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Proponen levantar otro 'Eurovegas' en Madrid: los otros cuatro proyectos que tumbaron los políticos

El grupo inversor Cordish replantea su anterior complejo, con más zonas verdes y sin exigir dinero público al gobierno de Ayuso.

El grupo inversor Cordish replantea su anterior complejo, con más zonas verdes y sin exigir dinero público al gobierno de Ayuso.
Madrid podría tener su ansiado macrocomplejo de ocio | Cordish

Un proyecto del grupo Cordish quiere volver a cobrar vida en Madrid. La idea de esta compañía es levantar en la región de Ayuso cuatro hoteles con más de dos mil habitaciones, un teatro pensado para ofrecer espectáculos y musicales de gran formato, un complejo de cines y un espacio de oficinas, amén de zonas verdes, salones de juego, centros comerciales o espacios deportivos.

Según ha confirmado el despacho responsable del proyecto a Libre Mercado, la solicitud de permiso ha sido presentada por Cordish. Aunque desde la Comunidad de Madrid, se muestran cautelosos ("no comentamos proyectos individuales", "valoramos todas las iniciativas que llegan a nuestra mesa"…), una de las personas que participó en la tramitación del proyecto original de Cordish nos reconoce que "con Cifuentes, la negativa tuvo mucho que ver con la polémica que había generado el proyecto original de Eurovegas".

Esto último nos remonta a un liderazgo político, el de Cifuentes, que poco o nada tiene que ver con el de la actual presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso. Y, además, desde el despacho de abogados que gestiona todo lo referido al proyecto en España, explican que la nueva versión también podría encajar mejor porque se han realizado algunos cambios, pensando por ejemplo en clave medioambiental.

Eurovegas, la primera

La primera encarnación del proyecto popularmente conocido como Eurovegas pretendía levantar un complejo turístico y de ocio en la Comunidad de Madrid. Su impulsor, el empresario estadounidense Sheldon Adelson, pretendía replicar el éxito de sus inversiones en Las Vegas o Macao, levantando en Alcorcón un gran espacio compuestos por hoteles, tiendas, cines, restaurantes, cafeterías, casinos, salones de congresos, teatros, estadios deportivos o salas de fiesta.

En febrero de 2013, el gobierno de la Comunidad de Madrid confirmó que, tras una visita anterior en verano de 2012, la compañía de Adelson había comunicado su disposición a sacar adelante el proyecto. Se esperaba una inversión de hasta 18.000 millones de euros que habría contribuido a crear más de 250.000 empleos.

Sin embargo, la empresa estadounidense condicionó la inversión a una serie de cambios regulatorios que afectaban a la regulación urbanística, a la reglamentación del consumo de tabaco, a los permisos de trabajo para profesionales extranjeros, al régimen de cotizaciones a la Seguridad Social o a la fiscalidad aplicada sobre la actividad constructiva y los juegos de azar. Una larga relación de facilidades y exenciones que las autoridades nacionales, autonómicas y locales no tuvieron a bien validar, motivando así la espantada de Adelson.

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¿BCN World? El proyecto del grupo Hard Rock en Salou

Ese mismo año empezó a hablarse de la construcción de un gran macrocomplejo en la provincia de Tarragona. La versión catalana de Eurovegas tenía detrás al grupo Hard Rock, propietario de una gran cadena de restaurantes y hoteles. Sobre el papel, el proyecto popularmente conocido como BCN World incluía el levantamiento en la localidad de Salou de una serie de hoteles, parques temáticos, campos de golf, clubs de playa, centros de convenciones o espacios comerciales.

Se suponía que la primera piedra se colocaría a finales de 2013, dando el pistoletazo de salida a una gran inversión valorada en 4.700 millones de euros. La compañía gestora anunció que contaba con atraer a más de 10 millones de visitantes todos los años, pero el gobierno catalán se ha enfrascado en todo de disputas internas que bloquean cualquier avance.

De momento, lo único que sabemos es que la inversión sigue estando en el aire y, además, las últimas comunicaciones del grupo Hard Rock replantean los objetivos del resort y hablan ahora de una inversión más pequeña, que se situaría en el entorno de los 2.000 millones, más de un 50% por debajo de lo planteado originalmente.

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Wang Jianlin y "Chinovegas"

Ya en 2015, el empresario chino Wang Jianlin anunció que estaba estudiando la posibilidad de desarrollar un gran proyecto inmobiliario en el barrio de Campamento. La idea del Grupo Wanda era invertir 3.000 millones en una pequeña ciudad de lujo y ocio que se articularía en torno a los enormes terrenos abandonados del Ministerio de Defensa.

El magnate, cuya compañía da nombre al estadio del Atlético de Madrid, salió por peteneras tras chocar frontalmente con el Ayuntamiento de la capital, gobernado entonces por la ex jueza y política comunista, Manuela Carmena, quien se negó a autorizar la reforma del Edificio España propuesta por Jianlin.

Su antecesora en el cargo, Ana Botella, definió como "interesante" la propuesta del empresario asiático. También participó en las primeras reuniones Jaime García Legaz, que entonces era el "número dos" de un Ministerio de Economía que entonces estaba comandado por el hoy vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos.

Según lo que llegó a trascender del proyecto, se planteó la construcción de unas 10.000 viviendas, un parque temático, un recinto de conciertos y espectáculos, varios hoteles y un salón de convenciones para acoger todo tipo de conferencias. La creación de empleo asociada al proyecto ascendía a 34.000 empleos. Wang Jianlin intentó revivir la iniciativa a las afueras de París, con el nombre de Europa City, pero acabó dando carpetazo a su aventura europea en 2019.

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La primera propuesta de Cordish

En 2016 volvió a hablarse de la apertura de un gran complejo de estas características en Madrid. Esta vez, el nombre provisional de la iniciativa era Live! Resorts Madrid. Su impulsor era el grupo Cordish, otro vehículo inversor estadounidense que pretendía inyectar 2.200 millones de euros en unos terrenos cercanos al aeropuerto de Barajas. Desde un primer momento, los impulsores de esta iniciativa se mostraron cautelosos, procurando evitar el revuelo que habían causado el Eurovegas original y su variante catalana.

El proyecto planteado por Cordish pretendía crear 56.000 empleos y anunciaba que tendría un impacto de entre 4.000 y 6.000 millones de euros en sus primeros cinco años de actividad. Sin embargo, el gobierno de la entonces presidenta madrileña Cristina Cifuentes tumbó el proyecto en 2017, al entender que no era susceptible de acogerse a la fórmula de Centro Integral de Desarrollo, alegando que se planteaba la construcción "por fases" y que se requerían 340 millones de inversión pública. Desde Cordish negaron la mayor, insistiendo en que las construcciones se ordenaban por etapas, pero sin que ello supusiese una reserva de cara a completar la apertura de todo el complejo anunciado, y aludiendo que no pidieron ni un céntimo de gasto público a las autoridades, que más bien compartieron dicha cifra alegando que ese sería el coste de las nuevas infraestructuras de agua, luz o transporte asociadas al recinto.

Ahora cabe preguntarse si a la quinta va la vencida. Pronto lo sabremos...

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