio abanico de servicios ecosistémicos, entre los que destacan el secuestro de carbono, la retención de agua y recarga de los acuíferos, la lucha frente a la erosión, la prevención de incendios y la conservación de la biodiversidad". En España hay 436.000 explotaciones ganaderas activas a principios de 2021. En Europa, el 58% de las explotaciones agrarias cuentan con animales. Esta actividad se realiza, en buena medida en zonas con riesgo de despoblación", transmiten fuentes del sector.

Por último, entre otros asuntos, el estudio detalla los casi nulos efectos en los residuos. "Los productos de origen animal generan menos desperdicio alimentario del que se produce en otros alimentos que llegan a nuestras mesas. A nivel mundial, los productos cárnicos solo significan el 13% del desperdicio. En España ese porcentaje es todavía más reducido incluso".

En Libre Mercado

    Servicios

    • Inversión
    • Seminario web
    • Radarbot