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Las tres mentiras de la izquierda sobre los impuestos a los ricos

Los datos desmontan las falacias de PSOE y Podemos en relación con la fiscalidad de quienes más ganan.

Los datos desmontan las falacias de PSOE y Podemos en relación con la fiscalidad de quienes más ganan.
El exlíder laborista británico Jeremy Corbyn, la líder de Podemos Ione Belarra y la ministra de Igualdad, Irene Montero, en un acto | EFE

José Félix Sanz Sanz es catedrático de Economía en la Universidad Complutense de Madrid. Está considerado uno de los mayores expertos de nuestro país en todo lo referido a los impuestos y su efecto sobre la actividad productiva. Ahora que el gobierno de PSOE y Podemos plantea nuevas subidas de impuestos sobre las rentas altas, merece la pena detenerse en algunos de los hallazgos que arrojan las investigaciones que Sanz ha dedicado a esta cuestión.

1. La Curva de Laffer y el IRPF español.

Tomando como referencia los tipos impositivos de hace una década, Sanz ha estudiado la evidencia de la Curva de Laffer en el IRPF español, concluyendo que casi uno de cada dos contribuyentes pagan un tipo efectivo tan alto que terminan contribuyendo menos de lo que lo harían en un escenario de tipos más moderados.

De acuerdo con el estudio elaborado por Sanz, "el 48% de las declaraciones corresponden a contribuyentes que se encontraban en la zona prohibida de su Curva de Laffer individual. Por tanto, para estos trabajadores, la subida de tipos marginales genera una reducción en su factura fiscal. Estas declaraciones suponen el 41% de la base liquidable general declarada y más del 44% de la cuota correspondiente al ejercicio. Por lo tanto, debió haberse previsto que, para casi uno de cada dos contribuyentes, la subida de tipos terminó generando pérdidas recaudatorias conductuales".

La situación es incluso peor en el caso de las rentas del ahorro, donde "el número de declaraciones en la zona prohibida ascendía al 94,5%, siendo la cuota íntegra de dichos trabajadores equivalente al 83% del total de la cuota liquidada ese año". No solo eso, sino que "al no estimarse también el efecto combinado que tienen las cotizaciones sociales o los impuestos sobre el consumo, las investigaciones sobre el IRPF podrían estar sobreestimando hasta en un 51% el potencial recaudatorio del gravamen".

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Estas conclusiones son especialmente relevantes porque las tarifas en vigor han subido desde entonces y, además, no se han deflactado para descontar la inflación, de modo que la situación en 2022 es aún peor que en 2012.

2. El mito de la redistribución vía tipos altos.

Uno de los objetivos declarados de PSOE y Podemos es aumentar la progresividad del IRPF para contribuir a reducir la desigualdad. Sin embargo, este axioma ha sido cuestionado igualmente por Sanz, quien encuentra que la adopción de tipos más altos no implica necesariamente un mayor efecto redistributivo, como recientemente explicó Libre Mercado.

Para ser precisos, la eficacia redistributiva del IRPF autonómico es mucho mayor en Madrid (7,4 puntos) que en Extremadura (3,7 puntos) o Castilla-La Mancha (4,1 puntos), a pesar de que los tipos aplicables y las deducciones existentes son mucho más bajas en la comunidad gobernada por Isabel Díaz Ayuso que en los territorios gestionados por Guillermo Fernández Vara y Emiliano García Page.

Se rompe, pues, un mito que la izquierda política y mediática cultiva cada vez que tiene ocasión: a saber, la supuesta relación entre elevar más los impuestos y obtener a cambio una reducción más intensa de la desigualdad de rentas. En realidad, la evidencia disponible analizada por Sanz muestra que la desigualdad se reduce más con el modelo de impuestos bajos de Madrid que con los sistemas de elevada tributación aplicados en los feudos electorales del PSOE.

3. La caza a los ricos no funciona.

En 2011, la subida del IRPF aplicada sobre las rentas más altas generó apenas un 0,2% más de ingresos para el fisco, dejando en caja una aportación de apenas 152 millones de euros. Una década después, se repite el error: Sanz estima que la subida del IRPF de las rentas altas decretada por PSOE y Podemos en 2021 solo generará un repunte del 0,3% en los ingresos totales de Hacienda… en caso de que se cumplan los augurios más optimistas del Ejecutivo.

Pero, además, sus estudios sobre el comportamiento dinámico de los contribuyentes más acaudalados permiten estimar que, en la práctica, los ingresos obtenidos de este segmento de ingresos se reducirán en un 3,6%. Estas conclusiones son similares a las que alcanzan otros académicos como Carlos Díaz-Caro y Jorge Onrubia, quienes también alertan de la pérdida recaudatoria asociada a la subida fiscal sobre quienes más ganan.

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